8. UTEBO – CASETAS

Utebo (del latín OCTAVUS: “Octavo”. Octava milla entre Utebo y Zaragoza de la calzada romana de Caesaraugusta-Cascantum”) es la tercera localidad de la provincia de Zaragoza en población: 18.000 habitantes. Está a 12 km. de Zaragoza capital, al noroeste de la ciudad, en la margen derecha del Ebro, y a 207 mts. de altitud.

 

En 1350 la población se estima que era de 115 habitantes; en 1646 de 255; en 1775, 180 vecinos. En 1808, por la guerra de la Independencia, el abandono es total. En 1850 sube a 585 habitantes, gracias a la mejora de los riegos por el Canal Imperial de Aragón.

En el siglo XX, coincidiendo con la creación del municipio independiente, Utebo despega. En 1900 ya son 1.400 vecinos. En 1950 es de 2.600 y en 1975 duplica el número de habitantes llegando a 5.000; hasta la actualidad, cuando ha llegado a los 18.000 habitantes debido al motor de la industria, con cinco polígonos.

Utebo está compuesto de tres núcleos: “el Casco Antiguo”, “el Monte” y “el barrio de Malpica”.

Mapa de la zona.  Mapa d'a redolada.

Mapa de la zona. Mapa d’a redolada.

Situado en la importantísima calzada romana que comunicaba las colonias romanas de Narbona y León, el origen romano de Utebo va unido a la fundación de Caesaraugusta, entre el 24 y 13 a.C.

Utebo formaba parte de la llamada Dominicatura de Zaragoza, compuesta por quince pueblos sometidos a la ciudad en lo político, judicial y de organización interna.

El Justicia Lanuza y otros nobles se refugiaron en Utebo durante las “alteraciones” de 1591, hasta ser apresados por las tropas de Felipe II.

Una plaza de Utebo. Una plaza d'Utebo

Una plaza de Utebo. Una plaza d’Utebo

Las fiestas tradicionales de Utebo se celebran el 19 de junio en honor a San Lamberto y el 26 de julio, Santa Ana.

A los Zerris lo que más les interesa es ir por su casco viejo, para descubrir una de las torres mudéjares más bellas de Aragón.

Torre mudéjar de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo. Torre mudéxar d´a ilesia  de Nª Sª de l´Asunzión d´Utebo.

Torre mudéjar de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo. Torre mudéxar d´a ilesia de Nª Sª de l´Asunzión d´Utebo.

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción se construyó en dos fases, la primera en el siglo XVI en estilo gótico-mudéjar y la segunda en el siglo XVIII en estilo barroco.

Adornos de cerámica de la torre de la iglesia de Utebo.  Atoques de zeramica d´a torre d´a ilesia d´Utebo.

Adornos de cerámica de la torre de la iglesia de Utebo. Atoques de zeramica d´a torre d´a ilesia d´Utebo.

Su torre mudéjar –denominada “Torre de los Espejos”- con sus complejos arabescos y 4.600 azulejos (llegó a tener 8.700), está reproducida en pequeña escala en el “Pueblo Español” de Barcelona.

Otra vista de la torre mudéjar de la iglesia de Utebo.  Atra  bista d´a torre mudéxar de ra ilesia  d´Utebo.

Otra vista de la torre mudéjar de la iglesia de Utebo. Atra bista d´a torre mudéxar de ra ilesia d´Utebo.

Es un monumento terminado en 1544 por Alonso de Leznes, de planta mixta, muy logrado estéticamente y modelo para posteriores edificios civiles y religiosos de Aragón.

Azulejos de la torre de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo.  Recholas d´a torre de ra ilesia  de Nª Sª de l´Asunzión d´Utebo.

Azulejos de la torre de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo. Recholas d´a torre de ra ilesia de Nª Sª de l´Asunzión d´Utebo.

La verdad es que impresiona por su iluminación, color y diferentes diseños cerámicos.

Lo confirma este dicho:

“Gallarda torre de Utebo,

mocica de buen donaire,

tú eres Aragón en pie

que ni rebla ni se abate”.

Puerta de la iglesia y torre de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo.  Puarta de ra ilesia y torre de Nª Sª de l´Asunzión d´Utebo.

Puerta de la iglesia y torre de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo. Puarta de ra ilesia y torre de Nª Sª de l´Asunzión d´Utebo.

De la recopilación de (IDEAragón) eligen algunos topónimos interesantes de Utebo:

“Almacenis, Almozara, Arquilla, Aranales, Acequia de la Esquerra, Acequia de la Casaza, Rasa del Ontinar, El Tiemblo, Balsa Ojo de Fraile, Biruete, Bracico, El Budelico, Escorredero de Barrana, Frasnal, El Guadán, Camino de las Corralizas, Los Noguerales, Tamarigal, Los Castellazos, Colada del Soto a la Barca, Contracequia del Carrizal, Mejana de Esponera, Las Motas, Hondo Gota, El Recuenco, Setabia, Tajadera de la Pinosa”.

Cerámica mudéjar de la iglesia de Utebo.  Zeramica mudéxar de ra ilesia d´Utebo.

Cerámica mudéjar de la iglesia de Utebo. Zeramica mudéxar de ra ilesia d´Utebo.

La “leyenda del barbo” de Utebo la recopiló Romualdo Nogués en 1882. Muestran solamente la copla en las que los de Zaragoza ridiculizan a los de Utebo y Monzalbarba:

“Los mozos de Monzalbarba

y los valientes de Utebo,

fueron a pescar un barbo

y pescaron un madero”.

Zona alta de la torre mudéjar de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo.  Susana  d´a torre mudéxar  de Nª Sª de l´Asunzión d ´Utebo.

Zona alta de la torre mudéjar de Ntra. Sra. de la Asunción de Utebo. Susana d´a torre mudéxar de Nª Sª de l´Asunzión d ´Utebo.

Y la respuesta disgustada de los de esos dos pueblos:

“Y los tontos de Zaragoza

venían en coche a verlo”.

Escultura con el fondo de la torre de la iglesia de Utebo. Escoltura con a torre d´a ilesia d´Utebo de fundo.

Escultura con el fondo de la torre de la iglesia de Utebo. Escoltura con a torre d´a ilesia d´Utebo de fundo.

Quizás les vino de ahí a los de Utebo el apodo de “Barbos”, pero también les dicen “Sebosos”.

El barrio de Malpica del pueblo de Utebo linda con el de Casetas, pero como la idea es ir hasta la zona de la antigua azucarera de Casetas, el recorrido se alargará unos kms. más.

 

 

Casetas (del latín: CASA) es el barrio rural más grande de Zaragoza capital con 7.600 habitantes; situado a 215 mts. de altura, a 14 km. al noroeste de Zaragoza y en la márgen derecha del Ebro.

 

A los de Casetas les dicen “Gatos”.

En 1773 la población de Casetas era de 68 habitantes; en 1877 sólo tenía 361. En 1879, el entonces municipio de Las Casetas, pasó a integrarse en el de Zaragoza. En el siglo XX, después de la llegada del ferrocarril, el trabajo temporal en la azucarera y la migración en los años 50 con la industrialización causaron un gran crecimiento. En 1900, ya eran 1.400 habitantes, 3.500 habitantes en 1950 y llegando hasta los 6.000 en la década de los 80.

En 1861 llega el ferrocarril a Las Casetas y en 1875 confluyen en su estación un nudo ferroviario, enlace de las líneas Madrid a Barcelona y Zaragoza a Bilbao. Las compañías de entonces fueron causantes –en quitar el rótulo “Las” del rótulo de la estación de Las Casetas- del nombre actual de Casetas.

Después de la pérdida de Cuba, el desarrollo de la tecnología alemana para la extracción de azúcar de la remolacha hará que se extiendan industrias azucareras en España.

Chimenea de la antigua azucarera de Casetas. Chaminera de l´antiga zucrera de Casetas

Chimenea de la antigua azucarera de Casetas. Chaminera de l´antiga zucrera de Casetas

La industrialización del campo aragonés es la respuesta directa del desarrollo del nuevo cultivo: la remolacha azucarera. “La Azucarera Ibérica”, en el barrio de Casetas, fue abierta en 1899 y cerrada en 1963.

Antigua azucarera de Casetas (1899).  Antiga zucrera de Casetas (1899)

Antigua azucarera de Casetas (1899). Antiga zucrera de Casetas (1899)

Voladura de la chimenea de la azucarera de Casetas.  Esclato d´a chaminera de ra zucrera  de Casetas.

Voladura de la chimenea de la azucarera de Casetas. Esclato d´a chaminera de ra zucrera de Casetas.

La principal razón de la visita a Casetas es poder ver algún vestigio de esa antigua azucarera donde trabajó Manuel -el ya fallecido padre de M. Pérez– a finales de los años 50 y en 1960.

Lo único que observan de la vieja Azucarera, como recuerdo de la fábrica, es un detalle de la tapia -ahora restaurada- junto al actual Parque “la Azucarera”.

Antigua entrada de la azucarera de Casetas, hoy es Parque La Azucarera. Antigo entrador ta la zucrera de Casetas, güé ye lo Parque l´Azucarera

Antigua entrada de la azucarera de Casetas, hoy es Parque La Azucarera. Antigo entrador ta la zucrera de Casetas, güé ye lo Parque l´Azucarera

15  Otra vista de la antigua entrada de la azucarera de Casetas, hoy Parque La Azucarera.

Otra vista de la antigua entrada de la azucarera de Casetas, hoy Parque La Azucarera.

Manuel Pérez trabajó en la azucarera de Casetas en los inviernos de 1957 y 1959, aprovechando que estaban allí sus tíos, Higinio que trabajaba de pastor y Vitoriana que llevaba una cantina junto a la estación; a veces le acompañaban desde Oseja su tío Vitorián y su primo Antonio.

En primer término tío Higinio y tía Victoriana; detrás tíos Nicerato y Victoria.

En primer término tío Higinio y tía Victoriana; detrás tíos Nicerato y Victoria.

Ángeles se acuerda que le decía Manuel que hacía tanto frío que cuando se lavaban en un barreño, el agua que tiraban a la calle, se quedaba helada de camino. Recuerda su mujer, Ángeles Gilmadre de M. Pérez- que a primeros de 1960, viniendo de Zaragoza del viaje de bodas, pasaron la cuarta y última noche en casa de sus tíos.

Manuel Pérez y Ángeles Gil con su hijo Miguel Ángel en la calle S. Luis Gonzaga de Torrero en 1963.

Manuel Pérez y Ángeles Gil con su hijo Miguel Ángel en la calle S. Luis Gonzaga de Torrero en 1963.

Según el trabajo realizado por el historiador José Carlos Abadía en la publicación titulada “Algunos comentarios sobre el abastecimiento de agua a Cesaraugusta” referente al bronce de Contrebia Belaisca (Botorrrita) se menciona una sentencia que el senado de Contrebia estableció en el contencioso entre la ciudad vascona de Alaún (Alagón) y la íbera de Salduie (Zaragoza) respecto a una nueva acequia. El historiador deduce que podría tratarse de la acequia de La Almozara, que pasa por Casetas.

Dice el dicho popular:

“El que venga a Casetas y beba de la acequia Almozara nunca se olvidará ni de sus gentes, ni de sus tierras y querrá volver”.

Curiosamente, a finales del siglo XII, a Casetas le decían Mezalzamori –nombre árabe- y pertenecía a un Señor llamado Aznar Aznárez. El poblado desaparece en el siglo XV al estar en zona sumergible por el Ebro. Poco después la familia de los Torrellas funda Las Casetas en un terreno cercano, menos anegable y junto al Camino Real.

Casa-torre en el centro urbano de Casetas. Casa-torraza en  o  cocollo  de  Casetas.

Casa-torre en el centro urbano de Casetas. Casa-torraza en o cocollo de Casetas.

Documentalmente se conoce la existencia de Casetas desde el periodo de la reconquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador, en el siglo XII, siendo tradicionalmente de señoríos y baronías, con población agrícola sometida a ellos, el primer Señor fue D. Pedro I de Aragón y Ximénez Cerdán. El séptimo y último señor de Las Casetas fue, en 1812, D. Miguel de Moncayo Zapata y Aragón.

La parroquia de Casetas, de finales del siglo XVIII, tiene como patronas a la “Virgen de la Rosa” y a “San Miguel” y fue capilla de la Casa de los Duques de Solferino.

Las fiestas de Casetas son el primer domingo de mayo en honor a la Virgen de la Rosa, en las que se hace ofrenda de flores a la virgen y procesión. Las fiestas menores, San Miguel, se celebran el 29 de septiembre.

Otras fiestas a destacar son San Antón, San Valero, La Candelaria, San Blas, con el refrán de este día: “Para San Blas la cigüeña verás y si no la vieres más invierno hiciere”, y Santa Águeda, en el que se hacen postres como farinetas o “torrijas”.

Se acercan también a ver lo que se puede de la antigua fábrica “La Harinera del Ebro”. Es un bello edificio, parcialmente derribado, que ocupa una “manzana” entera. La construcción actual es de una reedificación de los primeros años del siglo XX.

Vista de la antigua Harinera del Ebro de Casetas.  Ambiesta de l´antiga  "Harinera del Ebro" de Casetas

Vista de la antigua Harinera del Ebro de Casetas. Ambiesta de l´antiga “Harinera del Ebro” de Casetas

Marchan del barrio de Casetas con dirección al pueblo de Torres de Berrellén (7 km.).

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