12.5. Pancrudo. El Castillo. Historia de Pancrudo (y II)

En el último tercio del siglo XIV algunos listados fiscales y censales permiten conocer la demografía pancrudina de entonces, que era de algunos 300 habitantes y unas 50-60 casas. Trascriben a continuación el documento que recoge el censo de Pancrudo de 1.373,

Portada del libro donde aparece el censo de Pancrudo de 1373. Portalada d’o libro do aparix o zenso de Pan Crudo de 1373

correspondiente al tributo del “moravedí”; presenta un listado muy amplio de vecinos de la localidad (los que por sus rentas tenían obligación de tributar):

“Depués daquesto, el sobre dito día, sabado, a XX días del mes d´agosto, anno a nativitate Domini Mº CCCº LXXº tercio, en el lugar de Pan Crudo, aldeya de la ciudat de Darocha, Francisco Morata, procurador sobredito, presentes don Jayme de Mingons et Johan Ferrero, jurados del dito lugar, de Pan Crudo. Et presente mi, notario, et los testimonios de la part de juso scriptos, presente, los sobre ditos jurados et por mi, notario, leyer et publicar fizo la dita comision del sennyor rey, por vigor de la cual dita comision, requiró a los ditos jurados que juren sobre la cruz et los sanctos evangelios de nuestro sennyor Jhesuchristo, de dezir verdat et de fazer verdadera manifestazón de todos et cuales quier vezinos et abitantes del dito lugar que an bienes mobles o sedientes, valientes setanta sollidos jaqueses, por los cuales deven pagar moravedí al sennyor rey, segunt fuero et huso del regno, si quier seyan sirvientes, pupillos, viudas o otros cuales sequier. Los cuales ditos don Jayme et Juhan Ferrero juraron en continent sobre la cruz et los sanctos evangelios de nuestro sennyor Jhesuchristo, ante ellos puestos et de sus manos corporalmente tocados, de dezir verdat de lo que saben et interrogados seran por el dito procurador en el feyto del dito moravedí et de la manifestazión daquell. Interrogados los ditos jurados por el dito procurador, por la dita jura, quins son los que pueden pagar maravedi en el dito lugar respondieron et dixieron por claros los que se siguen:

 

Pan Crudo. Primerament Yuhannes Just, Juhan de Mallén, Martín Março, Pascual Monyoz, Martín Ramo, Miguel Stevan, Rodrigo Pérez, Domingo Venedito, Don Jayme de Mingons, Muger de Vizeynt Gómez, Gómez de Salzediello, Domingo Rodrigo, Juhan Serrano, Domingo Ramo, Gil Torrijo, Juhan Ferrer, Domingo Serrano, Muger de Pascual Gil, Domingo Valero, Martín Ferrero, Muger de Miguel Asensio, Mari Peyro, Domingo Martín, Venedito Savastián, Marín de la Foz.

 

Suman los claros…….. XXV Dudantes los que se siguen. Primerament Martín Gorgorio, Fijo de Martín Gorgorio, Rodrigiello, Fijos de Domingo Valero de Lidon, Fijo de Juhan Valero, Fijo de Martín Pérez, Fijos de Valero Savastián, Donnya Oria María, Hurraca, Marta Simón.

 

Suman los dudantes……. X (Siguen unas frases en catalán, en las que el Maestre Racional –el contable de la Corona de Aragón, con sede en Barcelona- hace algunas cuentas y termina: “XXXVI morabetins clars”).

 

Interrogados, por la dita jura, por si saben  más personas ni bienes algunos en el dito lugar qui valan sus bienes LXX sollidos jaqueses por los cuales deven pagar maravedí, segunt dito es, respondieron et dixieron, por la dita jura, que no y sabían personas ni bienes otros algunos qui devan pagar maravedí al sennyor rey en el dito lugar de Pan crudo, balent los que de part de suso dito et manifestado han. Et de las sobreditas cosas, el dito procurador requiró a mi, notario de juso nombrado, que de las sobre ditas cosas le fiziese carta pública testimonial a conservazón del derecho suyo et de aquellos de qui el era procurador. Et testimonios son desto Gil Torrijo et Juhan Rosano, vezinos de Pancrudo.

 

Sig + no de mi Pascual Stevan, vezino de Sant Martín del Río, aldeya de ciudat de Darocha, por attoridad del sennyor rey, notario publico en todo el regno d´Aragón, qui a las sobre ditas cosas present fu et aquesto scribi et cerre”.

Está claro que la lectura de este documento le resulta placentera y hasta emocionante a Migalánchel Martín, hijo de un pancrudino llamado Domingo Martín y que –por ser hijo de Domingo- los pancrudinos (puntualmente, las hermanas Lahoz) le decían de niño: “Mingüelo”.

M. Martín con su padre Domingo, y su abuela Palmira, hacia 1965. Migalánchel Martín con o suyo pai, Domingo, y a suya güela Palmira, enta 1965

M. Martín con su padre Domingo, y su abuela Palmira, hacia 1965. Migalánchel Martín con o suyo pai, Domingo, y a suya güela Palmira, enta 1965

De los siglos XV y XVI hay pocas informaciones documentales pancrudinas. Quizá el estudio pormenorizado de la documentación de Pancrudo y pueblos vecinos guardada en el Archivo Notarial de Montalbán, puedan dar razón de estas épocas históricas de la localidad. En el número 71 de la revista “Teruel” (1.984) Paloma del Valle publicó un “Inventario” de dicho archivo

Algunos signos notariales del Archivo de Montalbán. Bels siñals notarials de l’Archibo de Montalbán

que abarca desde1.412 a 1.550 (veásela Bibliografía); aquí se señalan 2 escrituras notariales hechas en Pancrudo en el siglo XV y otras 19 en el siglo XVI, así como muchísimas más de todos los pueblos de la comarca. Por su parte, M. Martín visitó en los años 80 la Notaría de Montalbán, donde le enseñaron las carpetas con documentos notariales referentes a Pancrudo, acordándose que eran especialmente abundantes de los siglos XVIII y XIX. Por desgracia, nadie ha podido emprender el estudio de estos papeles hasta ahora.

Carretera a Portalrubio, la Dehesa y el Morteruelo. Por el camino entre la Carretera y el Castillo pasaba la Ruta Mora. Carretera ta Portiel Royo, la Désa y El Morteruelo. Por o camín entre la carretera y lo castiello pasaba la Rota Mora

Será en el siglo XVII cuando Pancrudo empiece a adquirir su fisonomía actual, con las casas organizadas en calles radiales a partir de los dos “centros” de la localidad: las plazas del Ayuntamiento y de la iglesia. De estos siglos XVII y XVIII son también las primeras referencias a personas “notables” de la localidad: infanzones y religiosos, nombrados en el artículo de Flor Lahoz sobre “La Virgen de la Palma” (rev. “Pancrudo”, nº 8), donde también se informa: “Según A. Ubieto Arteta…. en el año 1.646 había en Pancrudo 62 fuegos, y 70 vecinos en el año 1.713, lo que traducido a habitantes serían, poco más o menos, 310 y 350 respectivamente”. Se ve que no hay grandes diferencias respecto a los censos del siglo XIV, y lo mismo hay que decir de mediados del XIX, pues Pascual Madoz, recoge en su archiconocida obra unas 70 casas y “272 almas”.

En vísperas dela GuerraCivildel 36 la población había crecido, ya que pasaban de 400 los habitantes, y se debió de mantener muy estable en las siguientes décadas, pues en 1.970 todavía tenía 403 habitantes. Es en las últimas décadas de migración masiva hacia las ciudades cuando la población se ha empequeñecido dramáticamente: 202 habitantes en 1.996 y unos 130 actuales (en todo el municipio, incluidos los otros 3 pueblos que le pertenecen).

Para terminar, decir que ya no se conocen más referencias documentales del Castillo de Pancrudo; es de suponer que después de la guerra con Castilla en el siglo XIV, fue perdiendo utilidad y funcionalidad, y se fue derrumbando poco a poco. Aún así, aún debió de utilizarse en las Guerras Carlistas, porque la tradición oral dice que se arreaban buenos tiros entre el Castillo y el paraje de “La Guerra” (en la partida de “La Dehesa”, donde aún queda un gran agujero horadado en la peña).

Restos del muro del torreón circular del Castillo. Repoyos d´o mur de lo torreyón zercular d´o Castiello

Seguro que estos “pepinazos” no le sentaron bien al Castillo y, por si  ya no estaba bastante maltratado, le llegó la consumación en la Guerra Civil, cuando hicieron trincheras (el abuelo de M. Martín, Isidro, le contaba que encontraron “pasadizos y túneles” con trozos de cerámicas “de los moros”) y terminaron de destruir el torreón circular (que aún tenía 5 ó 6 mts. de altura) porque “era un objetivo muy visible desde los aviones” (rev. “Pancrudo”, 1º 8, p. 76).

Vestigios del torreón cuadrado y de las trincheras de la Guerra Civil. Estrazios d´o torreyón cuadrato y d´as trincheras d´a Guerra Zebil

Respecto a la descripción morfológica del Castillo, los datos aportados por Pascual Tolosa y Flor Lahoz en ese mismo artículo son: existencia de cimientos de un torreón cuadrado de 4 x 4 mts. y restos de muro de otro torreón circular de 6 mts. de diámetro, separados unos 20 mts. el uno del otro.

M. Martín, vigía de la ruta mora. M. Martín, guaita d´a rota mora

M. Pérez, vigía de la ruta castellana. M. Pérez, guaita d´a rota castellana

El torreón circular está orientado hacia el Este-Sureste (ruta mora) y el cuadrado hacia el Oeste-Noroeste (ruta castellana);

La Ruta Castellana, por la Sierra Lidón, desde el Castillo. La Rota Castellana, por la Sierra Lidón, dende lo Castiello

por eso es posible imaginar que el circular sería más antiguo, de tiempos dela Reconquista(siglo XII), y el cuadrado de los tiempos del enfrentamiento con Castilla (siglo XIV).

Sin poder demostrar nada, por falta de datos, y a la espera de que nuevas excavaciones pudiesen aportar novedades.

Después de algunas pruebas, los Zerris consiguen fotografiarse juntos con la torre de la iglesia

y emprenden la vuelta bajándosen por las Eras y entrando por la calle Mayor; fotografiando de paso algunos detalles de casas y paredes, como aldabas, argollas para atar caballerías,

Argolla y gancho en una casa pancrudina. Armiella y gancho en una casa pancrudina

rejas de ventana

Vieja ventana enrejada. Biella finiestra enrellata

y algunas placas de azulejo con más de un siglo de antigüedad, con avisos, imágenes policromadas de santos e incluso…el recuerdo de un crimen!!.

Viejo rótulo adminisrativo. Biello retulo almenistratibo

Vieja baldosa policromada de tema religioso. Biella rechola policromata de tema relichioso

Baldosa recordativa de un crimen acaecido en Pancrudo en el siglo XIX. Rechola remeratiba d´un crimen escaiziu en Pancrudo en o sieglo XIX

La iglesia y Las Lomas desde la calle Mayor. La ilesia y Las Lomas dende la carrera Mayor

Cuando vuelven a pasar por “La Plaza” se cruzan con unas pancrudinas de diferentes edades que reconocen a M. Martín; éste también las conoce “de vista”, pero no se sabe sus nombres (eso le suele suceder con mucha gente de Pancrudo). Estas mujeres les hacen amablemente alguna foto juntos con la fachada del Ayuntamiento; también les explican donde está el recuperado Horno comunal.

Los Zerrigüeltaires delante del Ayuntamiento de Pancrudo. Los Zerrigüeltaires debán de la Casa´l Lugar de Pancrudo

Se despiden de ellas, quedándoles muy agradecidos.

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