15. Entrebasaguas. Virgen del Rosario. Luco de Jiloca

En Navarrete del Río (antiguamente por la comarca del Jiloca al río Pancrudo le decían “río Navarrete”) cambian de carretera: ahora siguen algunos 8 kms. por la local A-2512, siempre junto al Pancrudo, hasta que la carretera enfila en la N-234 y el Pancrudo en el Jiloca. La zona se dice Entrebasaguas (las de los dos ríos) y se encuentra en el término de Luco de Jiloca; es un paraje estratégico y habitado desde la Prehistoria, por la confluencia de ríos y encrucijada de caminos. Así, ya existía un poblado ibérico en el vecino Cabezo Raso y otro medieval en el mismo Entrebasaguas, desaparecido totalmente, aunque permanecen restos de muros en los alrededores de la actual ermita de la Virgen del Rosario.

01 Puerta de la ermita de la Virgen del Rosario. Portalada de l'armita d'a Birchen d'o Rosario

Puerta de la ermita de la Virgen del Rosario. Portalada de l’armita d’a Birchen d’o Rosario

En lo concerniente a geología estos terrenos son muy originales. En esta zona de Entrebasaguas y la vecina de Gascones (ya en término de Calamocha) el valle del Jiloca cambia radicalmente: deja atrás la amplia cavidad tectónica pliocénica –llena de posos terciarios y cuaternarios porosos- que ocupa desde su nacimiento, para encajonarse y estrecharse en materiales paleozóicos que no permiten la filtración, apareciendo en esta línea de falla de Gascones-Entrebasaguas un gran lago subterráneo; la capa freática rezuma exprimida y el agua subterránea prueba de salir hacia la superficie, haciendo terrenos húmedos por todo.

02 Puerta de la casa del ermitaño. Puarta d'a casa de l'armitán

Puerta de la casa del ermitaño. Puarta d’a casa de l’armitán

Además, hay fenómenos de cauce inestable y de inversión topográfica que, unidos a la presencia de algunas ramblas y la confluencia del Pancrudo, refuerzan la humedad y el barro del terreno. Estos condicionantes naturales no permitieron históricamente el desenvolvimiento de la agricultura ni la fijación de población; así, las aldeas medievales de Gascones y Entrebasaguas contaban en 1.387 solamente con 6 y 2 vecinos, quedando despobladas las dos en el siguiente siglo XV, y adjudicadas sus tierras a Calamocha y Luco, respectivamente.

03 Vista de la ermita de la Virgen del Rosario. Ambiesta entegra de l'armita

Vista de la ermita de la Virgen del Rosario. Ambiesta entegra de l’armita d’o Rosario

Pero en los siglos siguientes el crecimiento demográfico y las circunstancias históricas (especialmente los tributos extraordinarios generados por las guerras) harán que estos prados y sotos húmedos sean roturados y utilizados para campos, para lo que será necesario, primero, secar estos terrenos mediante las obras de 3 acequias: “de los Galachos” (Calamocha), “Molinar” y “de la Revilla” (Luco).

04  Vista de la ermita de la Virgen del Rosario con ababoles. Ambiesta florita de l'armita.

Vista de la ermita de la Virgen del Rosario con ababoles. Ambiesta florita de l’armita

En los siglos XVI y XVII los aprovechamientos de estos terrenos se utilizarán para apacentar los ganados; pero en los siglos XVIII y XIX la presión fiscal de las guerras de Sucesión, de Independencia y 1ª Carlista llevará a los ayuntamientos de Luco y Calamocha a la parcelación, rotura y venta a particulares de casi todos los prados de los montes de pasto o paradinas de Gascones y Entrebasaguas, devenir histórico estudiado por Emilio Benedicto Gimeno en un trabajo publicado en el número 17 de la revista XILOCA (véase la Bibliografía). Tantos y tan grandes llegaron a estar los cambios en la zona que hasta se desvió el cauce del Jiloca hacia la acequia de la Revilla, en el siglo XIX, como nos cuenta el señor Benedicto en el trabajo mencionado y llegando a esta conclusión:

05 Puente medieval sobre el Pancrudo. Puen meyebal sopre o Pancrudo

Puente medieval sobre el Pancrudo. Puen meyebal sopre o Pan Crudo

“En nuestros días, si paseamos curiosamente por los restos de los milenarios prados de Gascones y Entrebasaguas, podemos encontrar algunos bosques fluviales a la orilla del río y numerosos vagos en los que crecen libremente los pastos. La mayor parte está roturado, pero sus cultivos nos recuerdan su anterior naturaleza, predominando las plantaciones de chopos madereros y de maíz, dos plantas que soportan muy bien la humedad. De vez en cuando surgen algunos pozos en los que, a muy poca profundidad, se puede ver reflejado el rostro de quien se aproxima. Y las ciento de pequeñas acequias, constantemente entrelazadas y reforzadas en ciertas zonas con plásticos impermeables, se preguntan perplejas si fueron creadas para regar la tierra o, desmintiéndose a sí mismas, para desecarla”. (XILOCA-17, pax.93).

Cartel en Entrebasaguas. Retulo en Entrebasaguas

Cartel en Entrebasaguas. Retulo en Entrebasaguas

En la zona de la confluencia de los dos ríos lo más recalcable, actualmente, es la existencia en total proximidad de tres puentes sobre el Pancrudo (el de la carretera nacional, el Puente Romano (en la vía Cesaraugusta-Castulo) –posiblemente modificado en la Edad Media- y el del ferrocarril) y el “sifón” de la acequia “Molinar”, que pasa por debajo del río desde hace seis siglos.

07 M. Martín en el puente medieval de Entrebasaguas. M. Martín en o puen .jpg

M. Martín en el puente medieval de Entrebasaguas. Migalánchel Martín en o puen meyebal de Entrebasaguas

Precisamente hay teorías que defienden que el Puente Romano antiguamente estaba sobre el Jiloca pero que después de desviarlo, el río Pancrudo “se apoderó” del viejo cauce y “empezó” a pasar bajo el puente (Artículo de David Navarro Vázquez en XILOCA-13, véase la Bibliografía).

08 M. Martin en el puente de Entrebasaguas. M. Martín en o puen

M. Martin en el puente de Entrebasaguas. Migalánchel Martín en o puen de Entrebasaguas

Esta vieja problemática de cauces y acequias desenvolvió en la zona el curioso oficio de “encauzador de ríos”, como se puede leer en la documentación antigua, por ejemplo la estudiada por Mª Luz Rodrigo Estevan (véase la Bibliografía) de la que seleccionan –como muestra- algunos párrafos de los “”Capitoles fechos e firmados (en 1480) entre los herederos siquiere tierras tenientes en la Guerba del lugar de Villadolz desde la puente del dicho rio, la qual puent affruenta con pieça de Johan Meder de Romanos e con pieça de Johan de la Ran, de Maynar et con el camino que va al mont ant´ariba fasta la boca et punta del Rio Nuevo que está fecho en la pieça de Johan de la Ran desus de La Longuiella, de la una part, ET PASCUAL DE SEGURA MAESTRO DE ENDREÇAR RIOS VEZINO DE LUQUO, de la otra part, en et sobre el endreçamiento del dicho Rio de la Guerba desde la dicha puent fasta la dicha punta….. el dicho maestro Pascual de Segura sea tuvido et obligado de abrir et endreçar el dicho rio XVIIII palmos de boca et de somo fasta baxo X palmos et de fondura agua corrient…..” (XILOCA-20, p. 71).

09 El puente medieval y del ferrocarril en el Pancrudo.  d'o fierrocarril

El puente medieval y del ferrocarril en el Pancrudo.  O puen meyebal y d’o fierrocarril en o Pan Crudo

Por el puente ferroviario pasó la línea del “Ferrocarril Central de Aragón”, de Valencia a Calatayud, y llevaba apenas meses funcionando cuando sucedió el conocido accidente al descarrilar un tren (22-VI-1904) que los hermanos de JAIME LORÉN explican en su libro “Os berdes beranos”, según lo que les había contado su abuela, que era de Luco (véase la Bibliografía):

“….. D. Chuan, que beyeba la poqueta augua que baxaba por l´arrigachuelo (lo Pancrudo), maldito lo caso que feba d´istas charradurías, y asinas atrapazió un chiquet y estreito puen con alizazes no guaire fundos.

    

10 Los puentes sobre el Pancrudo. Os puens sobre o Pancrudo

Los puentes sobre el Pancrudo. Os puens sopre o Pan Crudo

Por o que se beye, iste buen siñor esconoxeba que a cuenca de o Pancrudo yera de muito tiempo esforestada y cuasi no bi´n eba d´arbols que aturasen a erosión que trayen as temibles tronadas de os beranos. Istas arrozegan l´augua y os zaborros por ramblas y ramblizos dica lo caxero, que se mete, asinas, con buena cosa d´augua abanzando con empente y rancando cuanto troba de camín.

 

11 Vías sin destino. Camín sin de fierro

Vías sin destino. Camín sin de fierro

Inaugurada la línia ferrea, en uno de os primers trens iba o debandito D. Chuan, barios relixiosos escolapios y un buen amiro de biachers. Aquella tardi eba cayiu en toda la redolada un firme chaparrazo d´augua y o río Pancrudo cuasi tapaba o güello de o puen de o ferrocarril. Dende Luco trucoron l´alarma ta la estazión biella de Calamocha y le se comunicó a lo mainate de o comboi o risque que teneba de cruzar o puen de Luco (Entrebasaguas). Yera ya de nueis cuan se fazioron as delibrazions dica que, una miaja orgüelloso, l´incheniero (D. Chuan) dió orden d´abanzar baxo a suya risponsabilidá.

 

Cartel explicativo. Retulo esplicatibo

Cartel explicativo. Retulo esplicatibo

Pando, o tren s´enchegó, nabesó a Serrana y, por o Salobral, plegó ta lo puen que s´esboldregó baxo lo peso de a locomotora y de os bagons, que s´abentó con os suyos ocupans enta las auguas de a riada. A esferra estió grandisma, pos yera de nuei zarrada, y entre a plebia, l´airera y a fosquera, os treballos de salbamento yeran pro difízils. Rezentaba la yaya cómo se sentiban as aclamadas de os ferius, pillaus entre os fierros y as maderas. Triste nuei pa toz os de o lugar que feban d´aduyar a os sobrebibiens, y prebando de rescatar os calabres que bi yeran baxo as auguas…..”

 Los puentes del Pancrudo desde la desembocadura. dende a compleganza

Los puentes del Pancrudo desde la desembocadura. Os puens d’o Pan Crudo dende a compleganza

Aunque las noticias y rumores populares hablaron de muchos muertos, sólo hubo cinco. La construcción del arreglo del puente se hizo mucho mejor, todavía existente, pero totalmente desaprovechado pues la línea dejó de funcionar en 1.984.

Chopos muertos en la acequia Molinar. Choplos amortaus en a zaica Molinar

Chopos muertos en la acequia Molinar. Choplos amortaus en a zaica Molinar

Los Tocayos aparcan en una chopera junto a la carretera, se acercan a la ermita de la Virgen del Rosario (de los siglos XVII-XVIII, muy monumental) y después por un camino hasta el río Pancrudo; por su márgen van llegando a los puentes romanos y del ferrocarril, la acequia molinar de Luco y a la confluencia del Pancrudo con el Jiloca, leyendo de paso algunos rótulos interpretativos que se van encontrando. Después de fotografiar ampliamente todo, se vuelven al coche y se acercan al vecino Luco, donde echaran una rápida ojeada y harán un par de fotos.

15 La desembocadura en el Jiloca. A compleganza en o Xiloca

La desembocadura en el Jiloca. A compleganza en o Xiloca

Luco de Jiloca (del latín LUCUS: “bosque cerrado y espeso”, también podría venir de LUG el dios de la naturaleza de los celtas -con el significado de “bosque sagrado”, otra acepción sería LUCU: “lugar”). Luco es una localidad del municipio de Calamocha (10 km.) en la comarca del Jiloca, con 94 habitantes, a 847 mts. de altitud y a 80 km. de Teruel capital.

A los de Luco les dicen “Zancarrones” y “Malos vinos”.

Se conocen dos dichos relacionados con el pueblo.

“Los de Luco, una peseta y un corrusco”.

“Los de Luco, una vez y basta”.

También son conocidas algunas leyendas como la del “Velatorio de Luco” y algunas de brujas, contadas en el libro “Os berdes beranos” de los hermanos DE JAIME LOREN.

Las casas de Luco crecieron al respaldo del monte, en el carasol de la tierra. Frente a la localidad se extiende una llanura verde, regadas por las aguas del Jiloca.

16 Iglesia de la Asunción de Luco de Jiloca. Ilesia de l'Asunzión

Iglesia de la Asunción de Luco de Jiloca. Ilesia de l’Asunzión de Luco de Xiloca

Paran un momento en Luco, dándose cuenta enseguida de la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, barroca del siglo XVII con torre de tres cuerpos, nave central y cúpulas gemelas en los laterales.

17  Casa Grande de Luco de Jiloca con escuto d´o linache  d´os Alava

Casa Grande de Luco de Jiloca con escuto d´o linache d´os Alava

Además posee edificios interesantes como la casa-palacio de los marqueses de Montezuma, de estilo renacentista aragonés, la casa rectoral -gótica con bonita portada- y la casa solariega de “los Álava”, con alero de madera labrada y escudo esculpido en piedra.

De acuerdo con el itinerario militar de Antonino, Luco estaba en la ruta de la calzada romana de Córdoba a Zaragoza.

Los árabes permanecieron en estas tierras durante siglos. Alfonso I “El Batallador” las cristianizó a partir de 1123, repoblándolas con navarros, gascones y aragoneses pirenaicos.

En 1248 se desliga de Daroca por privilegio de Jaime I, incorporándose a Sesma del Jiloca de la Comunidad de Aldeas de Daroca, que dependía directamente del rey; esta situación perdurará hasta la muerte de Fernando VII, en 1833.

18 Aldaba de Luco.Trucador de Luco

Aldaba de Luco de Jiloca. Trucador de Luco de Xiloca

Las fiestas mayores son en honor a San Félix, el 31 de mayo, aunque se celebran en agosto, para la Virgen del Rosario. Como tradiciones cabe destacar los carnavales de los “Zarragones”. En sus momentos de mayor auge, antes de la guerra civil, se caracterizaba por la intervención de tres grupos de personajes locales  en los que participaban los vecinos del pueblo masivamente e, incluso, para su celebración se cerraba la escuela.

El carnaval de Luco de Jiloca fue recuperado en el año 2003 por la asociación cultural “Zarragones”. De un trabajo de recopilación de dicha asociación en Internet, han seleccionado los datos relacionados a continuación:

 

19 Carnaval de Luco. Zarragón.(Foto de la pág. web xiloca.com)

Carnaval de Luco de Jiloca. Zarragón.(Foto de la pág. web xiloca.com)

ZARRAGONES: estos son los personajes más importantes, pues mismamente con este nombre se conocen los carnavales de Luco. Representan la parte alegre de la vida.

Su indumentaria con telas de saco o de arpillera rellenas de paja, cubriendo todo el cuerpo; por encima va una chaqueta vieja y entre la tela de saco y la chaqueta, un relleno de paja formando una gran chepa. Alrededor de la cintura se colocan varios esquilos que hacen sonar de forma peculiar. Se tapan la cara con una careta grotesca y la cabeza la cubren con un gorro. Van provistos de una tranca (palo largo acabado en punta) y persiguen a los chicos y mayores. Aparte es fácil de ver la relación o semejanza del término “zarragones” con vocablos de la cultura pastoril, como “zarrios”, “zamarra” o “zagones”.

 

20 Carnaval de Luco. El Diablo (O Diaple)  (Foto de la pág. web xiloca.com)

Carnaval de Luco de Jiloca. El Diablo (O Diaple) (Foto de la pág. web xiloca.com)

DIABLOS: son personajes totalmente opuestos a los Zarragones, los “Diablos” son tristes, e incluso, siniestros.

Su indumentaria se compone de sayas negras y viejas y enaguas blancas en forma de camisa o blusón. Se pintaban la cara totalmente de negro y se cubrían la cabeza con una boina o gorro. Se colocaban en la boca unos grandes dientes  postizos de patata y marchaban gesticulando con tijeras de esquilador, que abrían y cerraban produciendo un ruido tétrico. Salían de noche por el pueblo entrando por las casas donde había chicos pequeños.

 

21 Carnaval de Luco. Madamas.(Foto de la pág. web xiloca.com)

Carnaval de Luco de Jiloca. Madamas.(Foto de la pág. web xiloca.com)

MADAMAS: son la versión femenina de los carnavales, participando únicamente con el fin de divertirse. Había dos grupos de mujeres. El primero sería el del “pueblo llano”, cuyos disfraces consistían en colocarse una silla pequeña encima de la cabeza y sobre ella una colcha o tela grande a modo de túnica que les cubría todo el cuerpo. El segundo grupo de mujeres eran el “de las casas pudientes del pueblo”, con disfraces compuestos con los mejores trajes y adornos lo más vistosos posibles.

Los Zerris les desean a los Zarragons mucho éxito en futuros carnavales.

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