2.1. Tabuenca. Costumbres. Entrevista. Datos Históricos

Tabuenca (del topónimo prerromano TABOLCA: “cerca del molino del arroyo” o TABUCA: “denominación de las antiguas minas de hierro explotadas por los romanos”) es una villa de la comarca del Campo de Borja de 420 habitantes, a 778 mts. de altitud y a 84 km. de Zaragoza capital.

 

01 Mapa de la zona cercana al Moncayo. Mapa d´a redolada proxema ta lo Moncayo

01 Mapa de la zona cercana al Moncayo. Mapa d´a redolada proxema ta lo Moncayo

A los de Tabuenca les dicen Tauros y los tabuenquinos a los de Trasobares les decían “Pinochos”.

Respecto a Tabuenca y también a Ainzón, suena mucho esta canción:

“La servidumbre, Tabuenca

le paga al pueblo de Ainzón

y ya en los tiempos que corren

la servidumbre pasó”.

Esta otra está relacionada con más lugares:

“No te cases, niña, en Cortes,

ni en Frescano, ni en Mallén;

cásate, niña, en Tabuenca,

que es lugar de mucha miel”.

 

También se acuerdan de este dicho: “…en Tabuenca los garbanzos, donde se cuecen en frío…”.

(En 1781 Tabuenca, era junto con Oseja, la mayor cosechera de garbanzos de la zona, con 100 cahices al año 14.000 Kg.).

Mapa del dominio del Monasterio de Veruela en la Comarca del Campo de Borja. Mapa d´o dominio d´o Monesterio de Bergüela en a comarca d´o Cambo Borxa

Mapa del dominio del Monasterio de Veruela en la Comarca del Campo de Borja. Mapa d´o dominio d´o Monesterio de Bergüela en a comarca d´o Cambo Borxa

El 20 de enero son las fiestas en honor a San Sebastián al son de gaita y tamboril.

A mediados del siglo XIX los gaiteros de Tabuenca -que acompañaban al dance de la localidad, -desaparecido en 1926- sonaron mucho recorriendo el oeste de la provincia de Zaragoza, Navarra y La Rioja.

En marzo de 1642, la “danza” de Tabuenca fue una de las seis danzas que intervinieron ese año en desagravio al santísimo Sacramento, que había sido profanado por unos malhechores un mes antes en la iglesia de Alberite de San Juan.

Para Carnaval se suele oir por la comarca este refrán: “pa San Antón Carastolendas son” y los chicos vestidos de “mazorrios” tapados con un saco, perseguían a las mozas pidiendo roscón. Las chicas les contestaban:

“¡Mazorrio pelau, pelau socarrau,

en tu boca me echo un pedo y en la mía un caramelo!

Y ellos respondían: “¡Roscón, roscón! ¡roscón, roscón!

El 8 de septiembre se celebran las fiestas grandes de Tabuenca en honor de “Ntra. Sra. del Niño Perdido”. Durante las mismas son de destacar: la subasta de “Palos”, “Hachas” y la procesión con los Estandartes de la Virgen.

La romería del Virgen del Niño de Tabuenca, conocida como “la del Domingo de los Pasteles”, sale de la iglesia de San Juan Bautista acarreando a la Virgen de Rodanas y después de la misa en la ermita de San Miguel, se comen el típico “Pastel de los Santos” hecho con masa y relleno de chorizo, longaniza, lomo y huevo duro. Al terminar, se canta la “lendrina” o “lindrina” en el que todos entonan la canción hasta que al que le toca comienza a beber vino de la bota o porrón mientras el ritmo de la canción finaliza más lentamente:

“La Purisma Conceción es más bella que ninguna,

que en los pies llevas el sol y en las espaldas la luna.

San Grabiel, San Grabiel, San Grabiel, tú que sabes donde está mi amante el infante,

tráimelo al instante que lo quiero ver.

Ahí tiene usté al niño, y qué le diremos, le diremos que beba y que beba,

que beba y que beba, que beba y afuera;

le diremos lendrina, lendrina, lendrina, lendrina lendrina y afuera.”

Naturaleza en Tabuenca. Natura en Tagüenca

Naturaleza en Tabuenca. Natura en Tagüenca

El 30 de noviembre, día de San Andrés, se celebra una feria de ganado y sus derivados: lana y pieles. Se conoce que como mínimo existió al menos desde 1661 hasta finales del siglo XIX.

En el Libro + CD “La Tradición Oral. La tradición oral en el Moncayo aragonés”, se incluye el “Cuento del lobo de Tabuenca” contado por la vecina Manuela Chueca Román. Lo transcriben a continuación:

 “…el último lobo que quedó pues se ve que les estaba creando problemas y entonces salieron Tabuenca, Trasobares y Tierga a cazarlo. Y lo cazaron. Y como el lobo no se lo podían llevar todos pues dijeron, pues el que mejor dicho le diga aquel pueblo se llevará el lobo. Entonces lo colgaron en una sabina y va Trasobares y dice:

 

-Lobo lobato que en el sabinato estás colgau,

Habrás comido más veces crudo que asau.

 

Luego va Tierga, y dice:

– Lobo lobato que en el sabinato estás colgau,

Habrás dormido más veces al raso que debajo de tejau.

 

Pues muy bien también. Y luego va Tabuenca y dice:

– Lobo lobato que en el sabinato estás colgau,

No has pasado peor día que el que te han matau.

-¡De Tabuenca es el lobo, de Tabuenca es el lobo!

Y de Tabuenca fue el lobo.”

La Asociación Cultural “Villardajos” nace en el año 2001 con las intenciones de recuperar tradiciones, mantener patrimonio e impulsar el panorama cultural de Tabuenca. Editan la excelente revista anual “La Puerta la Villa” y cuenta con unos 300 socios.

Del número 2 de la mencionada revista, muestran estos curiosos refranes de un artículo firmado por Miguel Ángel Chueca Gracia:

“Cuando el cielo está “empedrau” a los tres días mojau.”

“Aire regañón, ni lluvia ni sol, ni se está bien en ningún rincón”.

 Los pastores dicen que: cuando anda “fagüeño”, las cabras no dan leche porque no encuentran abrigo.

Ermita de la Virgen del Niño Perdido. Armita d´a "Virgen del Niño Perdido"

Ermita de la Virgen del Niño Perdido. Armita d´a “Virgen del Niño Perdido”

A la llegada a Tabuenca aparcan el coche junto a la ermita de “la Virgen del Niño Perdido” del siglo XIX. Desde aquí caminan por las calles hasta la iglesia de San Juan Bautista y su esbelta torre gótico mudéjar.

Iglesia de San Juan Bautista. Ilesia de San Juan Bautista

Iglesia de San Juan Bautista. Ilesia de San Juan Bautista

En ese momento, ven gente junto a la iglesia, pero cuando se acercan, se dan cuenta que ya está cerrada y el cura se va.

Torre de la iglesia de San Juan Bautista. Torre d´a ilesia de San Juan Bautista

Torre de la iglesia de San Juan Bautista. Torre d´a ilesia de San Juan Bautista

Continuan el recorrido pasando por el Ayuntamiento, un típico palacio aragonés del siglo XVI;

Ayuntamiento de Tabuenca. Casa la Billa de Tagüenca

Ayuntamiento de Tabuenca. Casa la Billa de Tagüenca

poco a poco, llegan al edificio del siglo XVII que fue el antiguo Hospital que se remonta al menos a 1554. En la visita pastoral de ese año se ordenaba:

que se repase el hospital y se nombre un spitalero, que se encargue de recoger a los pobres, así como que se dispongan dos cámaras, a fin de que las mujeres duerman aparte.”

El Justicia y Jurados tenían el deber de visitar diariamente el hospital y su mantenimiento corría en gran parte de las limosnas que aportaban los mismos vecinos.

Parte de la fachada del antiguo Hospital. Parti d´a frontera de l´antigo Espital

Parte de la fachada del antiguo Hospital. Parti d´a frontera de l´antigo Espital

En 1647 el encargado de velar por la salud de los tabuenquinos era el “Doctor de Trasobares” que cobraba ocho escudos y ocho dineros como “fin de pago lo que se le debe por su soldada” (sueldo).

Enseguida, llegan a la Puerta de la Villa, donde recuerdan una canción popular que dice:

“Que entrada tiene Tabuenca por la Puerta de la Villa,

la fuente nueva que han hecho la llaman la maravilla,

…Tabuenca con cuatro fuentes dos hermosos lavaderos,

un cura y un sacristán, un médico y dos barberos,…”

Cercano a dicha Puerta ven a unos hombres mayores sentados en unos bancos charlando de sus cosas. Como expresa uno de ellos: “El que se sienta llega a viejo”. Los Tocayos deciden intervenir y entrar en la conversación.

Charrada con vecinos de Tabuenca. Pillando capazo con tagüenquinos

Charrada con vecinos de Tabuenca. Pillando capazo con tagüenquinos

Al preguntarles si conocían gente de Trasobares, el vecino Sabino Cuartero Sancho comenta: “mi padre conoció “al Cucala” que “majentando” de pastor en el “Pozo de la Zarza” le vendió a mi padre 12 u 14 ovejas.”; ¡qué casualidad!, este pastor era un bisabuelo del zerrigüeltaire M. Pérez Gil, Ángel Gil Millán, también conocido por un segundo mote: “Quizabe”.

Ángel Gil Millán el “Cucala” y “Quizabe” de Trasobares,  bisabuelo de M. Pérez. Ángel Gil Millán o “Cucala” y “Quizabe” de Trasobars, bisgüelo u bisyayo de M. Pérez

Ángel Gil Millán el “Cucala” y “Quizabe” de Trasobares, bisabuelo de M. Pérez. Ángel Gil Millán o “Cucala” y “Quizabe” de Trasobars, bisgüelo u bisyayo de M. Pérez

Como el pueblo perteneció al monasterio femenino de Trasobares, comentan lo siguiente: “había un edificio que pertenecía a las monjas de Trasobares, pero como no vivía nadie, se han caído las paredes.” De ahí el dicho: “Tabuenca: el granero de las monjas”, pues todos años cogían cereales.”

Recuerdan esta frase: “Camino de Trasobares se perdieron en “el Muerto” cuatro desgraciaus que iban a hacer el hoyo y no supieron el sendero”. (Camino “el Muerto” de Trasobares, posiblemente porque allí se  se encontraron a uno en el siglo XVIII)

Estos vecinos les nombran algunos topónimos de Tabuenca:

“Peña las Almas, (antes las Armas) Cabezo del Galiano y Galiana, Cabezo de Orchil en la muga de Épila, Pedroso Bajo, El Bollón, El Palancal, Montalvo, Cebollero, Almadenes, Arcos de Baldarcos, Taleguera, Pigordo, Calderuela, Pasaderas. Peñarroya, Caligordo, (al ir anotando M. Pérez, uno le dice “eres astuto pa escribir”), Cañada la Cueva. Cabezo las Bodegas, Calvario, Ermita de los Santos, La Cañada de la Cueva, Collar las Tablas, La Sierra, Villardajos, Peña Carrañé, Satamol o Satafol (comentan que en tiempos hubo un castillo como frontera entre Aragón y Castilla), Morrales, Hoyo Colau, Agudillo. Barrancos: Cantera, Molino, Rané, Barrancondo, Valdeperillo, Chorro, Charlé.

Fuentes: Farinetas, Tia Urbana, Cerezo (añaden que es la mejor agua del pueblo), Calderuela, Baldejunquera, Cebollero, Tio Granuja, La Risca, Mateocona, El Bollón, Lalanda, Quila, Güitre, Juncal, Aguadero de los Pozos, Tio Mingocha, El Cura.”

Dicen unos pocos motes:

“Mateocona, Mingocha, El Gordo, Batajo, Malabota, Rebuscador, Cuchilla, Angelmiro, Agüelicos, Reinos.”

Comenta uno de ellos “esto es un cuento de los viejos”:

“Si no sé, me aguardo y oigo,

si juego, gano, pierdo y vuelvo,

tengo, espero, pienso, olvido,

canto, lloro, vivo y muero”.

 

Después de haber conversado con estos vecinos de Tabuenca, se acercan los tres a un parque donde se encuentra una roca con medusa fosilizada de hace 375 millones de años. Como no entienden nada de esta cuestión, cuando la ven se quedan algo decepcionados.

Roca con medusa fosilizada. Peña con medusa fosilizata

Roca con medusa fosilizada. Peña con medusa fosilizata

Algunos de los siguientes datos históricos han sido seleccionados del espléndido libro “Historia de Tabuenca” de Pedro Pablo Aparicio, escrito en 1963 y publicado en el 2003, desgraciadamente, dos años después de haber fallecido su autor.

El primer asentamiento en Tabuenca fue un poblado celtíbero en el cerro del Calvario. Como otras aldeas de la comarca vivía de las minas de hierro de “Tabuca”, que más adelante, serían explotadas también por los romanos.

El hierro sería transportado abriendo caminos a  través de bosques frondosos, por los parajes de “Valdecorrales”, “Valdeloshornos” y, ya en término de Trasobares, por “Las Simas”, “Caña Hermosa”, y entrando en terrenos de Tabuenca en “Las Pasaderas” donde había una factoría en donde cargaban el hierro en carros con destino a otra fábrica de “El Tremedal” de Trasobares –aquí aprovechando la proximidad del Isuela harían el temple de las armas. Hay que subrayar que los caminos a Tierga y Trasobares constituían el paso natural desde las tierras de Borja a las de Calatayud.

Escudo de la villa de Tabuenca. Escuto d´a billa de Tagüenca

Escudo de la villa de Tabuenca. Escuto d´a billa de Tagüenca

También es interesante el despoblado de “Villardajos” (nombre de la mencionada asociación cultural de Tabuenca), situado al este de Tabuenca, podría tratarse de una villa romana existente posiblemente hasta después de la Reconquista.

A finales del siglo XI, el papa Urbano II homologó las gracias y privilegios concedidos a los reyes de Aragón y ricos hombres de la villa respecto derechos primiciales de lugares arrebatados a los musulmanes. Tabuenca entra en el reino de Aragón después de la rendición de Tarazona, en 1119, será repoblado íntegramente por familias cristianas, y defendido por un castillo rodeado de algunas casas, situado en la parte más occidental de la actual población.

Durante la Edad Media y comienzo de la Moderna, a Tabuenca le dicen “Tagüenga”, “Tagüenca”, “Latagüenga” o “Latagüenca”. En los siglos siguientes se denomina “Tahuenca”, y se queda oficialmente Tabuenca como en el siglo XIX.

Del siglo XII al XIX Tabuenca estará sujeta a la autoridad y jurisdicción de las Abadesas del Monasterio de Trasobares. El privilegio de fundación del monasterio femenino cisterciense de Santa María de Trasobares lo otorga el rey Alfonso II de Aragón en 1188, este privilegio incluye el señorío de la villa de Trasobares. Dos años después, en 1190, se añadirán los términos de Aguarón y Tabuenca, vasallos del Monasterio a sus habitantes. De entonces hacia adelante, la villa y vecinos dependerán de las abadesas de Trasobares –salvo un año entre 1415 y 1416 que fue tomado primero por el papa de Aviñón, el aragonés Benedicto XIII, y después por la Corona- hasta el 1837, en el que fueron suprimidas las propiedades de las órdenes religiosas en todo el país.

Documento que corrobora que el monasterio de Trasobares cobra en Tabuenca los derechos del maravedí (1626). AHNM. Decumén qu´emologa que lo monesterio de Trasobars cobra en Tagüenca os dreitos d´o morabetín (1626). AHNM

Documento que corrobora que el monasterio de Trasobares cobra en Tabuenca los derechos del maravedí (1626). AHNM. Decumén qu´emologa que lo monesterio de Trasobars cobra en Tagüenca os dreitos d´o morabetín (1626). AHNM

Durante esos tiempos, en Tabuenca la abadesa de Trasobares, a quien tienen que tributar, obedecer y respetar por su poder feudal, administrativo, civil y judicial.

Las obligaciones de los tabuencanos con su señora eran:

1. El pago de los tributos y contribuciones, de dos tipos: los que debe abonar el pueblo en conjunto (cien sueldos anuales, diez pares de gallinas, derechos del maravedí, coronaciones y maridajes) y los que satisface cada vecino (la décima parte –el diezmo- de toda la producción agrícola y ganadera: trigo, centeno y cebada, uvas, olivas, cáñamo, ganados, queso y pollos y tres cuartales de trigo y tres de ordio, a seis almudes por cuartal).

2. El juramento de lealtad a la nueva abadesa.

3. Someter a su autorización y aprobación las leyes penales y administrativas, a fin de que tengan fuerza de ley judicial.

4. Algunos honores en la visita la villa, como hacerle homenaje de vasallaje (arrodillados) y darle “la cena” (carnero, gallinas, tocino, pan y vino).

Tres formas de gobierno se juntan en Tabuenca: monarquía, democracia y aristocracia: la abadesa representa la monarquía, el “Concello” el estamento democrático y el “Consejo”, la aristocracia.

El conjunto de la población está organizado en dos estamentos sociales: el pueblo llano y la pequeña nobleza de los hidalgos o infanzones. Éstos disfrutan de unos privilegios relativos a la tributación, estando exentos de contribuir a la hacienda real y a la de la señora temporal, la abadesa de Trasobares. Uno de los linajes de hidalgos eran los “Aznar”, procedentes del Valle de Broto, que ya estaban en Tabuenca al menos desde 1415, fecha de la toma de posesión de la villa por Benedicto XIII, nombrando justicia a Martín Aznar. Parece ser que estos Aznar proceden de los Condes de Aragón, que a su vez, son descendientes directos de la monarquía de los francos.

En 1788 se sabe otro hidalgo en Trasobares; “Laborda”.

Hay que señalar la participación de Tabuenca en tres guerras a lo largo de su historia.

La primera fue durante la guerra de los dos Pedros, Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón, en pleno siglo XIV. El alcaide de Tierga, Pedro Sánchez de Luna se prestó a acoger en 1357, en los muros del castillo de Tierga, a las gentes de Tabuenca y Trasobares por estar estos lugares sin defensa.

La segunda participación fue en la guerra “de Sucesión” española, a principios del siglo XVIII. Los tabuenquinos se decantaron por el candidato Borbón al trono español, Felipe de Anjou, frente al pretendiente austriaco Carlos de Hagsburgo. La victoria del primero supuso para España el establecimiento de una nueva dinastía, la borbónica, y para Tabuenca el título de “Muy Fidelísima Villa” el 18 de marzo de 1709, además del otorgamiento en un segunto Privilegio, del empleo de la flor de lis borbónica en su Escudo de Armas, agradeciendo así el nuevo rey el apoyo de esta población.

El tercer episodio sucedió en la guerra de la Independencia, el 13-12-1808, estando un destacamento francés en Borja, una formación de sesenta y siete soldados franceses se aproximó a Tabuenca a requisar víveres y efectos para su ejército. Los tabuenquinos los atacan, matando a veinticuatro. Tres días después, 3.000 franceses invaden el pueblo,. quemando cuarenta y siete casas y muriendo treinta y nueve personas que no pudieron huír.

La evolución de la población de Tabuenca ha sido la siguiente:

Año 1495, 295 habitantes. Año 1688, 840  habit. Año 1711, 940 habit. Año 1776, 1.060 habit. Año 1826, 1.295 habit. Año 1857, 1.232 habit. Año 1900, 1.326 habit. Año 1960, 988 habit. Año 2.000, 460 habit. Año 2.008, 414 habitantes.

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