5.2. LAS PEDROSAS II (ENTREBIESTA Á Mª VICTORIA “VICKY” TORRALBA PÉREZ)

ZINGO BILLAS, RAINO D’OS MALLOS y MUGA DE NAVARRA D’O 7 DICA RO 13 DE MAYO DE 2013

De Las Pedrosas ye una tía de M. Pérez, María Victoria “Vicky” Torralba Pérez, M. Pérez la quiere y l´aprezia muito. M. Pérez l´ha proposato una entrebiesta ta que i refiera las cosas d´a bida suya rilazionatas con Las Pedrosas y á Vicky li ha parexito de pistón. Ista ye la mentata entrebiesta:

Mª Victoria Torralba Pérez.

Mª Victoria Torralba Pérez.

MARIA VICTORIA “VICKY” TORRALBA PÉREZ

¿Cuáles son los recuerdos que tienes de tu infancia?

Nací en Las Pedrosas el 25 de agosto de 1945. De pequeña me llamaban Vitoria y Mª Victoria. Al venir a Zaragoza me dicen más “Vicky”. Provengo familiarmente de casa “El Rubio”.

Mª Victoria con 2 años.

Mª Victoria con 2 años.

Recuerdo de ir a la escuela, jugar y desayunar leche en polvo.

Las comidas extraordinarias, como la de Navidad, eran de algún cabrito o corderico de teta y algo de turrón.

Cuando se murió mi padre, que yo tenía 5 u 6 años, me pusieron un vestido de medio luto, es decir, mezclado negro y blanco, fondo blanco con caballitos negros.

Mª Victoria con 4 años.

Mª Victoria con 4 años.

Me contaban que mi padre en la puerta de casa decía a otras chicas mayores que: “¡a mi chica no la toquéis!”

Mis mejores amigas de pequeña eran mi prima Rosa, Angelita, Elisa, María Jesús y Marisol.

Un día normal en invierno lo pasábamos en el hogar. Mi abuelo iba a hacer (cortar) leña de pino al monte Sora. Se iban una semana, la traían en fajos en galera o carro, la dejaban apilada en el corral (la zolle). Mi madre subía la leña al hogar, la cortaba más pequeña y la dejaba debajo de una de las dos cadieras. Allí hacíamos la vida y allí comíamos.

Algunas tardes jugábamos a escondernos por los campos de trigo, pisábamos lo sembrado y por allí nos escondíamos.

Con 6 años tuve unas anginas en pleno mes de Agosto. Me trataron y me las quitaron. De primeras, vieron que la válvula aorta u aortica se quedó mal a resulta de las anginas. Mi madre me decía en la plaza que no corriese por lo del corazón, pero yo hacía la vida normal de chica.

En el pueblo me he llevado muy bien con mis primos: con la Rosa, Mari Carmen, José Luis y Luci.

En la Balsa de la Collada -donde sacaban los animales a beber- iba con dos amigas, Elisa y Angelita, y con linterna y paleta matábamos ranas. También lo hicimos con el padre de Elisa en otra balsa de la finca de “Cocorro”; su padre me dio a probarlas pero no me gustaron.

  

¿Qué te traían los Reyes?

            Me ponían en la venta del granero, turrón de mazapán en forma de anguila y a veces dinero. Un año me pusieron un muñeco.

  

¿Y de la 1ª Comunión?

Comulgamos 5 chicas, mi prima Rosa Pérez, Elisa López, Ángela Nadal, María Jesús Alcubierre y diez chicos. Tenía 8 u 9 años y llevaba un vestido blanco con diadema y zapatos blancos, además del misal con tapas de nácar. Aún tengo recordatorios.

Para mí era un día distinto, en mi casa no había mucha alegría por el reciente fallecimiento de mi padre. Por la tarde fuimos a merendar a casa de Elisa, cada una llevábamos comida.

Mª Victoria con 7 años.

Mª Victoria con 7 años.

¿Qué recuerdas de la escuela?

 En la escuela se desayunaba leche en polvo americana. Siempre que estaba el maestro en la escuela, por la mañana izábamos bandera y cantábamos canciones, entre ellas el “cara al sol”, y por la tarde se bajaba la bandera y a cantar otra vez.

Estuve desde los 6 años a los 14. Nos enseñaban las cosas de la escuela pero de coser poco. La maestra se llamaba Celia Lambán y era de Sierra de Luna, y el marido Ricardo Loriente maestro de los chicos y secretario, era del Frago. Tenían un hijo y una hija, el hijo iba a clase con él y la hija con ella.

Venían también los hijos de unos obreros de la finca “Camporredondo”, los traían en una tartana (carro con toldo con un macho), la dejaba en el Gallizo que se entraba al horno.

En total estaríamos unos 15 chicos y otras tantas chicas.

No nos mandaban deberes. Me ponía la primera de la fila, en mesa de dos. En invierno llevábamos todas las chicas leña para echar a la estufa. No era muy buena estudianta.

En el recreo jugábamos a la comba, al escondite y a los pitos.

            Una vez hicimos teatro por nuestra cuenta, yo hacía de Luna. También cantemos una jota:

“Un baturrico en la cama

le decía a su mujer,

qué culo más frío tienes,

y tocaba la pared.”

Al maestro no le gustó lo que hicimos.

  

¿Qué hiciste después de terminar en la escuela?

             A los 14 años se murió mi abuelo paterno Raimundo y me quedé sola con mi madre, pero pronto tuvimos en casa a mi abuela materna Juana. Yo ayudaba por las mañanas en casa. Iba a buscar agua con cántaro a “la balsa de beber”, la de la estanca. A la balsa de la Collada llevaban las caballerías a beber y muchas mujeres del pueblo lavaban la ropa allí. Sacaban el agua con pozales y las echaban en bazías de madera. Cada una cargaba con su bazía y si no tenían se llevaban sólo la tabla para restregar la ropa con el jabón.

            En nuestra casa teníamos pozo que se llenaba con las canales del tejado, y con una carrucha y un pozal sacábamos el agua y mi madre la echaba a la pila donde estaba el balde y allí lavaba.

            Teníamos el cerdo en la zolle de la cochera: (granero, pozo, zolle), lo sacábamos a comer y le dábamos salvau; alguna vez se le olvidaba a mi madre quitar la ropa y se la sacaba el tocino. En la bodega teníamos una galera y en la cochera el carro y utensilios del campo, como el ruxá para mover la tierra. Le ayudaba a mi abuelo a serrar los troncos en las cabretas.

            También teníamos un rebaño de treinta ovejas, dos cabras y un choto entre tres casas: Forcada, Carretero y nosotros. En un corral de la casa Forcada, allí encerraban el rebaño que lo llevaba un pastor contratado; él dormía en la cuadra y comía cada mes en una casa.

            Teníamos un pajar en una era. Cuando se dejaban en algún momento las ovejas en el pajar comían en recipientes de madera llamados canales.

A partir de los 14 años que dejé la escuela iba a aprender a coser por las tardes con una modista y también al ayuntamiento a escribir a máquina. A los dos sitios iba con mi amiga Marisol. Estuve haciendo esto unos dos años.

 

Mª Victoria en 1963.

Mª Victoria en 1963.

 ¿Qué es lo que te gustaba de las fiestas de Las Pedrosas?

 De más joven, en el pueblo se hacía baile en un granero, y acompañada de las amigas, y con los músicos de Las Pedrosas que tocaban violín, acordeón y guitarra, bailaba con chicos; me acuerdo que alguna vez venían unos guardias civiles y también bailaba con ellos; y un chico del pueblo, Pepito, cantaba “Una casita tengo en Canadá….”

Mi vecino Julián siempre me decía que: “este chico cuando pasaba por tu puerta siempre cantaba esa canción para ti”.

¿Qué costumbres y tradiciones recuerdas?

            Hasta hace 30 años, se iba a la ermita de San Roque tres veces, dos en Agosto y la otra en Diciembre cuando se marchaba en Rogativas a pedir agua y bendecir los campos con el santo San Roque, se quedó de costumbre también en Diciembre.

            El dance se bailaba antes de la guerra, lo pararon entonces y hace pocos años lo volvieron a recuperar. Se baila en agosto de camino a San Roque y también en la ermita.

Ramón con su hijo Ramón, y sus nietos Ramón y Alicia en la ermita durante las fiestas de San Roque.

Ramón con su hijo Ramón, y sus nietos Ramón y Alicia en la ermita durante las fiestas de San Roque.

            Se celebra el 14 de septiembre la fiesta del Cristo, se saca a pasear el Cristo con la peana, después de misa la procesión al pueblo.

            Las fiestas patronales de San Bartolomé se celebran el 24 de agosto, con misas, procesiones con el Santo y San Roque.

Dime los nombres de casas de Las Pedrosas

El Rubio (la nuestra), El Carpintero (la del tío Paco), Bastarán (tíos), El Carretero, Naudín, El Rosito, El Moreno, El Raboso, Colón, El Berno, Gusepe, Arrieta, Bernardico, El Cura, Ibor, Cabrera, Pardo, El Majo, Coleta, Resalau, Veintiuno, Trullenque, El Matachín, Francés, El Bolo, Forcada, Gordún, La Narcisa, Marcuello, Polín, Muniesa, Laguarta, Toribio, Ordinario, El Conejo, Lacambra (actualmente Antonio Nadal), La Pastora, Bercero, Valero, Pedrolo, Monstro, La Cierra.

La casa de Mª Victoria de Las Pedrosas.

La casa de Mª Victoria de Las Pedrosas.

 Ahora los nombres de las calles

Mayor, Barrio Curto, Francisco Goya, Plaza Aragón, Zaragoza, Cinco Villas, Las Escuelas, San Roque, Era de Pardo u Ronda de las Bodegas, Ramón y Cajal, Luis Buñuel, Plaza Constitución, Iglesia, La Balsa de la Collada o Parque, Joaquín Costa, Plaza de los Danzantes, Prudencio Lacámara, San Jorge, Tenor Fleta.

Actual balcón y fachada de la casa de Mª Victoria en Las Pedrosas.

Actual balcón y fachada de la casa de Mª Victoria en Las Pedrosas.

Los topónimos o nombres de terreno

Campos: Tapias, Camino del Bedau, Camino Castejón, Marracos, Viñicas, Gurrea, Puyescas, La Sierra, Las Coronas.

Pozos: En muchas casas, y el de Hielo.

Corrales: del Agüelo, de Tapias, de Bedau, de Llano, de Barreras, de Bastarán, de Clemente, de Eloy, de Gil, de Gurrea, del Abuelo, la Tiña Alta.

Balsas: Tapias, Bedau (estaba enronada), La Estanca (bebían animales y para lavar) y (por la noche cogíamos ranas), del Tejar, Embalse.

Montes: Luna, Puyescas.

Barrancos: de Farrazuel, de las Rozas, del Bedau, Barella Agustín, Barella de Bosque, Barella del Herrero.

Barellas: Agustín, De Bosque, del Herrero, Barillos.

Caminos: Castejón, de Barreras, de Erla, de Gurrea, de la Carrasca, de la Paridera del Bosque, de Las Coronas, de Gurrea, de Marracos, de Piedratajada, de Tapias, de Tiña Bercero, la Sierra, Viejo de Zaragoza, de los Vales, de las Viñicas, del Corral de Clemente.

Otros topónimos: Almendral, El Abejar, Pozo, Huerta Berno, Buga del Monte de Gurrea, Bercero, Cantalobos, Carrasca, Las Eras, La Era de Pardo, Las Coronas, Cristo, Los Cuadrotes, El Centenal, El Cortado de la Collada, La Collada del Cherre, El Coscojar, El Montico, El Pinar, El Plano, El Pumillar, Enebro, Eras de Cristo (aquí había costumbre de que lo que se recogía de las Eras se donaba para el Cristo), Faja Estudiante, Faja Paco, Los Fileros, Viña Forcada, La Casilla, La Cruz, Hortal, Las Rozas, Las Tamarices, Oliveras, Peñeta, Pilatos, Izuelo, Poico, Puimillar, Puyescas, Roldan, San Roque, Sarda, Tapias, Tiña Alta, Tiña Baja, Tiña Bercero, Tiña Martín, Tozal de San Roque, La Val de Espesa, Val de Luna, Val de Roldán, Vales, Baraguas”.

 

¿Qué es para ti Las Pedrosas?

            Las Pedrosas es mi pueblo y mi vida de joven. Fui feliz, pero sin mucha alegría. Por la Escuelas era donde más disfrutaba.

Mª Victoria, detrás M. Pérez en 1968.

Mª Victoria, detrás M. Pérez en 1968.

¿Te sientes aragonesa?

            Hombre claro que me siento aragonesa, porque he nacido en Aragón; “de las Cinco Villas”.

¿Cómo conociste a tu marido Ramón?

 

Mª Victoria con Ramón en Madrid en el viaje de novios, en 1969.
Mª Victoria con Ramón en Madrid en el viaje de novios, en 1969.

                Tenía 16 años y nos conocimos en Ontinar. A mí me llevaron unos vecinos de Las Pedrosas y a Ramón varios familiares; bailamos en las fiestas pero no quedamos en nada. Luego en Zaragoza, el Ramón me vio por la calle con mi prima Rosa y ella se dio cuenta que él nos seguía a la calle Costa a coger el trolebús, y aquí ya nos dijimos donde vivíamos, yo con mis primas en la calle García Sánchez, y él con su familia en la calle Escosura. A partir de ahí salimos juntos, incluso él subía a verme a Las Pedrosas en moto con Jesús, uno de Oseja. Otro año ya venía con el autobús y se quedaba por la noche en el bar con el tió Jesús.

Estuvimos 6 años de noviazgo, o él subía a verme a Las Pedrosas durmiendo en una fonda, o yo bajaba a Zaragoza a casa de mis primas y allí nos veíamos. Si no hubiese sido Ramón tan constante no sé si nos hubiésemos casado.

Boda de Mª Victoria y Ramón el 26-6-1969.

Boda de Mª Victoria y Ramón el 26-6-1969.

¿Qué recuerdas de tu boda?

Me acuerdo una vez de mi abuela materna que me dijo mientras yo le limpiaba los zapatos al Ramón apoyada en el hogar: “Ahora te los limpia, pero luego espérate, espérate”. 

Como también se iban a casar mis cuñados Tere y Pepe, mis suegros quisieron hacer una sola boda en lugar de dos. Nos casamos los cuatro el 26 de junio de 1969 en la iglesia del Carmen –el que hizo la ceremonia fue el canónigo Félix Escribano- y la comida la hicimos en el Hotel París. Yo salí de casa de mis tíos Basilisa y Paco en la calle García Sánchez. El vestido me lo hizo una modista de Las Pedrosas. La boda estuvo muy bien y vino mucha gente.

            Nos fuimos en el viaje de novios los cuatro en un seat 600 a Bilbao, Laredo, Santander y Gijón.

Mª Victoria bailando con Ramón.

Mª Victoria bailando con Ramón.

¿De qué has trabajado en tu vida?

Antes de casarme trabajé en un hotel de telefonista en la calle Alfonso, luego de dependienta en la tienda “Dernos”, en ropa de señora. Después a otra tienda de lo mismo en la C/ Conde de Aranda. Estuve poco tiempo y me volví a ir al pueblo.

De casada no llegué a trabajar a excepción de un tiempo en la pastelería y cocina de la cafetería Bretón –en la planta de abajo también había discoteca-. La llevábamos entre Ramón, yo y mis cuñados Victoria y Nicerato. Quien la organizaba era Nicerato, hasta que se cansó y lo dejamos todos.

¿Cómo ves el futuro de Las Pedrosas y qué solución ves para que la gente vaya o vuelva?

            Mal futuro. Ha ido mucha gente a vivir a adosados pero no se integran. Quedan casas vacías pero no hay juventud.

¿Te acuerdas de tus padres y abuelos?

 

Julia Pérez Alegre, madre de Mª Victoria.

Julia Pérez Alegre, madre de Mª Victoria.

            A mi madre Julia Pérez Alegre le gustaba ir a buscar flores para ponerlas en la iglesia y peinarse con moño. Me decía: “Tú hija mía has sacado mis pies y las manos de tu padre, que no eran tan bonitas como las mías”.

Jesús Torralba Laguarta (padre de Mª Victoria) en las fiestas de las Pedrosas. Principios de los años 40.

Jesús Torralba Laguarta (padre de Mª Victoria) en las fiestas de las Pedrosas. Principios de los años 40.

Boda de los padres de Mª Victoria, Jesús Torralba Laguarta y Julia Pérez Alegre en 1944.

Boda de los padres de Mª Victoria, Jesús Torralba Laguarta y Julia Pérez Alegre en 1944.

Mi padre Jesús Torralba Laguarta, nació el 25 de mayo de 1911 y falleció en Las Pedrosas en 1950 cuando yo tenía 6 años.

 

Jesús Torralba Laguarta, padre de Mª Victoria en 1942 con 31 años.

Jesús Torralba Laguarta, padre de Mª Victoria en 1942 con 31 años.

Mi abuelo materno de Santolaria, Felipe Pérez Izuel se fue a Filipinas y pensaron que había muerto; hasta que su hermano lo vio aparecer por el río Gállego yendo a Santolaria.

 

Mi abuela materna Juana (detrás en medio) con sus hermanas.

Mi abuela materna Juana (detrás en medio) con sus hermanas.

Mi abuelo paterno Raimundo Torralba Ariño se murió cuando yo tenía 14 años. Con él y el carro me iba por Piedratajada a Marracos a casa de mi tía Isabel -hermana de mi padre- dejaba una yegua en “La Parada” con un semental, (paría potricos, todos salían mal de las manos pero les ponían unas tablicas y luego los vendían). Mi abuelo se volvía a casa con algo que le daban de la matazía, frutas y verduras y yo me quedaba allí un mes disfrutando. Mi tía Isabel se casó con un viudo que tenía 2 hijos; con la hija de ambos me llevaba muy bien, ahora vive en Sangarrén. Las fiestas de Marracos eran las de Santa Catalina. A mi abuelo le gustaban mucho los caracoles.

Mi bisabuela se casó cuatro veces con ricos y tuvo varios hijos, es decir, mi abuelo tenía un hermano en Piedratajada, otro Cura que se había ahogado, y una hermana monja en Talavera de la Reina (Madrid) a la que fuimos a verla con mi abuelo dos veces.

Con el tiempo, mi abuelo trabajaba menos en el campo ya que había arrendado las tierras. Sólo íbamos a las viñas yo, mi madre y los arrendatarios a ayudar a bendemar y llevarlas al trujal. En el corral de Tapias se cogía el trigo, lo llevaban en arriendo los Marcuello, subíamos con mi madre con las comidas y a ayudar; como segaban a máquina, hacíamos el fajete y se ataban cinco haciendo un fajo.

 

Los nietos de Mª Victoria, Martín, Alicia, Teresa y Ramón.

Los nietos de Mª Victoria, Martín, Alicia, Teresa y Ramón.

 ¿Has sido feliz?

            En casa con los hijos; me hubiera gustado tener hermanos, por eso decía que no me quería quedar sólo con un hijo.

Ramón, Alicia y Teresa, nietos de Mª Victoria.

Ramón, Alicia y Teresa, nietos de Mª Victoria.

¿Cuál ha sido el mejor momento?

Ramón, Alicia y Teresa, nietos de Mª Victoria.

Ramón, Alicia y Teresa, nietos de Mª Victoria.

El nacimiento de mis hijos y sobre todo el de María, que di a luz con 36 días ingresada por infección de la sangre; fue duro. En otra revisión me vieron que también tenía mal la válvula mitral y me cambiaron las dos.

Ramón y Mª Victoria con las nietas Teresa y Alicia.

Ramón y Mª Victoria con las nietas Teresa y Alicia.

Ramón y Mª Victoria con los nietos Alicia y Martín.

Ramón y Mª Victoria con los nietos Alicia y Martín.

¿Cuál es tu mejor momento del día?

Cuando me levanto y desayuno.

  

¿Cómo ves la vida y la muerte a los 72 años?

Mª Victoria y Ramón con los nietos Alicia, Ramón y Tere.

Mª Victoria y Ramón con los nietos Alicia, Ramón y Tere.

            La vida ahora es estar con los hijos y nietos y disfrutar de ellos, pero también tengo ilusión en hacer cosas en la casa de Las Pedrosas. Deseo que toda la familia esté bien y que pueda estar para cuidar a mi marido.

Mª Victoria y Ramón en 2015.

Mª Victoria y Ramón en 2015.

La muerte no la veo muy alejada. No tengo miedo, reconozco que me tengo que morir, así que cuando venga la recibiremos. Soy creyente y practicante pero no tengo claro lo que habrá después. Ojalá pudiese ver a mi padre, ahora me acuerdo mucho de él.

¿Cómo te gustaría que te recordasen?

Mª Victoria y Ramón con los nietos Ramón, Teresa, Alicia y Martín.

Mª Victoria y Ramón con los nietos Ramón, Teresa, Alicia y Martín.

            Sencilla y cariñosa con la gente.

            Como una madre y abuela que quería mucho a sus hijos y nietos.