9. Virgen de la Langosta. Alpeñés

Llegan a la ermita de la Virgen de la Langosta, a 2 kms. del lugar de Alpeñés. Este santuario mariano es de gran antigüedad, tradición e importancia en la comarca; los datos que a continuación expondrán han sido extraídos –casi todos- del excelente “Informe” que publicó Pascual Tolosa en la revista “Pancrudo” nº 12 (julio-2.008).

La Ermita de la Virgen de la Langosta. L'Armita d'a Birchen d'a Langosta

Los orígenes de este santuario se encuentran –como en tantos otros casos- en los confusos tiempos medievales. Ubicado sobre el despoblado del Angosto, en tiempos de la Reconquista, perteneció al lugar de Villagarda hasta que, igualmente, éste se despuebla en el siglo XIV (a consecuencia de infecciones, según documentos de entonces) pasando el pueblo, santuario y tierras a la vecina población de Alpeñés. Félix Sánchez Lidón recoge en su libro sobrela Virgen dela Langosta (véasela Bibliografía) el siguiente texto de un documento de “procura” de 1.433, solicitando confirmación del privilegio que antiguamente tenía el santuario sobre la propiedad de su dehesa:

“… Que como la dita Iglesia hermita de Señora Santa María llamada del Angosto, Casa é Capitol de la Cofradía de aquella situada en el termino de Villagarda, aldea de la Comunidad de Daroca, lugar yermo, tenian é an tenido antiguament, de tanto tiempo acá, que no es memoria de gentes al contrario, una dehessa vedada por todos tiempos, de yerba, de leña y caza de conexos, é que escriptura de aquella alguna nom parezca, que credia é era á el bien cierto, que en dí había, empero que era perdida, por las grandes guerras é males que en los tiempos pasados se son seguidas en aquestas partidas entre los Reyes de Aragón é de Castilla. Por lo cual suplica y requiere….”.

La homologación de la nueva concesión de propiedad la obtuvieron 18 años después, el 8 de julio de 1.451.

Respecto a la denominación, dice Pascual Tolosa en el mencionado “Informe”: “Como indica Sánchez Lidón, el Reverendo Padre fray Roque Alberto Faci, carmelita descalzo, en su historia de esta Santa Imagen, señala que en sus primeros tiempos se llamó “del Rosario”. Por ser lugar angosto, rodeado de montes, se llamó posteriormente “Nuestra Señora de los Angostos”, corrompiéndose el nombre hasta el actual de “Nuestra Señora de la Langosta”. No obstante, el propio Sánchez Lidón discrepa de esta versión, apuntando que el título de la Langosta lo tuvo desde su fundación y que fue la corrupción de costumbre en el lenguaje popular la que llevó a llamarle del Angosto -como figura en la Bula de Indulgencias y en la confirmación del privilegio de la Dehesa-, para pasar  posteriormente a su primitivo nombre de la Langosta, merced -según cita- a los beneficios otorgados por esta divina Señora contra la terrible plaga de dicho nombre. Personalmente considero más creíble la primera versión”.

Los Zerris están de acuerdo con Pascual Tolosa y añaden estas consideraciones: desde la misma Virgen dela Langostase atisba el camino –orientado al Oeste- que viene desde la ermita hacia el lugar de Cosa; ojeando un mapa topográfico se dan cuenta de que el primer kilómetro y medio desde la ermita, el camino va entrando por un “angosto” (“paso estrecho en un desfiladero o garganta, o entre montes”, definición del “Dizionario Aragonés de Terminos Cheograficos”) entre dos cerros que, seguramente, es el origen de la denominación de la antigua población y el posterior santuario.Ya ven en el caso dela Virgendela Sillacómo se había cambiado su nombre para ajustarlo ala Leyenda; lo mismo sucedió con la de La Langosta, en nuestro humilde parecer.

Cartel anunciando la romería a la Virgen de la Langosta. Retulo anunziando a Romería a ra Birchen d'a Langosta

Los tiempos de esplendor de La Langosta empiezan cuando el Romano Pontífice Urbano VIII, por Bula expedida el 7 de abril de 1633, le otorga el título de Archicofadría, con multitud de “indulgencias plenarias y parciales” para cofrades y fieles reunidos en la ermita en determinadas festividades. El 1.678 empiezan las obras de ampliación del santuario, que terminarán el 1691, consiguiendo un gran edificio religioso pero débil, por lo que en el siglo XIX necesitará muchos remiendos y refuerzos, y en el XX se deteriorará más y más, llegando al estado ruinoso y siendo tirado, al final, en 1.980.

El siglo XVIII le llegan los mejores tiempos. El 1.704 el arzobispo de Zaragoza, D. Antonio Ibáñez dela Riva, le otorga facultad para establecer para siempre el Santísimo Sacramento en el Altar Mayor. Dicho establecimiento se produce:

“…el día 21 de septiembre de dicho año, con la mayor pompa y magnificencia, celebrándose una Misa á grande orquesta, con sermón y procesión, ejecutándose á continuación dance y soldadesca por los de Barrachina y Cutanda, Cosa y Bañón,

Dance de Bello (Teruel) en 1913. Muy parecido a los aquí mencionados. Danze de Bello (Tergüel) en 1913. Muito parixito a los aquí mentaus.

Dance de Visiedo (1927). Muy parecido a los mencionados aquí. Danze de Bisiedo (1927). Muito parixito a los aquí mentaus

y representándose una bien dirigida comedia por inteligentes aficionados, cuyo festival se repitió al siguiente día, siendo prior el Licenciado Mosen Miguel Lario y Esplugas, Comisario del Santo Oficio y natural de Cosa (Teruel)”.

Han encontrado esta información en el libro de Sánchez Lidón, descargado desde la página de “Xilocapedia”). El 1.717 llegan –después de muchos ajetreos- las reliquias otorgadas por el papa Clemente XI –un pelo y un trozo del velo de la Virgen-. Sobre la Capellanía dice Pascual Tolosa en su “Informe” que hubo capellanes desde 1.674 –el primero fue Mosen Toribio Bernad, de Navarrete- hasta 1.856 –el último era Fr. Antonio Gómez, de Cervera del Rincón- cuando, a consecuencia de la “Desamortización de Madoz”, ya no pudieron mantenerla.

Ruinas de la Virgen de la Langosta. Enrunas d'a Birchen d´a Langosta

En el momento de su mayor expansión, parece ser que pertenecieron a la Archicofradía de La Langosta alguna treintena de lugares, se sabe que en 1680 eran 28, mientras que en 1.907 –fecha de realización del libro de Sánchez Lidón– no quedaban más que 14. Los 25 de los que existe evidencia los relaciona Pascual Tolosa: “Cosa, Torre los negros, Rubielos dela Cérida, Bañón, El Villarejo de los Olmos, Barrachina, Cutanda, Camañas, Nueros, Godos, Torrecilla del Rebollar, Villanueva del Rebollar, Vivel del Río, Fuenferrada,La Rambla del Martín, Las Cuevas de Portalrubio, Portalrubio, Pancrudo, Cervera del Rincón, Son del Puerto, Rillo, Visiedo, Lidón, Corbatón y Alpeñés”. Paix estar qu´en bel inte dau tamién i estioron cofadres Olalla, Moyuela, L´Almunia de Doña Godina y Perales del Alfambra.”

Mismamente, junto al Santuario, estaba el edificio “de los pueblos”, con 25 habitaciones –una por cada pueblo perteneciente a la archicofradía-. A este respecto, son curiosos los párrafos escritos en la página web de Rubielos de la Cérida sobre “la leyenda de La Langosta”.

“…. Se construyeron también adosadas a la ermita habitaciones para cada uno de los pueblos de la comarca. Allí descansaban los peregrinos después de recorrer el camino y allí guardaban las ropas y las comidas. La ermita era custodiada por un ermitaño, al que se le llamaba el santero…. además de estar como guardián, proporcionaba a la ermita todo lo que hacía falta para el buen funcionamiento del culto. Todos los años se celebraba el día del SITIO… era un día de fiesta vivido en comunidad y con la alegría de todos compartida, los ancianos, los de mediana edad, los jóvenes y los niños….El que escribe estas líneas da fe de ello, pues muchas veces se ha desplazado, en su niñez y en su juventud, desde el pueblo a aquella ermita para vivir el día de La Langosta….Y en una ocasión para alegrar también el ambiente de los presentes ha bailado la jota de Teruel al son de las guitarras y bandurrias…. Era impresionante salir en procesión hasta Carracosa. El sacerdote revestido con pluvial, acompañado de los monaguillos. Los mozos llevando las banderas y el sacristán la cruz procesional. Allí esperaban los peregrinos con sus meriendas y con sus ganas de hacer el camino y llegar a las plantas de la Virgen. Por la tarde era a la inversa, comenzaba la procesión en Carracosa y se llegaba hasta la iglesia para dar gracias al Señor….”.

Se conoce que este “santero” era el sucesor de los desaparecidos capellanes antes mencionados.

(Estas líneas le traen recuerdos a M. Martín de lo que le contaba su padre, asistente a esas romerías cuando era niño, en los años 40).

Al fondo el pueblo de Alpeñés. Ta lo fundo Alpeñés

Actualmente no queda nada del edificio de “los pueblos” ni del viejo santuario (solamente algún resto de muro, junto a la carretera) ni de la plaza central, que tenía un viejo olmo de algunos siglos de edad, y que mismamente se derrumbó en 1.907, año de realización del libro de Sánchez  Lidón… En 1.981 se inauguró la nueva ermita, mucho más pequeña y modesta que el viejo santuario. Ahora se continúan celebrando 2 romerías: “La Romería” (primer sábado de junio) y “El Sitio” (primer sábado de octubre).

Pancrudinos en La Romería a La Langosta (2009)

Como curiosidad, decir que el destino de los dos altares barrocos, de últimos del siglo XVII, que estaban en el antiguo santuario, el de “la venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza” está en la iglesia de Alpeñés y el Altar mayor de La Langosta es ahora el altar mayor de la iglesia de Cella; así lo cuenta Pascual Tolosa en su mencionado “Informe”:

De acuerdo con lo apuntado en su libro parroquial (de Cella) se recoge textualmente:

Allá por los años 1950, la ermita de nuestra Señora de La Langosta (término municipal de Alpeñés) ofrecía peligro de hundimiento, como así aconteció años más tarde. Y antes de que se hundiera, el obispo de Teruel retiró el retablo del altar mayor y lo guardó en el antiguo convento de Capuchinos de Teruel. Enterados nosotros de ello y movidos por la evidente necesidad que la iglesia parroquial de Cella tenía de un gran retablo, se lo pedimos a Don Damián Iguacen, a la sazón obispo de Teruel. Él nos lo concedió diciendo -“Haréis una obra buena restaurándolo”.

Estas son las razones por las que tan grandioso retablo se halla en el templo parroquial de Cella desde 1.976. A este respecto, señala José Luis Simón (de Bañón, estudioso de la historia de la comarca deLa Langosta):

“El altar mayor está en Cella porque no cabía en la iglesia de Alpeñés, pues no se lo llevó el obispo, fue vendido y después de muchos años recuperamos el dinero el 4 de diciembre de 2006”.

Añadir que, al menos, la virgen del altar mayor, de madera tallada, se quedó en la iglesia de Alpeñés.

05 Torre de la iglesia de Alpeñés. Torre d'a ilesia d'Alpeñés

Los Zerrigüeltaires merodean un poco por los alrededores de la ermita de La Langostay hacen un par de fotos. Después continúan camino hacia Pancrudo –lugar de origen de M. Martín– pasando por Alpeñés, lugarón de unos 25 habitantes ya existente en el siglo XII, con topónimo posiblemente mozárabe y significado: “los peñascos”, lo que coincide perfectamente con su paisaje. Después de hacer foto a la preciosa torre mudéjar de su iglesia de San Andrés, siguen por esta carretera local (TE-10) y a los 3 kms. –nada más entrar en término de Pancrudo- paran un momento en la Fuente Gimeno.

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