25. RUESCA

La razón principal de la visita a Ruesca es que de este pueblo era el padre del amigo de M. Pérez, Ángel Trigo Ibáñez.

Ruesca (de un topónimo preindoeuropeo) es una localidad ubicada en el valle del río “Perejiles” en la comarca de Calatayud, cuenta con 75 habitantes, a 764 mts. de altitud y  a 102 kms. de Zaragoza capital. Ruesca perteneció sucesivamente a Sobrecullida, Vereda y Corregimiento bilbilitano, hasta alcanzar la independencia municipal en 1834. Diez años después tenía 47 vecinos y 225 habitantes.

Vista de Ruesca.  (Foto Turismo D.P.Z). Ambiesta de Ruesca. (Afoto Turismo D.P.Z)

Vista de Ruesca. (Foto Turismo D.P.Z). Ambiesta de Ruesca. (Afoto Turismo D.P.Z)

De la recopilación de (IDEAragón), se han elegido algunos topónimos de Ruesca:

“Alto de la Rodona, Andorera, Valdelajuén, Valdelosterreros, Valdecha, Tarayuela, Germana, Camino Contrabandistas, Carralosmoros, Carramor, El Castillo, Covachas, Landonera, La Lobera, Panderas del Carrazo, Paridera de Carrapiña, La Pedricadera, Peirón, El Pino Borracho, Senda Carraza, Sierra del Espigar, Cerro Carrasca”.

A continuación, eligen del magnífico libro de José Ángel Urzay Barrios “Cultura Popular de la Comunidad de Calatayud”. Arquitectura popular, tradición oral, fiestas y costumbres de la comarca. Tomos I y II, del año 2006, lo concerniente a algunas costumbres festivas de Ruesca:

“En la festividad de San Antón, la cofradía compuesta por hombres y mujeres aportan la leña para la hoguera. Antiguamente se encargaban del enterramiento de los hermanos fallecidos. También en tiempos existía la costumbre de cazar por la mañana para merendar lo obtenido en la caza. La gente bailaba en la plaza al ritmo del villano y otros bailables, interpretados por los gaiteros de la villa.

El patrono del pueblo es San Valero, y se celebran alrededor del 29 de enero. El día 28 los hombres suben a la Sierra del Espigar a por leña de pino para la gran hoguera de la tarde. A mediodía preparan un rancho en una gran sartén con arroz, patatas y el adobo que cada uno lleva con su fiambrera. Después de comer, se bebe vino en teja, una tradición que se mantiene: se echa el vino de las botas a una teja, de la que se bebe como se puede.

Llegados a la plaza las campanas bandean mientras se monta la hoguera, seguidamente, en la iglesia, se rezan y cantan en latín las Completas y la Salve. Primero los hombres y después las mujeres, todos adoran la reliquia de San Valero.

El 29 desde la iglesia parte la procesión con la música, el pendón blanco, la cruz procesional y la peana. Se dirigen a la fuente de San Valero, donde el cura bendice el agua y se baila al son de la canción de San Valero, hacia delante y hacia atrás, unidos en pequeños grupos.

01 Bailando a San Valero en RuescaJosé Á. Urzay Barrios. Foto libro cultura popular comunidad Calatayud . Bailoteando a San Balero en Ruesca.  José Á. Urzay Barrios. Afoto libro cultura popular comunidad Calatayud

Bailando a San Valero en RuescaJosé Á. Urzay Barrios. Foto libro cultura popular comunidad Calatayud . Bailoteando a San Balero en Ruesca. José Á. Urzay Barrios. Afoto libro cultura popular comunidad Calatayud

Se exclama de forma espontánea: ¡Viva San Valero!, esto mismo se repite en una placeta y en la puerta de la iglesia.

El 31 de agosto, los vecinos suben en romería hasta la ermita de San Ramón Nonato en honor al santo. Cuando nace un niño es tradición en Ruesca y de los pueblos de alrededor, el mismo día de fiesta, ofrecer al santo un regalo, por ejemplo, un ramo de flores o una vela, en agradecimiento por un parto sin problemas.

El primer domingo de octubre se celebraba la Virgen del Rosario. La víspera los vecinos encendían hogueras por barrios. Los chicos iban a las eras y por los alrededores a replegar leña para luego comprobar quién había acumulado más. También se encendían hogueras en las vísperas de la Virgen del Pilar y de Santa Lucía.”

Ruesca es de origen musulmán  y conocida antiguamente como Rosca. Fue conquistada por Alfonso I. En 1182 su iglesia dependía del arcediano de Calatayud, estando siempre lugar de esa Comunidad, perteneciendo a la sesma del río Miedes.

Del castillo defensivo del pueblo, para algunos, musulmán, para otros, construido por mudéjares durante las guerras con Castilla en el siglo XIV, sólo queda hoy una torre, construida en mampostería y de planta rectangular.

Parte que sobresale del muro de la fortaleza medieval de Ruesca. Troz remanén de mur d'a fortaleza meyebal de Ruesca

Parte que sobresale del muro de la fortaleza medieval de Ruesca. Troz remanén de mur d’a fortaleza meyebal de Ruesca

Antonio Serrano Montalvo, recoge en el libro “La población de Aragón según el fogaje de 1495” el censo de Aragón realizado hogar por hogar y dividido en doce Sobrecullidas, o distritos. Respecto a Ruesca, que tenía 25 fuegos, transcriben una relación nominal de todos ellos:

“VC. de Santo Domingo: Mossen Domingo Benedit. JD: Domingo Torralva. TT: Tomas Torralva – Joan Perez.

“Martin Simon, Jayme Aldea, Joan Martinez, Anthon de Francia, Anthon de Sierra, Domingo Vera, Joan Perez, Tomas Torralva, Jorge Garcia, Mossen Domingo Benedit, Maria Perez, Anthon Perez, Martin Perez, Francisco Orcen, Sancho Orcen, Joan Pardos, Pero Tarugo, Domingo Fuentes, Jayme Yust, Martin de Sanctos, Domingo Lasierra, La de Miguel Sierra, Joan Perez, Domingo Torralva et El Adulero”.

Considerando que a cada fuego le corresponderían unas 5 personas, Ruesca tendría en 1495 alrededor de 125 habitantes.

Dan una vuelta por Ruesca pasando por la fuente y el antiguo lavadero cubierto.

Antiguo lavadero de Ruesca. Antigo labador de Ruesca

Antiguo lavadero de Ruesca. Antigo labador de Ruesca

Cuenta una leyenda que San Valero, perdido por el valle, llegó a Ruesca y pidió agua, pero sólo pudieron ofrecerle vino. Entonces fue cuando hizo brotar agua donde ahora está la fuente, diciendo: “Cuando Dios quería, de este pozo agua salía”.

La fuente del pueblo de Ruesca. La fuen d'o lugar de Ruesca

La fuente del pueblo de Ruesca. La fuen d’o lugar de Ruesca

Muchos edificios lucen los adobes revocados de yeso y cal. Les resulta curioso el escudo de la localidad, ubicado en la fachada de una casa.

Escudo en el pueblo de Ruesca. Escuto en o lugar de Ruesca

Escudo en el pueblo de Ruesca. Escuto en o lugar de Ruesca

Llegan a la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos, del siglo XVII, con su airosa torre-campanario de ladrillo mudéjar.

Torre Mudéjar de la iglesia de Santo Domingo de Silos en Ruesca. Torre Mudéxar d'a ilesia de Santo Domingo de Silos en Ruesca

Torre Mudéjar de la iglesia de Santo Domingo de Silos en Ruesca. Torre Mudéxar d’a ilesia de Santo Domingo de Silos en Ruesca

La portalada, también mudéjar, está abierta debajo del muro sur por delante de la base de la torre.

La llave, cerraja, manillera y algunos clavos ornamentales en la puerta de la iglesia de Ruesca. La clau, zarralla, manillera y bels claus ornamentals en a puarta d'a ilesia de Ruesca

La llave, cerraja, manillera y algunos clavos ornamentales en la puerta de la iglesia de Ruesca. La clau, zarralla, manillera y bels claus ornamentals en a puarta d’a ilesia de Ruesca

En el interior es destacable el retablo central barroco, de estilo popular.

Retablo y Altar de la iglesia de Ruesca. Retaulo y Altar d'a ilesia de Ruesca

Retablo y Altar de la iglesia de Ruesca. Retaulo y Altar d’a ilesia de Ruesca

Retablo de la iglesia de Ruesca. Retaulo d'a ilesia de Ruesca

Retablo de la iglesia de Ruesca. Retaulo d’a ilesia de Ruesca

Además de la ermita de San Ramón Nonato, hubo otras dos ermitas: la de San Cristóbal, en el barrio de las bodegas, y la ermita de San Roque.

Mientras hacen fotos se encuentran con un vecino de Ruesca, Victor Calvo Hernández, que al preguntarle sobre la familia del amigo de M. Pérez, Ángel Trigo, les cuenta esta pequeña anécdota que le contaron -hace muchos años- de “el agüelo Trigo”, como le decían de mote.

“El agüelo Trigo -nada más recibir la extremaunción- le dijo al cura:

Bien m’ha cáido”, y va y se muere”.

En los años 50, Ruesca tenía los montes poblados de pinos silvestres y algunos robles. El hijo del “agüelo Trigo”, Eusebio Trigo Borja, padre de Ángel Trigo,

Eusebio Trigo Borja en Ruesca. Usebio Trigo Borja en Ruesca.

Eusebio Trigo Borja en Ruesca. Usebio Trigo Borja en Ruesca.

transportaba troncos de madera en una mula para venderlos en los pueblos de la comarca, y así es como conoció en Maluenda a la que después sería su mujer y madre de Ángel, Pilar Ibáñez Ballano.

Acarreando la leña para la hoguera de San Valero en Ruesca Carriando la leña ta la foguera de San Balero en Ruesca  Foto José A. Urzay Barrios. Libro Cultura popular comunidad Calatayud. Foto José A. Urzay Barrios. Libro Cultura popular comunidad Calatayud

Acarreando la leña para la hoguera de San Valero en Ruesca Carriando la leña ta la foguera de San Balero en Ruesca Foto José A. Urzay Barrios. Libro Cultura popular comunidad Calatayud. Foto José A. Urzay Barrios. Libro Cultura popular comunidad Calatayud

Este campechano vecino, Victor Calvo, les convida a visitar el museo personal y popular que tiene en su bodega. Nada más entrar ya ven que es muy “personal” y diferente a todo lo que habían visto hasta ahora. Señor Victor, fruto de sus experiencias y vivencias, tiene ideas y teorías muy suyas, expresadas de alguna forma en sus colecciones de herramientas, utensilios “de luz y sonido” que ha construido, fósiles recogidos, etc. Parece ser que su bodega está ubicada encima de un importante yacimiento arqueológico, como lo prueba la aparición de un “tesoro” de monedas antiguas cuando él era niño, acontecimiento que explica en un rótulo colgado en la pared de la bodega. Puede ser que la presencia de ese yacimiento sea la causa de algunos fenómenos extraños, maravillosos o “milagrosos” de los que afirma ser testigo…

Lo más interesante para los Zerris es la colección de herramientas y utensilios tradicionales de trabajo, de los que hacen algunas fotos: collerones, porgaderos, bastones, clavos, cerrajas viejas, esquilos, trébedes, hachas grandes y pequeñas, palas para el horno, rastrillos, hoces, guantes de segador y guadañas; así como diferentes figuras y “pies” fósiles.

Maqueta iluminada de una catedral en la bodega de Victor Calvo. Maqueta iluminata d'una catedral en a bodega de Victor Calvo

Maqueta iluminada de una catedral en la bodega de Victor Calvo. Maqueta iluminata d’una catedral en a bodega de Victor Calvo

Utensilios y herramientas tradicionales en la pared de la bodega de Victor Calvo. Trastes y ferramientas tradizionals en a paré d'a bodega de Victor Calvo

Utensilios y herramientas tradicionales en la pared de la bodega de Victor Calvo. Trastes y ferramientas tradizionals en a paré d’a bodega de Victor Calvo

Como indica la etiqueta: Colleras de labrar. Como endica la etiqueta: Colleras de labrar

Como indica la etiqueta: Colleras de labrar. Como endica la etiqueta: Colleras de labrar

Llave, herradura y pie de fósil en la bodega de Victor Calvo. Clau, ferratura y pié fósil en a bodega de Victor Calvo

Llave, herradura y pie de fósil en la bodega de Victor Calvo. Clau, ferratura y pié fósil en a bodega de Victor Calvo

Bisagras, cerrajas y hachas en la bodega de Victor Calvo. Alguazas, zarrallas y astrals en a bodega de Victor Calvo

Bisagras, cerrajas y hachas en la bodega de Victor Calvo. Alguazas, zarrallas y astrals en a bodega de Victor Calvo

Herramienta de carpintero en la bodega de Victor Calvo. Ferramienta de fustero en a bodega de Victor Calvo

Herramienta de carpintero en la bodega de Victor Calvo. Ferramienta de fustero en a bodega de Victor Calvo

Hoces, zoquetas y ajadicos en la bodega de Victor Calvo. Falzes, zoquetas y axadicos en a bodega de Victor Calvo

Hoces, zoquetas y ajadicos en la bodega de Victor Calvo. Falzes, zoquetas y axadicos en a bodega de Victor Calvo

Muy curioso todo.

Le preguntan por los topónimos de Ruesca y señor Victor, muy amable y hospitalario, les invita a sentarse en su “sala” y a probar su buenísimo vino, acompañado de un tentempié. Se aproxima a un cajetín que hay en la pared y le ordena: “Sesamo, abrité”, se abre “sola” la portezuela -ha accionado un aparato que lleva en el bolsillo de los pantalones- y aparece el grifo del que servirá el gustosísimo vino.

M. Martín apuntando la canción sobre Ruesca que está recitando señor Victor. Migalánchel Martín apuntando la canzión sopre Ruesca que ye rezitando siñó Victor

M. Martín apuntando la canción sobre Ruesca que está recitando señor Victor. Migalánchel Martín apuntando la canzión sopre Ruesca que ye rezitando siñó Victor

Después de decirles que lo más importante es la Sierra Espigar, “de Ruesca, Miedes, Orera, Codos y Tobed”, les hace la siguiente relación:

”Landonada, El Navajillo la Sierra, El Barranco´l Caño, La Lobera, El Cerrillo, La Retura´l tió Balater, La Retura´l tió Florés, El Moreno, Retura el Forestal, Morrones, Barranco la Cerrada, Retura las Colmenas, Cerro La Pedricadera, El Panderón, El Pino Borracho, Cerro Grande, Retura Currillo, Barranco Laserías, El Rochal, Cerrillo la Hoyalacha, Fuente La Lobera, Fuente´l Caño, Fontana Val de la Teja, Fontana Val de Sancho, Fuente San Valero, Baldelajuén (“balsas y pozo”), Bal de los Terreros, La Loma, Laserías, Hoyuelas (“minas”), La Cerrada, Camino los Siniestares, La Pareja, La Calera, Barranco´l Prau, La Chula, El Colmenar, Bal de Pinar, Quemau, Plano, El Irial, Las Returas, Navajillo, El Navajo Grande, Hoyalacha, El Jabarrón, El Arco, El Tejar, Las Cabezinas, La Tarayuela, La Germana, Campellanía, Hoya Lobero, El Cudujón, Andoreras, El Cardéno, La Bajadilla, Calonjes, Las Cobachas, Perra Muerta, Panyuba (“pan y uva”), El Pairón, La Cuesta´l Teruelo, Camino Miedes (“la cabañera está muy estrecha”), La Güerta, San Ramón, Rambla Baldeliebre, Barranco Bardelajuén.”

Los Zerrigüeltaires le preguntan si se acuerda de joticas o cantos antiguos del pueblo y, para su sorpresa, les dice que “entre 10 o 12 del pueblo nos inventemos un día en el bar una canción: es larga, no sé si m’acordaré de toda”. Pues sí, por suerte la recordaba casi íntegra:

“Hay una quema, una quema/ en el bago Landonada/ hay una quema, una quema/ desde aquí se ve la llama./ Ya pasan los Forestales/ pa que vayamos apagá-la/ y nosotros les decimos/ que tenemos talcual gana/ los pinos se ven arder/ y no nos importa nada,/ porque llegando al verano/ nos traen todas tronadas/ se nos apedrega el trigo/ y la cebada y l´avena/ se nos llevan las uvas…../  pues que s´aplane la Sierra !!./ Con l´aplanación de Sierra/ habrá grandes manantiales/  y sembraremos perales,/ abugos y bembrilleras/ pa dar vistas a Tobed/ y a Campo de Cariñena/ para transportar las uvas/ en carros y camionetas./ Los “Maliganes”  han dicho/ al analizar el vino/ que no hay vinos en el mundo/ ni tan suaves ni tan finos./ Ya no bajamos más vino/ y a Calatayú a vender,/  que nos lo pagan más caro/ que lo paga Juan Manuel./ Los de Mara querís vinos,/ pues replantar El Cañuelo/ Torrejón y Manzanera/ y hasta la Casa El Platero./  En Ruesca ya no hay leñeras/ qu´es una hermosa ribera/ qu´hemos plantau perales/ abugos y bembrilleras./  Con las aguas d´El Campillo/ y con l´aplanación de Sierra/ en Mara no ha de quedar/ más que la Casa La Vera./”

Como no se acuerda del final de la canción, señor Victor se inventa uno sobre la marcha:

“Y aquí termina la historia/ en esta bonita bodega/ echando dos vasos de vino/ y que se salve´l que pueda/ en este pueblo de Ruesca.”

Enseguida les cuenta los motes tradicionales que se acuerda de Ruesca y los colectivos de los lugares vecinos:

“Chuja, Margarito, Carrazo, Mamés, Currutaco, Cabezón, Josito, Pedrete, Malate, Currillo, Esquerola, Truques, Polito, Rita, Rullaus, Palomera, Picaraza, Chota, Alpargatero, Mamaca, Orejas de Liebro, Esquilador, Grajas, Lanas.”

“Los de Mara: Coquetos; los de Ruesca: Rosquinos; los de Miedes: Miedosos; los de Orera: Oreranos”.

Encantados del buen rato pasado en la bodega de este excepcional rosquino, los Zerris se despiden muy agradecidos por la amabilidad, hospitalidad y confianza que les ha brindado señor Victor; sobre su museo, suscriben totalmente las palabras de Serafín Martín al respecto, en el blog www.plenas.net :

“Víctor Calvo Hernández tiene una bodega museo……. Este museo es digno de ver y animo a que lo visiteis. Este vecino ha hecho con sus propias manos maquetas de todas clases con luz y movimiento. Así mismo guarda fósiles encontrados  por el campo. Me invitó a probar su vino de excelente calidad. Este museo bodega es lo que ahora llaman los modernos “Una performance”.”  

Victor Calvo en la puerta de su bodega-museo de Ruesca. Victor Calvo en a puarta d'a suya bodega-museyo de Ruesca

Victor Calvo en la puerta de su bodega-museo de Ruesca. Victor Calvo en a puarta d’a suya bodega-museyo de Ruesca

La tarde va cayendo y los Tocayos continúan por la A-1504, pasan por Miedes y, atravesando un collado entre las sierras Modorra y el Espigar, llegan a Codos, donde justo les irá para buscar alojamiento, cenar y echarsen a dormir.

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