19.3. TRASOBARES. VIVENCIAS Y RECUERDOS DE FAMILIA I (ENTREVISTAS)

El recuerdo más lejano que tiene de Trasobares Miguel Ángel Pérez Gil, lógicamente, pertenece a la infancia. Jugando con los chicos del pueblo con la pelota por el “tombano” y por la plaza, a escondecucas…, yendo al río, a la fuente con el botijo a por agua, a buscar moras e higos…

Gil Urbano con los hijos Miguel Ángel y José Manuel a principios de los años 70. Angeles Gil Urbano con os fillos Miguel Ángel y José Manuel a prenzipios d'os 70

Gil Urbano con los hijos Miguel Ángel y José Manuel a principios de los años 70. Angeles Gil Urbano con os fillos Miguel Ángel y José Manuel a prenzipios d’os 70

Manuel Pérez Pérez con los hijos Miguel Ángel y José Manuel a principios de los años 70. Manuel Pérez Pérez con os fillos Miguel Ángel y José Manuel a prenzipios d'os 70

Manuel Pérez Pérez con los hijos Miguel Ángel y José Manuel a principios de los años 70. Manuel Pérez Pérez con os fillos Miguel Ángel y José Manuel a prenzipios d’os 70

 El Tombano (Trasobares) O Tombano (Trasobars)

El Tombano (Trasobares) O Tombano (Trasobars)

Con la familia el recuerdo ha sido sobre todo, con su hermano y sus padres en la casa de su abuela Cándida.

Cándida Urbano Bueno, detrás su casa de Trasobares. Candida Urbano Bueno, dezaga a suya casa de Trasobars

Cándida Urbano Bueno, detrás su casa de Trasobares. Candida Urbano Bueno, dezaga a suya casa de Trasobars

Desde la habitación de la segunda planta, con los ventanales abiertos, daba gusto ver como entraba el sol por las tardes, mientras observabas el maravilloso y relajante panorama.

Vista desde la ventana de la casa de la abuela Cándida (1). Ambiesta dende ra finestra d'a casa d'a yaya Candida (1)

Vista desde la ventana de la casa de la abuela Cándida (1). Ambiesta dende ra finestra d’a casa d’a yaya Candida (1)

Vista desde la ventana de la casa de la abuela Cándida (2). Ambiesta dende ra finestra d'a casa d'a yaya Candida (2)

Vista desde la ventana de la casa de la abuela Cándida (2). Ambiesta dende ra finestra d’a casa d’a yaya Candida (2)

Vista desde la ventana de la casa de la abuela Cándida (3). Ambiesta dende ra finestra d'a casa d'a yaya Candida  (3)

Vista desde la ventana de la casa de la abuela Cándida (3). Ambiesta dende ra finestra d’a casa d’a yaya Candida (3)

 Vista desde la habitación de la casa de la abuela Cándida. Ambiesta dende una cambra d'a casa d'a yaya Candida

Vista desde la habitación de la casa de la abuela Cándida. Ambiesta dende una cambra d’a casa d’a yaya Candida

Con su abuela Cándida es la persona que más contacto ha tenido en Trasobares

La abuela Cándida Urbano en los años 80. A yaya Candida Urbano Bueno en as añadas 80

La abuela Cándida Urbano en los años 80. A yaya Candida Urbano Bueno en as añadas 80

y también con su abuelo Ángel,

El abuelo Ángel Gil Vega en los años 80. O yayo Angel Gil Vega en as añadas 80

El abuelo Ángel Gil Vega en los años 80. O yayo Angel Gil Vega en as añadas 80

El abuelo Ángel con los nietos Miguel Ángel y José Manuel en los años 70. O yayo Ángel con os nietos Miguel Ángel y José Manuel en as añadas 70

El abuelo Ángel con los nietos Miguel Ángel y José Manuel en los años 70. O yayo Ángel con os nietos Miguel Ángel y José Manuel en as añadas 70

por supuesto, aunque éste vivía, en los últimos tiempos, con Inocencia en otra casa donde tenían la tienda-estanco; esta mujer siempre fue muy atenta y cariñosa.

La tía Inocencia

La tía Inocencia

Con los primos hermanos apenas llegó Miguel Ángel a juntarse en el pueblo. Queda algún recuerdo de haber coincidido con su querida prima Pilar, y poco más.

Prima María con su hija Clara y prima Pilar. Prima Angelines con a suya filla Clara y prima Maripili

Prima María con su hija Clara y prima Pilar. Prima Angelines con a suya filla Clara y prima Maripili

Otro de los recuerdos agradables fueron las fiestas de la Virgen de agosto, con el ambiente festivo y de bailes.

Miguel Ángel y otros jóvenes en las fiestas de Trasobares en 1977. Miguel Ángel y atros chóbens en as fiestas de Trasobars en 1977

Miguel Ángel y otros jóvenes en las fiestas de Trasobares en 1977. Miguel Ángel y atros chóbens en as fiestas de Trasobars en 1977

De los que veía en esa época quedan para siempre en su memoria: la tía Bibiana,

 La tía Bibiana (Gil Vega) en 1985.  A tía  Bibiana (Gil Vega) en 1985

La tía Bibiana (Gil Vega) en 1985. A tía Bibiana (Gil Vega) en 1985

el tío Perico,

El tío Perico (Gil Díaz) en 1985. O tío Perico (Gil Díaz) en 1985

El tío Perico (Gil Díaz) en 1985. O tío Perico (Gil Díaz) en 1985

la tía Joaquina, el tío Juan Pablo

 El tío Juan Pablo, la tía Joaquina y el hijo Angelito. O tío Juan Pablo, a tía Joaquina y o fillo Angelico

El tío Juan Pablo, la tía Joaquina y el hijo Angelito. O tío Juan Pablo, a tía Joaquina y o fillo Angelico

y el malogrado Fermín, que fue el alma del pueblo.

La María Jesús y el Fermín (Tejero Gascón). A Jesús y o Fermín (Tejero Gascón)

La María Jesús y el Fermín (Tejero Gascón). A Jesús y o Fermín (Tejero Gascón)

Con su madre, Ángeles Gil Urbano, el contacto con Trasobares, ha existido desde pequeño y continuará siempre.

Ángeles Gil Urbano madre de MIguel Ángel Pérez Gil. Angelines Gil Urbano, mai de Migalánchel Pérez Gil

Ángeles Gil Urbano madre de MIguel Ángel Pérez Gil. Angelines Gil Urbano, mai de Migalánchel Pérez Gil

Ella, al igual que su madre -la abuela Cándida- han sido personas muy habladoras y de muchísima memoria, como también la tenían sus tías Dora y Gloria, el tío Nicerato y algo menos, Pilar.

Cándida Urbano Bueno con sus hijos Angelines, Nicerato, Dora, Pilar y Gloria. Candida Urbano Bueno con os suyas fillos Angelines, Nicerato, Dora, Pilar y Gloria

Cándida Urbano Bueno con sus hijos Angelines, Nicerato, Dora, Pilar y Gloria. Candida Urbano Bueno con os suyas fillos Angelines, Nicerato, Dora, Pilar y Gloria

Ha sido todo un privilegio contar con su madre Ángeles y su abuela Cándida que detallaron a Miguel Ángel todo lo que queria saber sobre costumbres, habla, motes, familias, etc… siempre con gran memoria, montones de recuerdos y una infinita paciencia. Gracias, sobre todo, a su abuela Cándida la información incluida en el libro sobre “el Habla, costumbres, población…”, referente a Trasobares le parece más y más entrañable e interesante.

 Familia Gil Urbano (Matones y Cucalas o Cucaleras) y Carmen la Cachana en la tienda-estanco (1950). Familla Gil Urbano (Matones y Cucalas u Cucaleras) y Carmen a Cachana en a Botiga-Estanco (1950)

Familia Gil Urbano (Matones y Cucalas o Cucaleras) y Carmen la Cachana en la tienda-estanco (1950). Familla Gil Urbano (Matones y Cucalas u Cucaleras) y Carmen a Cachana en a Botiga-Estanco (1950)

En varios capítulos relacionados con Trasobares, se muestra la esencia tradicional de lo recopilado en su momento.

Angeles o Angelines –la querida madre de M. Ángel- ha sido, y aún es, una mujer luchadora, emprendedora, muy inteligente, honrada, sacrificada, ahorradora, y como buena madre, ha querido lo mejor para sus hijos Miguel Ángel y José Manuel.

Ángeles Gil Urbano. Angelines Gil Urbano

Ángeles Gil Urbano. Angelines Gil Urbano

“ANGELES GIL URBANO

¿Qué recuerdos tienes de tu infancia y del nacimiento de tus hermanos?

Nací el 30 de Marzo de 1932. Mis motes familiares son “Cucala” por parte de padre y “Matona” por parte de madre. Decía mi hermana Dora que nací por la noche. Ese día, mi padre estaba en Zaragoza, pero vino la tía María, y la tia Melchora que fue la que me ató el ombligo antes de venir el médico. Después de nacer y de vestirme me llevaron a la cama de mis hermanas para que me vieran.

 

Del Nicerato tenía 4 años, no me acuerdo de su nacimiento, pero si del bautizo. Le pusieron Nicerato por un amigo de mi padre de Rioseco (Soria). Al ser chico decían: “Ha echado la casa por la ventana”. Hicieron chocolate y me enfadé con la tia Melchora, pero no sé porqué.

 

Uno de mis primeros recuerdos es de ir con un cestico de vajilla a fregar al río Alto y de venir la Dora a buscarme a la esquina de la costera de la casa de la tia Rogelia.

 

Ángeles Gil Urbano con compañeras de la escuela de Trasobares. Angelines Gil Urbano con compañeras d'a escuela de Trasobars

Ángeles Gil Urbano con compañeras de la escuela de Trasobares. Angelines Gil Urbano con compañeras d’a escuela de Trasobars

¿Cuáles eran tus mejores amigos/as, y a qué jugabas?

La Pascuala, la Teresa de “los Chaticos”, la Manuela “la Salera” y la María “la de la tia Rogelia”, los veranos. A saltar la comba, al “chiribite” de un cuadro a otro correr o empujar una losa con el pie “al chile” (a la pata coja), juego de baraja, al “zurrucutruco” se repartían todas las cartas, la que echaba primero, el resto tenían que seguir a ese palo, de merienda al “Batán”, a comernos el queso a la fuente la “Pesquera” y la “Piojosa”. Las dos fuentes estaban bajo las piedras, en la de la Pesquera, una caseta de toda la vida, le decían “la caseta de las Brujas”.

 

Al corro, se daba vuelta y se cantaban canciones en el “Tombano” y en la escuela. Jugábamos “a la “curruquera”, igual que a “escondecucas”. A la “curruquera” ibamos por el “Tombano” y por la “Caleja”, y otras veces cuando había más chicas, por las costeras y más sitios.

 

Ángeles Gil Urbano junto a la balsa en 1956. Angelines Gil Urbano chunto á ra Basa en 1956

Ángeles Gil Urbano junto a la balsa en 1956. Angelines Gil Urbano chunto á ra Basa en 1956

¿Cuánto tiempo estuviste en la escuela y qué es lo que recuerdas con más agrado?

Cuando cumplí los 6 años fui por primera vez a la Escuela, y me llevó mi hermana la Dora, estando de maestra doña Josefina de Oseja. Todas las hermanas fuimos con ella.

 

Había una estufa de leña, pero aún así nos llevábamos para los pies una rejillica con tapecica, echábamos lumbre de casa y poníamos los pies encima. Otras llevaban una latica. Por la tarde nos enseñaban a hacer labores que era lo que más me gustaba. Un día a la semana bajaban los chicos con el maestro D. Joaquín a la escuela nuestra a rezar el rosario. Luego los maestros se casaron entre ellos.

 

En el recreo estábamos en un corral. Le llamábamos así pero era un terreno que estaba en las mismas escuelas y que en el invierno daba el sol, y a veces íbamos a la plaza a jugar a los corros y a cantar. El primer maestro que dijo de jugar al fútbol fue a través de D. Joaquín, incluso yo jugué alguna vez en las Eras.

 

Estuve hasta los 14 años. El último curso que acababa a mitad de julio no llegue a terminarlo, porque los últimos 20 días cogí las fiebres tifoideas.

 

Recuerdo ir de merienda a la fuente del tio “Minino” al “Cañizar”, en el “Batán”, enfrente del río, a merendar sardina rancia, tomate y aceite. Unas veces iba con la Teresa la de los “Chaticos” (que se murió, pobre, a los 16 años de leucemia), la Pascuala y la Manuela “la Salera”.

 

 Poli, la de la Fundición y Angelines Gil camino de la Fuente, años 50. Poli, a d'a Fundición y Angelines Gil camín d'a Fuen. Añadas 50

Poli, la de la Fundición y Angelines Gil camino de la Fuente, años 50. Poli, a d’a Fundición y Angelines Gil camín d’a Fuen. Añadas 50

¿Qué recuerdas de tu Primera Comunión?

Había en Trasobares un curica que llevaba Tierga y Trasobares, hasta que vino D. Santiago que estuvo de pensión al principio en casa de los “Carruchos”. Nos preparó para la Comunión, pero a última hora se puso malo con “las fiebres maltas” y tuvo que venir el curica de Tierga a darnos la primera comunión. D. Santiago nos regaló a mí y al Joaquín un libro misal de Comunión.

 

Adolfina, Juliana, Teresa, Pascuala, Angelines Gil, Luisito y Manolo en Huerta Baja. Año 1950

Adolfina, Juliana, Teresa, Pascuala, Angelines Gil, Luisito y Manolo en Huerta Baja. Año 1950

Comulguemos una docena de chicas y otra de chicos. Entre ellos el Joaquín, el Elías, el Rufo, el Aureliano, la Manuela, la Pascuala, la Teresa, la Dori.

Tenía 11 años y llevaba un vestido blanco que me hicieron en Zaragoza y un manto muy bonito que me dejó la tia Marcelina de su hija la Dorica. Ibamos en parejas, yo pasé a comulgar con la Dori la hija del practicante D. Román.

 

 Pascuala y Angelines Gil en la carretera. Año 1950

Pascuala y Angelines Gil en la carretera. Año 1950

Después de la comunión íbamos todas juntas a cada casa de las que habíamos comulgado y allí nos daban cosas de dulces (galletas, mantecados, madalenas). Por la tarde fuimos a nuestro baile a pasar la tarde todas juntas.

 

¿Cómo fueron las fiestas de tu juventud?

Había dos fiestas que se celebraban pa’l Pilar y pa San Roque. En Agosto había más días de fiesta y en Octubre había toros, era una vaca que la sacaban varias veces.

 

La Josefina, Angeles Gil, Pilar Gil y el Cascaborra en 1955

La Josefina, Angeles Gil, Pilar Gil y el Cascaborra en 1955

La María la de la tia Rogelia –cuando venía en el verano de Zaragoza-, la Josefina “la Pocha”, la Carmen Royo Clemente, “la Cachana” que vive ahora en El Masnou (Barcelona), la Cari “la Pelucha”.

 

Primero tocaban en la plaza los músicos por la tarde y por la noche y después iban al baile. Los “Carruchos” tuvieron baile cuando yo era más joven.  Los “Chatos” tenían también en el Convento, que le decían “el salón de la Falange”.

 

La Banda de Sestrica en el baile del tío Cucala con la tía Pilar. A Banda de Sestrica en o baile del tió Cucala con a tía Pilar

La Banda de Sestrica en el baile del tío Cucala con la tía Pilar. A Banda de Sestrica en o baile del tió Cucala con a tía Pilar

La María la Gorda (en la Plaza), le dejó a mi padre un año o dos su patio, para poner bebidas y venderlas mientras estaban en la Plaza. El tío Jaime nos dejaba también una habitación que él la utilizaba para bodega y para fiestas nos la dejaba para bebidas.

 

El baile de mi padre lo tenía a temporadas y estaba en la calle Mayor, después lo dejó y la juventud se fue a los “Candidicos”, a la entrada del pueblo.

 

Angelines Gil con la prima Teodora en Trasobares. Angelines Gil con a prima Teodora Gil en Trasobars

Angelines Gil con la prima Teodora en Trasobares. Angelines Gil con a prima Teodora Gil en Trasobars

Mi padre no nos dejaba bailar, nos mandaba trabajos, cuando se cerraba el ambigú, bailábamos algo. En la puerta, en el cobro, en el ambigú, estaba la Gloria, y la respetaban. La Pilar tocando el piano y yo donde me mandaba la Gloria. La respetábamos más que a la abuela; ella sujeta al marro, (siempre en casa), pero pendiente. Me tocaba hacer banderillas en las fiestas, a veces también en el ambigú y en el cobro. El vino dulce lo traían de Reus, con una galleta de vainilla y un vasico de vino lo vendíamos a 1 pts. Se bebía anís, coñac, vino dulce y gaseosa.

 

Angelines Gil Urbano

Angelines Gil Urbano

Yo acompañaba a mi hermana la Dora a las fiestas de los pueblos. A Tierga bajé una vez, el tió Jesús tenía dos hijas que tenían vacas, me íba con la mayor que se llamaba Lidia a la plaza que era donde estaba la fiesta. A Calcena también la acompañé.

 

Me gustaba bailar con el que me sacara y a veces con otras chicas. Mi amiga la Josefina le gustaba bailar mucho, bailaba con el Fermín y el “Gallo”. A mí me gustaban los chotis.

Las rondas se hacían a cualquier hora. El “Conejero” con su mandurria y otros con la cordión y guitarras, el “Mingocha” con un triángulo.

 

El Nicerato fue a aprender a tocar la guitarra a casa del tio Frascuelo, y a la abuela le gustaba que fuera. “

Los padres de Miguel Ángel Pérez, Manuel y Angelines, con el traje de boda. Os pais de M. Pérez (Manuel y Angelines)con o traxe d'o casorio

Los padres de Miguel Ángel Pérez, Manuel y Angelines, con el traje de boda. Os pais de M. Pérez (Manuel y Angelines)con o traxe d’o casorio

La familia en la Primera Comunión de Mercedes y Javier. A familla en a Primera Comunión de Mercedes y Javier

La familia en la Primera Comunión de Mercedes y Javier. A familla en a Primera Comunión de Mercedes y Javier

 La familia Pérez Gil. A familla Pérez Gil

La familia Pérez Gil. A familla Pérez Gil

¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de tus padres y abuelos?

 

De mi padre, la primera vez que vine a Zaragoza fui también con la Inocencia a casa la tia Rogelio. Alguna otra vez venía con mi madre.

Cuando tuve las fiebres tifoideas se preocupó mucho. Era tratante, noble, hablaba con todo el mundo, trabajador, mañoso, ponía las luces de la casa y yo le ayudaba, y aprendí de él. Quería mucho a sus hermanas y sobrinas, y a sus dos mujeres.

 

Mi madre, pedricaba pero todo el mundo iba a casa, lista, tranquila, le dieron el estanco. Desde la cama, como no madrugaba, decía los precios. Le fiaba a todo el mundo y lo llevaba todo en la cabeza.

 

Angelines Gil Urbano con sus padres Ángel y Cándida. Angelines Gil Urbano con os suyos pais, Ángel y Candida

Angelines Gil Urbano con sus padres Ángel y Cándida. Angelines Gil Urbano con os suyos pais, Ángel y Candida

Mi abuelo Ángel era un pobrecillo. Iba de pastorcico, al ganau y a casa. A veces íbamos con las amigas a verle al monte. Cuando volvía a casa jugaba con las nietas y yo le sacaba las punzas de allagas de la mano. Hacía lo que decía la abuela Gervasia.

 

La abuela Gervasia nos daba de comer, nos cuidaba, como a mí cuando tuve las fiebres tifoideas, venía siempre a casa. Buena cocinera, noble y trabajadora. Todos los gospedes iban allí. También sabía hacer ganchillo.

 

El abuelo Miguel, lo conocí poco ya que murió cuando yo era pequeña. Estaba mucho en la cama por reúma.

 

La abuela Encarnación era cariñosica, cuando se murió tenía 14 años. Recuerdo que me hizo una bolsica de tela para pedir los aguinaldos.

 

 Angelines Gil Urbano con su esposo Manuel Pérez Pérez. Angelines Gil Urbano con o mariu Manuel Pérez Pérez

Angelines Gil Urbano con su esposo Manuel Pérez Pérez. Angelines Gil Urbano con o mariu Manuel Pérez Pérez

 Miguel Ángel Pérez en medio de sus padres. Migalánchel Pérez en meyo d'os suyos pais

Miguel Ángel Pérez en medio de sus padres. Migalánchel Pérez en meyo d’os suyos pais

¿Qué es para ti Trasobares, y qué parte del pueblo te gustaba más?

Allí nací y allí me crié y ande pasé toda la vida hasta los 28 años. Ahora no voy apenas, pero me acuerdo, viví de joven, no lo olvido en la vida, en nuestra casa había mucha distracción, la familia, los amigos.

Lo pasé muy bien, iba por la parte de atrás de la casa hacia el río Alto a lavar, a fregar y al huerto, que teníamos puerta y todo, donde está ahora el lavadero y también por la Viña las Eras que iba casi todos los días. Al corral en el “Prau”, por la carrera Chiquica y el “Tombano”.

Francho Pérez en medio de sus abuelos Angelines y Manuel. Francho Pérez en meyo d'os suyos yayos Angelines y Manuel

Francho Pérez en medio de sus abuelos Angelines y Manuel. Francho Pérez en meyo d’os suyos yayos Angelines y Manuel

No hubiera cambiado por nada la vida que tuve en Trasobares, éramos los ricos del pueblo y el ambiente que había en nuestra casa no estaba en ninguna del pueblo. Venían las amigas, las de las hermanas y familia.

¿Te sientes aragonesa?

Claro que me siento aragonesa y de los dos pueblos. No he conocido otra cosa.

 

Angelines Gil con sus hijos Miguel Ángel y José Manuel y su nieto Francho. Angelines Gil con os fillos Migalánchel y Chusé Manuel y ro nieto Francho

Angelines Gil con sus hijos Miguel Ángel y José Manuel y su nieto Francho. Angelines Gil con os fillos Migalánchel y Chusé Manuel y ro nieto Francho

¿Cómo se ve la vida y la muerte a los 82 años?

La vida no la hemos pasado muy allá… pero es corta… la vida es corta, se me hace la vida corta.

Me alegro cuando vienen los hijos y tengo ilusión en el Francho.

¡Se tiene que morir uno, que ni quiera ni qué no! ¡No queda títere quieto!

En mi lápida me gustaría que se pusiera que era de Trasobares y la imagen de la Virgen del Capítulo con el manto, en color y forma, y unos pocos dibujos y florecicas.

Angelines Gil con su hijo Miguel Ángel Pérez. Angelines Gil con o fillo Migalánchel Pérez

Angelines Gil con su hijo Miguel Ángel Pérez en la Pineda. Angelines Gil con o fillo Migalánchel Pérez en a Pineta

Ángelines Gil Urbano

Ángelines Gil Urbano

Una de las cosas que se quedan impregnadas en la memoria son los olores y los sabores. En Trasobares, la tienda-estanco que tenía su abuelo Ángel Gil y su compañera, la “tia Inocencia”, era la “mezcla perfecta”, todo en una pequeña habitación: embutidos, chocolate, tabaco, congrio, chucherías y demás provisiones.

 Inocencia y Ángel Gil Vega en la puerta de casa el 1-10-1985

Inocencia y Ángel Gil Vega en la puerta de casa el 1-10-1985

 La tía Inocencia en la tienda de Trasobares. A tía Inocencia en a botiga de Trasobars

La tía Inocencia en la tienda de Trasobares. A tía Inocencia en a botiga de Trasobars

Una auténtica gozada. Además, dando las vueltas de las ventas con las monedas de céntimos, el antiguo peso, el papel de fumar… o ver bajar al abuelo Ángel desde el corral con el burrico cargado de cajas de botellas de gaseosa.

El abuelo Ángel Gil Vega.  O yayo Ángel Gil Vega

El abuelo Ángel Gil Vega. O yayo Ángel Gil Vega

El abuelo Ángel Gil Vega montado en un burro. O yayo Ángel Gil Vega amuntau en un burrico

El abuelo Ángel Gil Vega montado en un burro. O yayo Ángel Gil Vega amuntau en un burrico

El abuelo Ángel Gil Vega, “Cucala”, era un personaje muy curioso.

 El abuelo Ángel Gil Vega y niña (quzás la tía Angeles). O yayo Ángel Gil Vega y nina (quizabe a tía Ángeles)

El abuelo Ángel Gil Vega y niña (quzás la tía Angeles). O yayo Ángel Gil Vega y nina (quizabe a tía Ángeles)

45. El abuelo Ángel Gil Vega. O yayo Ángel Gil Vega

45. El abuelo Ángel Gil Vega. O yayo Ángel Gil Vega

El abuelo Ángel Gil Vega con las dos nietecicas Pilarín y Maribel. O yayo Ángel Gil Vega con dos as dos nietezicas Pilarín y Maribel

El abuelo Ángel Gil Vega con las dos nietecicas Pilarín y Maribel. O yayo Ángel Gil Vega con dos as dos nietezicas Pilarín y Maribel

Muy familiar, ayudaba a toda la familia sin ser muy cariñoso, se emocionaba enseguida, poco hablador, madrugador, inteligente, buen negociante que sacaba provecho de todo, sabía comprar y vender a la perfección, tanto en Zaragoza o en otros sitios como en Trasobares, le daba lo mismo vender pieles, animales, huevos, comida, tabaco… era un experto.

El abuelo Ángel Gil Vega con las nietas Mercedes y María. O yayo Ángel Gil Vega con as nietas Mercedes y Angelines

El abuelo Ángel Gil Vega con las nietas Mercedes y María. O yayo Ángel Gil Vega con as nietas Mercedes y Angelines

El abuelo Ángel Gil Vega con hija, nieta y familia política 23-5-1968. O yayo Ángel Gil Vega con filla, nieta, y familla pulitica, 23-5-1968

El abuelo Ángel Gil Vega con hija, nieta y familia política 23-5-1968. O yayo Ángel Gil Vega con filla, nieta, y familla pulitica, 23-5-1968

Trabajando, disfrutaba de la vida de esa época.

Foto montaje con los abuelos Ángel y Cándida y los cinco hijos. Afoto-montax con os yayos Ángel, Cándida y os zinco fillos

Foto montaje con los abuelos Ángel y Cándida y los cinco hijos. Afoto-montax con os yayos Ángel, Cándida y os zinco fillos

Cuando iba M. Pérez a Trasobares dormía, casi siempre, en otra cama de la habitación de su abuela Cándida.

La casa de la abuela Cándida en Trasobares. A casa d'a yaya Candida en Trasobars

La casa de la abuela Cándida en Trasobares. A casa d’a yaya Candida en Trasobars

La cama donde se durmió la última vez Miguel Ángel Pérez en la casa de Trasobares. O leito do s'adurmió a zaguera begata M.Pérez en a casa de Trasobars

La cama donde se durmió la última vez Miguel Ángel Pérez en la casa de Trasobares. O leito do s’adurmió a zaguera begata M.Pérez en a casa de Trasobars

Recuerda la última vez -en 1985- de las poquísimas veces que estando en Trasobares, le tocó ayudar en el campo yendo a recoger patatas a la ”Viña las Eras”, su abuelo Ángel le avisaba en voz alta desde la puerta de la calle, así: ¡pequeñooo! Y esa voz y entonación es algo que le ha quedado para siempre.

¡Qué rica estaba la leche de cabra que le traía la tía María, la hermana de la abuela Cándida!

En la viña las Eras los abuelos Ángel Gil y Cándida Urbano (1985). En a biña ras Eras os yayos Ángel Gil y Cándida Urbano (1985)

En la viña las Eras los abuelos Ángel Gil y Cándida Urbano (1985). En a biña ras Eras os yayos Ángel Gil y Cándida Urbano (1985)

Lápida del abuelo Ángel Gil Vega. Lapida d'o yayo Ángel Gil Vega

Lápida del abuelo Ángel Gil Vega. Lapida d’o yayo Ángel Gil Vega

Los abuelos Ángel Gil y Cándida Urbano, en medio el nieto Miguel Ángel Pérez. Os yayos Ángel Gil y Cándida Urbano, en meyo lo nieto M. Pérez

Los abuelos Ángel Gil y Cándida Urbano, en medio el nieto Miguel Ángel Pérez. Os yayos Ángel Gil y Cándida Urbano, en meyo lo nieto M. Pérez

Con la abuela Cándida Urbano Bueno, “Matona”, ha estado muy unido, y ella tenía cierta predilección de los nietos por Miguel Ángel. No era muy cariñosa ni besucona, pero era única, muy lista, se dejaba querer, buena, sin ningún rencor, vaguica y tranquila, no le gustaban los bureos, no se daba mal por nada y eso que había tenido en la vida varios sobresaltos. Ella se define muy bien en la pequeña entrevista que le hizo en los últimos años de su vida. Murió el día que cumplía los 99 años; hasta unos días antes había tenido una cabeza privilegiada. Es curioso, pero pasan los años y Miguel Ángel continúa echandola de menos.

 Cándida Urbano Bueno en 1974

Cándida Urbano Bueno en 1974

“CANDIDA URBANO BUENO

Tus mejores recuerdos de infancia, ¿cuáles han sido?

Hasta los 17 años me lo pasé muy bien. Teníamos mucha faena; trabajaba en el campo, en el río, pero disfruté mucho.

Recuerdo que para la 1ª Comunión tuve mucha ilusión de saber la doctrina, y de llevar un vestido nuevo que me lo compró mi padre en Borja, y es que en esos momentos una es muy ignorante y todo eso le parece bien. Me paice a mí que tuve más ilusión que en la boda.

¿Cuáles eran tus mejores amigos/as, y a qué jugabas?

Con todas las chicas de la misma edad me llevaba bien.

Jugábamos a la bresca; al corro en la plaza cantando eso de “Yo soy la viudita del conde laurel…, se ponía una chica en medio y las otras contestaban.

También jugábamos a los pitones, los dejábamos en el suelo y de uno en uno los tirábamos al aire y cogiéndolos con la mano decíamos: 2- dorosas, 3-teresas, 4-cuaternas, 5-arroz y manzanas.

 

¿Cuánto tiempo estuviste en la escuela y qué es lo que recuerdas con más agrado?

Estuve hasta los 14 años, y eso que desde los 12 a 14 había que pagar la escuela. Iba con mucha ilusión y aprendía mucho. Al salir rezábamos una oración en un letrero que había en clase, me lo aprendí de memoria y aún me acuerdo hoy. ¡Y es que se me quedaba todo!

¿Qué es lo que más te gustaba de las fiestas de tu juventud?

Oír bandiar las campanas, bailar pasodobles, vals, cantar en las fiestas, la misa, los rosarios e ir a los carnavales y ponerme cualquier pingo o pingajo como una saya de viejas o un abrigo nuevo que me hicieron en Calatayud.

Me acuerdo de una vez que bajé a ver a mi amiga la Sofía, estaba malica y le decía yo, si estuvieras buena nos iríamos juntas a ver salir a los músicos de Calcena de la Secretaría. Los chicos salíamos detrás de ellos tocando con las manos.

Cándida Urbano Bueno en 1921

Cándida Urbano Bueno en 1921

En esa época, ¿había algún chico que te gustase?

Si, me gustaba mucho el Angel “El Chatico”, incluso una vez bailando me propuso festejar con él , pero yo le dije ¡Tú con tu prima! y al final se casó con ella, y yo como el abuelo era un pelmazo, a lo último me convenció y me casé con él.

¿Qué costumbres o tradiciones recuerdas con más nostalgia?

En las Hogueras íbamos de un barrio a otro a verlas, empezábamos en el tombano y duraban toda la noche.

Para San Antón se íba con la caballería a por una carga de leña y romeros.

Para Santa Lucía se cantaba eso de “Esta noche las hogueras, y mañana San Antón, el que no mate tocino no comerá morcillón.”.

Se asaba chorizo, guarreña, patatas, de todo un poco.

Recuerdo también ir al baile al trinquete y ver comedias, etc.

Para San Juan, antes de salir el sol íbamos a coger la sanjuanada, que son unas flores amarillas y junto a una ramica de noguera las poníamos en el balcón. También ese día se hacían unos quesicos pequeños de cabra y los chicos nos los comíamos en la fuente Pesquera.

La abuela Cándida con Angelines, Dora, MIguel Ángel, abuelo Ramón y Francho. A yaya Candida con Angelines, Dora, Miguel Ángel, yayo Ramón y Francho

La abuela Cándida con Angelines, Dora, MIguel Ángel, abuelo Ramón y Francho. A yaya Candida con Angelines, Dora, Miguel Ángel, yayo Ramón y Francho

¿Qué es para ti Trasobares, y qué parte del pueblo te gustaba más?

Trasobares, cuando me he encontrado bien, pues bien. Un pueblo penoso, todo costeras, hasta ahora todo muy atrasado, subes desde la plaza todo tiene costera eslijas el camino que eslijas, ni calles limpias, ni aguas, lo único buen río y la montaña.

La parte del pueblo que más me gustaba era la puerta de Calcena, es solitaria, llana, sana y muy tranquila.

¿Te sientes aragonesa?

Sí. Soy aragonesa porque somos de nacimiento ya baturros, además algo maliciosos, ahorradores, agarradores que no desperdiciamos nada, algo catetos, somos un poco envidiosos y tozudos, aunque yo no soy orgullosa ni envidiosa y muy tratable con todos, además de que me alegro de que la gente haga cosas.

A Zaragoza la aprecio mucho y además fui por primera vez con mi padre.

 

Casi toda la familia Gil Urbano. Cuasi tota ra familla Gil-Urbano

Casi toda la familia Gil Urbano. Cuasi tota ra familla Gil-Urbano

¿De joven y de casada de qué trabajabas?

Me gustaba hacer de todo, contornar, echar los orillos pero no escobarlos, trillar, albentar, cribar, escobar las palbas, arrancar judías, sembrarlas y cribarlas, coger uvas, olivas, ir al campo a buscar leña y traer buen fajo, eh! y a veces con las caballerías.

La tienda también me gustaba mucho.

 

¿Cuál es la comida que más has hecho y la que más te ha gustado hacer?

Patatas cocidas y judías. Las judías, las preparaba guisadicas con ajo, aceite de oliva y echando agua varias veces (asustándolas con agua fría).

¿Qué otro tipo de trabajo te hubiera gustado haber hecho en la vida?

Me gustaría haber seguido siendo ama de casa, con menos chicos y mejor calidad de acompañamiento que pensara en lo bueno.

 

¿Mejor el pueblo o la ciudad?

En el pueblo estoy más ancha y tranquila pero la capital también me gusta.

 

La abuela Cándida con su hija Dora. A yaya Candida con a suya filla Dora

La abuela Cándida con su hija Dora. A yaya Candida con a suya filla Dora

¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de tus padres y abuelos?

Mi abuelo Francisco trabajaba de marchante, vendía por los pueblos paños y sábanas que hacían en la Fábrica de Trasobares, y así fue como conoció a mi abuela, que era de Paracuellos de la Ribera. A mi abuela Juana yo íba a verla todos los días; era muy buena, la peor palabra que les decía a los nietos Francisco, Virgilio, Perico, era “bribones”. Era gordica y no muy alta; recuerdo que quería que la enterraran en doble sepultura. Se fueron unos años a vivir a Oseja, y aquí tuvieron un último hijo Bitorián que se murió de pequeño de un grano que le salió en el cuello. Luego se murió también mi abuelo de fiebres tifoideas, y en Oseja quedó enterrado. Después, mi abuela volvió a Trasobares.

El abuelo Andrés que venía de gente pobre, estuvo 8 años en la guerra de los Carlistas, y por haber ído le dieron la concesión del estanco que después pasó a mis padres Miguel y Encarnación, para terminar en manos de su yerno, el abuelo Angel, que antes del estanco tuvo carnicería.

¿Qué les recomendarías a los jóvenes, especialmente de Trasobares?

Que sean buenos, que de lo bueno sale bueno.

Si el tiempo favorece, en el pueblo poco a poco los pobres serán ricos y los ricos pobres. Los ricos han tenido que dejar de trabajar los campos por irse a Zaragoza y han seguido con los pagos.

Los hijos han mejorado y avanzado, porque algunos se han ído fuera a trabajar y estudiar.

 La abuela Cándida Urbano con el bisnieto Francho Pérez. A yaya Candida Urbano con el bisnieto Francho Pérez

La abuela Cándida Urbano con el bisnieto Francho Pérez. A yaya Candida Urbano con el bisnieto Francho Pérez

¿Qué virtudes y defectos tienes?

De virtudes: Que he sido ahorradora y me he alegrado de estar bien con la gente y de que prospere.

De defectos: Perezosa, me muerdo las uñas y tengo miedo a las tormentas y al aire.

 

¿Los viejos se vuelven niños?

Yo no, porque tengo aún mucha cavilación, en pensar con mi sano cuerdo.

¿Cómo se ve la vida y la muerte a los 97 años?

La vida, que sé ó maño, aunque no se ven, todo son problemas. Los chicos que nacen me dan pena, no le encuentro sentido ni alegría.

La muerte, de nada venimos de nada vamos. Estamos en duda de si hay algo porque nunca lo hemos visto.

¡Ah, y cuando muera, que pasen por lo menos 24 horas en enterrarme!

 La tatarabuela Cándida Urbano Bueno con la hija Dora, nieta Pilarín, bisnieta Cristina y tataranieta Lorena. A tataragüela Candida Urbano Bueno con filla Dora, nieta Pilarín, bisnieta Cristina y tataranieta Lorena

La tatarabuela Cándida Urbano Bueno con la hija Dora, nieta Pilarín, bisnieta Cristina y tataranieta Lorena. A tataragüela Candida Urbano Bueno con filla Dora, nieta Pilarín, bisnieta Cristina y tataranieta Lorena

¿Has sido feliz?

Algún tiempo habré sido. Sí, cuando las chicas festejaban.

¿Cómo te gustaría que te recordasen?

Que me recuerden como quieran, me da igual.

Bueno, algo de intelectual, buena con la gente, amable, he aguantado lo que ha venido, nada de envidia ni de rencor, incluso alegrarme de que prospere la gente. Muy ahorradora; de comida, con cualquier cosa he pasau.”

 

 La lápida de Cándida Urbano Bueno. A lapida de Candida Urbano Bueno

La lápida de Cándida Urbano Bueno. A lapida de Candida Urbano Bueno

 

La madre de Miguel Ángel Pérez Gil se llama Ángeles Gil Urbano (30-3-1932). Los abuelos maternos eran Ángel Gil Vega (2-10-1902 / 28-3-1990) y Cándida Urbano Bueno (3-10-1904 / 3-10-2003). Los bisabuelos fueron Ángel Gil Millán, “Quizabe”, y Gervasia Vega Chueca

Ángel Gil Millán, bisabuelo materno de Miguel Ángel Pé

Ángel Gil Millán, bisabuelo materno de Miguel Ángel Pérez

Gervasia Vega Chueca bisabuela materna de Miguel Ángel Pérez

Gervasia Vega Chueca bisabuela materna de Miguel Ángel Pérez

Las lápidas de Gervasia Vega Chueca y Ángel Gil Millán. As lapidas de Gervasia Vega Chueca y Ángel Gil Millán

Las lápidas de Gervasia Vega Chueca y Ángel Gil Millán. As lapidas de Gervasia Vega Chueca y Ángel Gil Millán

y por la otra parte Miguel Urbano Gascón y Mª Encarnación Bueno Pérez, “Estudianta”.

Mª Encarnación Bueno Pérez y Miguel Urbano Gascón (fue alcalde de Trasobares) foto de 1890

Mª Encarnación Bueno Pérez y Miguel Urbano Gascón (fue alcalde de Trasobares) foto de 1890

La lápida de Miguel Urbano Gascón. A lapida de Miguel Urbano Gascón

La lápida de Miguel Urbano Gascón. A lapida de Miguel Urbano Gascón

La Lápida de Mª Encarnación Bueno Pérez. A Lapida de Mª Encarnación Bueno Pérez

La Lápida de Mª Encarnación Bueno Pérez. A Lapida de Mª Encarnación Bueno Pérez

Todos ellos tenían el mote de “Cucalas” y “Matones”.

 

El hijo de Miguel Ángel se llama Francho Pérez Sirvent.

Francho Pérez Sirvent de niño. Francho Pérez de nino

Francho Pérez Sirvent de niño. Francho Pérez de nino

Francho Pérez con el perro Milú. Francho Pérez con o perrico Milú

Francho Pérez con el perro Milú. Francho Pérez con o perrico Milú

Nacido en 1990, Francho es un joven admirable; buena persona, con gran sensibilidad y corazón, simpático, cariñoso con la familia y apegado a sus raíces.

Miguel Ángel Pérez con su hijo Francho. Migalánchel Pérez con o suyo fillo Francho

Miguel Ángel Pérez con su hijo Francho. Migalánchel Pérez con o suyo fillo Francho

Francho Pérez con su abuela Angelilnes Gil. Francho Pérez con a suya yaya Angelines Gil

Francho Pérez con su abuela Angelilnes Gil. Francho Pérez con a suya yaya Angelines Gil

Decidido y luchador, su padre se siente muy orgulloso y le desea que con trabajo y esfuerzo llegue a conseguir sus objetivos en la vida.

Francho Pérez

Francho Pérez

El hermano, de Miguel Ángel es José Manuel Pérez Gil.

Hermoso con buen aspecto de José Manuel Pérez. Guallardo y con lustre de José Manuel Pérez

Hermoso con buen aspecto de José Manuel Pérez. Guallardo y con lustre de José Manuel Pérez

José Manuel Pérez Gil, ¡más majico!. José Manuel Pérez Gil, más majico!

José Manuel Pérez Gil, ¡más majico!. José Manuel Pérez Gil, más majico!

 Los hermanos Miguel Ángel y José Manuel Pérez. Os chirmáns Migalánchel y Chusé Manuel Pérez

Los hermanos Miguel Ángel y José Manuel Pérez. Os chirmáns Migalánchel y Chusé Manuel Pérez

 José Manuel Pérez con la prima Tere en Trasobares. Chusé Manuel Pérez con a prima Tere en Trasobars

José Manuel Pérez con la prima Tere en Trasobares. Chusé Manuel Pérez con a prima Tere en Trasobars

De diferente carácter a Miguel Ángel, es menos hablador, pero no por ello es un defecto.

Toda la familia, Miguel Ángel y José Manuel con sus padres. Toda ra parentalla, Miguel Ángel y José Manuel con os pais

Toda la familia, Miguel Ángel y José Manuel con sus padres. Toda ra parentalla, Miguel Ángel y José Manuel con os pais

 José Manuel Pérez Gil en medio de su abuelo Ramón de Oseja y su abuela Cándida de Trasobares.  José Manuel Pérez Gil en meyo d'o suyo yayo Ramón d'Osella y a suya yaya Candida de Trasobars

José Manuel Pérez Gil en medio de su abuelo Ramón de Oseja y su abuela Cándida de Trasobares. José Manuel Pérez Gil en meyo d’o suyo yayo Ramón d’Osella y a suya yaya Candida de Trasobars

Es noble, mañoso y dotado de mucha memoria e inteligencia, muy trabajador si es menester y de siempre dispuesto.

Los hermanos José Manuel y Miguel Ángel. Os chirmáns Chusé Manuel y Migalánchel

Los hermanos José Manuel y Miguel Ángel. Os chirmáns Chusé Manuel y Migalánchel

Entre ellos se respetan y se quieren.

 

 José Manuel Pérez Gil con su madre Angelines Gil Urbano. Chusé Manuel Pérez Gil con a suya mai Angelines Gil Urbano

José Manuel Pérez Gil con su madre Angelines Gil Urbano. Chusé Manuel Pérez Gil con a suya mai Angelines Gil Urbano

Gracias a sus abuelos  -sobre todo por medio de la abuela Cándida y su madre Ángeles- ha conseguido saber también el nombre de los abuelos de éstos. (Pedro Gil – Lorenza Millán) y (Telesforo Vega – Valentina Chueca) y de la otra parte (Andrés Urbano Gil – María Gascón Aznar) y (Francisco Bueno Remón – Juana Pérez Domínguez).

Gracias a las investigaciones de los archivos parroquiales de Trasobares culminados con la copia del “Libro de las familias de la villa de Trasobares” de Jorge Chueca y posterior publicación en internet por su primo, Xavier Laborda Gil, ha conseguido averiguar M. Pérez Gil el nombre de más antepasados suyos.

 

El abuelo Ángel Gil con su nieto Javier Gil Laborda. O yayo Ángel Gil Vega con o suyo nieto Xavier Gil Laborda

El abuelo Ángel Gil con su nieto Javier Laborda Gil. O yayo Ángel Gil Vega con o suyo nieto Xavier Laborda Gil

Por parte de Andrés Urbano Gil: sus padres, (José Urbano y Miguela Gil). Por parte de María Gascón Aznar: sus padres, (Eugenio Gascón y Gregoria Aznar). Por parte de Francisco Bueno Remón: sus padres, (Mateo Bueno y Josefa Remón). Por parte de Juana Pérez Domínguez: sus padres, (Agustín Pérez y Vicenta Domínguez).

 

Los padres y abuelos son el lazo con nuestros antepasados, y es fundamental que tengamos una noción de ese enlace para entender nuestra cultura, para sentir nuestras raíces y vivir nuestra vida, pues son los guardianes y la referencia de la memoria familiar y todo lo que somos se mantiene y se transmite gracias a ellos.

Los ancianos nos aportan la base, la entrega y paciencia que sólo el amor es capaz de generar y una perspectiva solamente realizable con los años y la sabiduría. Los abuelos ven en sus nietos una continuidad vertical descendiente de los ancestros, unida en la tierra y, además, tienen un conocimiento profundo de un tiempo anterior al actual y transmiten informaciones de los antepasados sobre un mundo que ya no conocemos, pero que esa época en la que vivieron continúa afectando a la nuestra.

Igualmente, tomamos conciencia del valor de la familia, de su identidad y de su pasado, y en ese proceso de amar y respetar a nuestros ancianos, también nosotros vamos cambiando.

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