7. MONZALBARBA – ALFOCEA

9-5-2011. Salen a primera hora de la mañana de Zaragoza tomando la carretera de Logroño y por un desvío a la derecha se dirigen a Monzalbarba (del bereber MANZIL-BARBAR: “asentamiento bereber”) barrio rural de Zaragoza capital de 1.800 habitantes situado a 11 kms. al noroeste de la ciudad en la margen derecha del río Ebro y a 204 mts. de altitud.

 

Monzalbarba está rodeada de llanuras y campos fértiles. Tradicionalmente su economía se basaba en la huerta, pero a finales del siglo XIX y principios del XX la población creció debido a la instalación de empresas.

Tienen un dicho de Monzalbarba relacionado con poblaciones vecinas:

 

“En Monzalbarba, el melón,

en Juslibol, el pepino

y en Utebo está borrajas,

acelgas y letacinos”.

A los de Monzalbarba les dicen “Cigüeños”.

La cigüeña es el símbolo y escudo del barrio y  como se ve en la foto, esta ave migratoria ocupa el gran nido existente en el campanario de la magnífica torre mudéjar del siglo XVI (de ladrillo y con tres plantas) de la antigua Iglesia de San Miguel Arcángel, demolida en 1967.

La torre mudéjar de Monzalbarba con cigüeñas. La tor mudéxar de Monzalbarba con zicuañas

La torre mudéjar de Monzalbarba con cigüeñas. La tor mudéxar de Monzalbarba con zicuañas

Dicen que Monzalbarba se asienta sobre una villa romana y junto a una antigua calzada, en terrenos regados por el río Jalón a través de la acequia de la Almozara.

En el siglo X tribus bereberes fundan “Manzil-Barbar”, de donde deriva el nombre de la población.

A principios del siglo XII fue reconquistada por Alfonso I el Batallador y donada al caballero alavés Ambrosio Casanante.

En 2001 se cumplieron 800 años desde que el rey Pedro II de Aragón dio Monzalbarba como aldea propia de Zaragoza, convirtiéndose desde entonces en barrio de la misma, aunque entre 1837 y 1885 llegó a ser un municipio independiente.

Torre mudéjar del siglo XVI  de Monzalbarba. Torre mudéxar d´o sieglo XVI de Monzalbarba

Torre mudéjar del siglo XVI de Monzalbarba. Torre mudéxar d´o sieglo XVI de Monzalbarba

Antonio Serrano Montalvo, recoge en el libro “La población de Aragón según el fogaje de 1495”, el censo de Aragón realizado casa por casa, dividido en doce sobrecullidas, o distritos. Respecto a Monzalbarba, contaba con 37 fuegos que transcriben a continuación:

“La Casa de Johan de Leytago, Miguel Daguillon, Mingo Dullo, Domingo Crabero, El Corredor, Miguel Lopez, Pedro Sant Adrian, Pero de la Plaça, Pedro Xarch, El Vicario, Gil de Luecha, Martin de Grenyo, Martin de Narbona, Miguel Sancho, Eluira, pobre, La Sagrada, La Torre de Salabert, Johan de Miranda, Pero Doron, Domingo Darbinyes, Pedro Cathalan, Saluador Dalqueçar, Alonso Miranda, Pedro Moreno, García de Pedrazas, Martin Dagreda, Domingo Miranda, Pedro Darbinyes, Johan Destercuel, Blas de Xixena, Anton de Mur, Johan de Xixena, Miguel Sanz, Miguel de la Plaça, La Torre de Johan Lopez, La Torre de Domingo Aznar”.

Si consideran que a cada fuego le corresponderían unas cinco personas, Monzalbarba tendría en 1495 alrededor de 185 habitantes.

Para San Blas, el 3 de febrero, se celebran fiestas menores y el 8 de septiembre las grandes de la Virgen de la Sagrada.

En el casco antiguo se han conservado algunas casas de interés arquitectónico de los siglos XVI-XVII, en las calles Enmedio, La Sagrada y Plaza de España.

Calle “Enmedio” enmedio de Monzalbarba. Carrera "Enmedio" enmeyo de Monzalbarba

Calle “Enmedio” enmedio de Monzalbarba. Carrera “Enmedio” enmeyo de Monzalbarba

Varias antiguas “torres” (vivienda tradicional de la huerta) se mantienen en mejor o peor estado: las de Aurora, Santa Catalina, Condesa, Arqué, “del Rey”  y la de Marraco.

La ermita de la Virgen de la Sagrada es de 1601, aunque ya existía otra ermita siglo VII dedicada a la Virgen de”la Antigua” que la arrasó el Ebro en una crecida.

Precisamente en Monzalbarba vive una de las principales “colonias” de la diáspora pancrudina, incluidos algunos parientes de Migalánchel Martín. Como les coge de paso, van a saludar a la prima Maribel que está trabajando en su peluquería.

Para Maribel es una agradable sorpresa la visita de su primo y, para celebrar el encuentro, el compañero Zerrigüeltaire M. Pérez les hace algunas fotos antes de la despedida.

 

Migalánchel Martín con su prima hermana, Maribel, en Monzalbarba. Migalánchel Martín con a suya prima-chirmana, Maribel, en Monzalbarba

Migalánchel Martín con su prima hermana, Maribel, en Monzalbarba. Migalánchel Martín con a suya prima-chirmana, Maribel, en Monzalbarba

Monzalbarba tiene un puente sobre el Ebro que lo comunica con el barrio rural de Alfocea, a 3,5 km., de distancia, y hacia allí se dirigen.

Alfocea (del árabe AL-HAUZ: “alquería”, “lugar de descanso”, “distrito” o “sembrado”) es un barrio rural de Zaragoza capital situado a 15 kms. al oeste de la ciudad en la margen izquierda del Ebro, de 180 habitantes y a 221 mts. de altitud. Al respecto se dice en la Biquipedia:

“El topónimo “Alfoceya” tiene origen árabe y viene de al-Hauz que significa “puesto de descanso”, la forma con epentesi antihiatica la podemos ver escrita coexistiendo con la forma sin epentesi en algún texto medieval como uno de 1306 de los “Cartularios de San Salvador de Zaragoza”:

“A todos sia manifiesto presentes e avenideros qu yo don Garcia Valles rector de las eglesias de Alfoceya e de Miranda puesto en enfermedat empero puesto en mi seso e memoria, fago mi postrero testament e ordinación de todos mis bienes…”

A los de Alfocea les dicen “Cucos”.

Es muy conocida esta frase “Más bruto qu’ el señor d’Alfocea”,  y Benito Coll y Altabás, en su trabajo “Colección de refranes, modismos y frases usados en el Alto Aragón….” (1902), recoge y explica este parecido dicho “Más focín qu´el siñor d´Alfocea”.  Frase que se aplica a algún sujeto de maneras adocenadas.

También se recuerda una copla de cuando llegó la electricidad a Alfocea:

“Ya viene el cojo Alfocea

corriendo y desenfrenado

a dar parte a Monzalbarba

que Alfocea está alumbrado”.

El lugar se sitúa al pie del monte de El Castellar.

Vista de Alfocea. Ambiesta d´Alfozeya

Vista de Alfocea. Ambiesta d´Alfozeya

El terreno es arcilloso con rocas de yeso, aunque les sorprende los tonos verdes de las cercanías. Desde la iglesia se ubica un mirador hacia el paisaje del valle del Ebro. Con estas vistas tan extensas se respira con más tranquilidad.

Mirador del valle del Ebro desde Alfocea. Miralgüén d´a Ribera l´Ebro dende Alfozeya

Mirador del valle del Ebro desde Alfocea. Miralgüén d´a Ribera l´Ebro dende Alfozeya

La iglesia dedicada a la Inmaculada Concepción es construida en 1683.

Puerta de la iglesia de Alfocea. Puarta d´a ilesia d´Alfozeya

Puerta de la iglesia de Alfocea. Puarta d´a ilesia d´Alfozeya

Adosado a ella sobresale un trozo de un ábside del antiguo templo románico de San Cristóbal demolido en 1974.

Restos del ábside del primitivo templo románico de Alfocea. Repuis de l´auside d´o premitibo templo romanico d´Alfozeya

Restos del ábside del primitivo templo románico de Alfocea. Repuis de l´auside d´o premitibo templo romanico d´Alfozeya

Los restos más antiguos son de un poblado íbero. En el siglo I los romanos se instalaron y posteriormente los musulmanes cultivaron y habitaron estas tierras, de donde tiene su origen el nombre de Alfocea.

Muy cerca, en un pequeño cerro de la margen izquierda del barranco de Lecheros, quedan los restos del castillo del siglo X conocidos ahora como “ermita de Santa Ana”. Este castillo sería puesto de vigilancia hacia la Saraqusta musulmana en tiempos del rey Pedro I de Aragón. Después se edificó la iglesia de los Templarios, tras la conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador en 1118.

Alfocea perteneció a los Templarios hasta 1311, después pasó a manos de la nobleza hasta final de la Edad Media con una gran actividad agrícola y ganadera.

En 1495 tenía 26 “fuegos” y en 1646, 30 familias. En 1677 la población fue arrasada completamente por una gran riada, seguramente en otra ubicación cercana. De 1327 a 1785 Alfocea fue villa, aunque en esta última fecha con sólo 2 vecinos. En 1834 pasó a ser pueblo. En 1840 vivían 68 personas y en 1887 se convirtió en barrio rural.

Antigua casa de Alfocea. Antiga casa d´Alfozeya

Antigua casa de Alfocea. Antiga casa d´Alfozeya

Las fiestas patronales de San Blas se celebra a primeros de febrero, y las pequeñas de la Virgen del Rosario, el primer fin de semana de octubre.

Después de dejarles un buen sabor de boca Alfocea y sus paisajes, marchan a visitar un ratico el pueblo de Utebo, que está a 8 km.

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