4.1. Monasterio de Santa Fe (Edad Media)

Continúan por la carretera de Valencia camino de Zaragoza, sobrepasando el desvío de Cadrete para entrar por el de Santa Fe. Aparcan delante mismo de la puerta de la muralla y observan su portada, en la que hay un escudo con las iniciales “S.F.” y las barras de Aragón; justo encima de éste, un hombre-machocabrío mitológico –con pequeños cuernos y grandes orejas- lleva en su pecho la fecha de su realización: 1797, pero su origen es mucho más antiguo.

Portada de entrada de la muralla de Santa Fé. Portalada de l'entrador d'a muralla

La historia de este monasterio está estrechamente vinculada con la de los dos pueblos vecinos, Cuarte y Cadrete. Éstos habían conservado su población musulmán después de la reconquista, como en otras muchas localidades, pero las tierras habían pasado a la tenencia –y después propiedad- de los jefes del ejército y las Ordenes Militares. En el caso de estos dos lugares serán los principales señores feudales el linaje de los Zapata y la Castellaníade Amposta de la Ordende San Juan de Jerusalén, hasta que a mitad del siglo XIV Miguel Pérez Zapata dona a la orden del Císter todas sus posesiones en los dos lugares y funda el Monasterio de Santa María de Santa Fe, poblándolo con los monjes trasladados desde la abadía de Fuenclara, en la zona del Cinca. Desde entonces y en lo sucesivo este monasterio se convertirá en el principal propietario de Cuarte y Cadrete, y las aljamas de moros de los dos lugares quedarán sometidas a su dominio feudal.

En los cinco siglos de existencia del monasterio el principal problema que tendrá que soportar será el enfrentamiento con la ciudad de Zaragoza, su fuerte Casa de Ganaderos y los poderosos terratenientes zaragozanos con propiedades vecinas al monasterio. Es abundante la documentación conservada a este respecto, con continuas disputas, sentencias, concordias y pactos que enseguida volvían a estar mal interpretados o rotos de hecho, lo que generaba nuevos litigios, desavenencias, negociaciones, sentencias y concordias; como se puede leer en el “Diplomatario de la Casa de Ganaderos de Zaragoza” (veásela Bibliografía).

Así, por ejemplo, la concordia de últimos de 1440 entre el “capitol et consello” de la ciudad y “el reverent abat e monges del monasterio de Santa Fe e sus vasallos del lugar de Quart” por la que se homologaba el tradicional derecho del ayuntamiento de Cuarte a poner “oficiales e messegueros” que puedan “penyorar los daños e calonias” producidos por ganados de fuera en las heredades de dicho monasterio y gentes de Cuarte “sitiadas dentro las partidas siguientes” (del término de Zaragoza):

“…es a saber por las heredades que son de la Atalaya de Quart enta suso enta la Torre Mocha la loma adelant como dizen las vertientes de las valles enta la Huerva, et passado el río compezando al puent de las Taluentas et traviesa al vall de Sant Felipe como puya el camino de La Torrezilla a Zaragoza por las alcantarillas et salle a la puyata de los Artos et de allí traviesa a la peña Fumienta et por el mas del Romeruelo, et de allí avant torna al dito camino de La Torrezilla por la Covatiella a suso como vierten las aguas…. puedan penyorar los ditos mesegueros los ganados et bienes de los dantes tales danyos  o tales calonias incorrientes do quiere que sian dentro en los terminos de Zaragoza exceptuado de la Caseta Roya que esten al termino de La Almotiella et va dreyto a la Forca tapiada enca la part de los muros de la ciudat do no puedan penyorar…”. Con las advertencias de que no podrán ampliar el territorio de jurisdicción de Cuarte, así como “…. que los sobreditos uso dreyto et possesión duren tanto quanto el dito lugar de Quart sea del dito monasterio et no mas avant ni en otra manera… por la present concordia en caso que el dito lugar de Quart se alienará et exirá del dominio del dito monasterio no sea en res perjudicado el dreyto…. antes la dita ciudat finque en aquella posesión e dreyto  que era ante que la presente concordia se fizies….”.

Son curiosos también los nombres de los “moros de la aljama del lugar de Quart” reunidos algunos días después en el castillo de Cuarte para escuchar la lectura de la mencionada concordia:

“Alí Perdigón alamín, Amet de Lopa, Alí el Royo jurados, Alí Villafranca, Zalema el Fiero, Zalema el Barco, Lop de la Puerta, Mahoma de María, Farrax de la Zalema, Alí Mormedio, Alí de Espada, Lop de Oliet, Frarrach de María, Alí de Grafiel, Alí Dalhag, Mahoma Abihuera, Ibrahim de España, Jucef Lancari, Zalema Cambracha, Alí de Zalema el joven, Mahoma Muruscoth, Lop de la Viuda, Mahoma Habian, et Lop de la Madrina, moros vecinos del dito lugar de Quart vasallos del dito monasterio….”.

Diferente cuestión está tratada en el acuerdo o compromiso de noviembre de 1480, pues el abad de Santa Fe había recurrido al ayuntamiento de Zaragoza:

“…con gran congoxa que los guardias de los montes de casa de ganaderos vaxaban en penyorar a sus vasallos de Quart y de Cadret, lo cual era total destruymiento del monasterio de Santa Fe sinse la renta de los dichos lugares no podrán sostener el monasterio la caridad y almosnas que de continuo fazían a vecinos de aquella ciudad y qualesquiere otros que por aquel camino iban ahí….” haciendo notar que tradicionalmente los vecinos de Cuarte y Cadrete han podido apacentar y abrevar los ganados en los montes de la ciudad: “… y esto sin pena ni calonia alguna sin contradición alguna, sabiéndolo los susoditos de casa de ganaderos, senyaladamente que el dicho convento y lugares están poblados en los terminos de Zaragoza y que siempre los jurados y capitol y consello los han sostenido en aquesto. Ansí mesmo dize que como por los privilegios de la ciudad todo vecino de aquella  puedan pascer en todos los lugares realencos y de iglesia y los realencos y de iglesia  en los montes de Zaragoza y como los ditos vezinos de la ciudad pazcan todos los combentos y lugares de la orden de Cistels es a saber Beruela, Rueda, Trasobares y Piedra e Casbas de la orden de Cisteles, y los ditos vassallos sean de Sancta Fe monasterio de la dita orden que por este respecto no obstante lo sobredito pueden pastar en los montes y terminos de la dita ciudad. Y por tanto el dito abad suplica no permitan estas vejaciones le sean fechas”.

Los argumentos del abad resultan tener su peso, pues los jurados del ayuntamiento zaragozano –después de consultar con la Casade Ganaderos- dan por buenas y válidas las razones del abad: “… por todos estos respectos los ditos jurados capitol y consello declaran por vezinos de la dita ciudad a los vasallos que están poblados en Quart y Cadret vasallos del dito monasterio de Santa Fe tanto quanto serán del dito monasterio….” y les otorgan letras y un estatuto de protección delante de los guardas dela Casa de Ganaderos.

En junio de 1492 hacen otro acuerdo entre Santa Fe y el Ayuntamiento de Zaragoza, para eximir a los individuos de Cuarte y Cadrete de pagar los dos sueldos por cahiz aplicados a los forasteros que cultiven tierra en el término de Zaragoza; claro que en esta decisión debió de influir mucho la misiva enviada en enero anterior desde Granada por el rey Fernando el Católico, con instrucciones favorables a los intereses del monasterio de Santa Fe:

Portada del incunable Coronica de Aragón de fray Gaubert de Vagá, impreso en Zaragoza en 1499. Portalada de l'incunable Coronica d'Aragón

“…. y sobre ello la majestad del señor rey haber scripto a los jurados capitol e consello una letra patente paresciéndole los dichos vasallos del dicho monasterio de Quart y Cadret no deber pagar dichos dos sueldos por cafiz por muchas razones en la dita provisión contenidas…. delibera el dicho capitol… sea de aquí adelante guardado y servado que el abad y monjes del dicho monasterio de Sancta Fe y sus vasallos de Quart y Cadret puedan pascer et pascan con sus ganados grossos y menudos de día y de nueyt et leñar y escaliar en los montes de los terminos de la dita ciudat y tener en aquellos todos los ademprios…. como si verdaderamente fuesen vecinos de aquella….”; a cambio de estas finuras del ayuntamiento zaragozano, el capítulo de monjes de Santa Fe –entre los que se encuentra “fray Gaubert de Vagá viceprior” (Gauberte Fabricio de Vagad, autor de la famosa “Coronica de Aragón)- determinan:

La primera página de la Coronica. A primera pachina d'a Coronica

“… de pagar… en cada un año… para el común de la dicha ciudad docientos y cinquenta sueldos por todo el mes de janero”, además de gallinas y terneros para los jurados de Zaragoza, con otras medidas favorables a la ciudad relativas al comercio de “vino y olio forano” y permiso para aplicar y ejecutar penas por los oficiales y guardas zaragozanos en todo el dominio del monasterio “… y esto sin perjuicio alguno de la jurisdicción civil y criminal que los dichos abad y convento tienen en los dichos lugares de Quart y Cadret….”.

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