12.4. Pancrudo. El Castillo. Historia de Pancrudo (I)

Desde la corona del cerro del Castillo la vista es magnífica hacia todos los sitios.

Restos del torreón circular del Castillo. Repoyos d´o torreyón zercular d´o Castiello

La bandera de Aragón en el Castillo de Pancrudo. Foto M. Martín 15-9-2012. A bandiera d’Aragón en o Castiello de Pan Crudo. Afoto M. Martín 15-9-2012

Los Tocayos miran los restos de los dos torreones que tuvo el Castillo y se aproximan al panel explicativo que pusieron aquí hace unos años; por desgracia, ahora es prácticamente ilegible (parece ser que el duro clima pancrudino le ha afectado). Mejor aspecto tiene otro panel sobre la “Ruta de los Miradores”, perfectamente legible.

Rótulo respecto a la Ruta de los Miradores, en el Castillo. Retulo respetibe a la Ruta de los Miradores, en o Castiello

Con el huidizo sol de la tarde, hacen unas cuantas fotos hacia el pueblo y los paisajes de alrededor.

Desde el Castillo, la iglesia y el polideportivo Esther Lahoz de Pancrudo. Dende lo Castiello, la ilesia y lo poliesportibo Esther Lahoz de Pancrudo

Primer plano de la iglesia desde el Castillo. Primer plan d´a ilesia dende lo Castiello

Los chopos del Prau y la Sierra Lidón desde el Castillo. Los choplos d´El Prau y la Sierra Lidón dende lo Castiello

Migalánchel Martín había subido muchas veces, para él es una “tradición” que procura cumplir cuando visita el pueblo. Migalánchel Pérez comenta que le ha gustado mucho Pancrudo, las vistas y –en general- toda la zona; a lo que M. Martín añade que le ha parecido ahora aún más bonito, en mayo, pues casi siempre había visitado Pancrudo en verano o invierno, no en primavera.

M. Martín en el Castillo de Pancrudo. M. Martín en o Castiello de Pancrudo

No han podido entender las explicaciones históricas del panel, pero no importa; por suerte, ese hueco lo podrán llenar de sobras con los informes y artículos dedicados a la cuestión en la revista “Pancrudo”, firmados por Pascual Tolosa, Manuel Gutiérrez, Flor Lahoz e Isabel Yeste, así como una entrevista a José Luis Corral y otras lecturas y documentos citados más adelante.

Ya hemos hablado en el capítulo de El Prau de los fragmentos prehistóricos encontrados enla Cuevadel Prau, de algunos miles de años de antigüedad. Además, han aparecido restos arqueológicos en diferentes zonas del municipio, de épocas prehistóricas, ibera, romana, visigoda, musulmán, medieval…incluidas algunas piezas de un asentamiento de “El Ibérico Pleno” en el Castillo de Pancrudo (relacionados en el informe sobre “El Patrimonio de Pancrudo” en rev. “Pancrudo”, núm. 7 de julio-2003, pp. 75-82).

Pancrudo “entra” enla Historiael 1.122, Cuando Alfonso I el Batallador –rey de Aragón y Pamplona- establece en Monreal de Jiloca la base de operaciones de su campaña contra el Levante musulmán; primera mención documental que se conoce del topónimo “Pancrudo”, aunque sin referencia detallada de si se trata de una localidad  o de un enclave geográfico. Pero veamos el contexto en el que se desarrollaron los hechos mencionados.

Chopos y camino del Prau y, detrás, la Sierra Lidón. Choplos y camín del Prau y, dezaga, la Sierra Lidón

Alfonso I había conquistado Zaragoza a finales de 1.118 y en los años siguientes continúan avanzando las tropas de su vasallos, aragoneses, navarros y occitanos, por las valles de la márgen derecha del Ebro: Jalón, Jiloca, Huerva, Aguasvivas, Martín… Los almorávides, que no habían podido impedir la pérdida de Zaragoza, preparan la  contraofensiva; el emir Ali Ibn Yusuf envía un gran ejército en ayuda de Calatayud y Daroca –que todavía resisten- y con el fin último de recuperar Zaragoza. Siguen el camino desde Valencia, que pasa por Teruel (Tirwal), valle de Alfambra, valle del Pancrudo, Jiloca, Jalón… Pero Alfonso está bien informado; el ejército cristiano –parapetado y al acecho en las sierras de Cucalón y Pelarda- les cortó la marcha en mitad del valle del Pancrudo, en Cutanda, donde deshicieron totalmente el ejército musulmán (junio-1.120). Es una victoria tan decisiva que a continuación cayeron Calatayud y Daroca, ocupando los cristianos los valles del Jalón, Jiloca y Pancrudo; estableciendo el rey en Monreal la “Militia Christi” de los Caballeros de San Salvador y una línea defensiva enla SierraLidón, desde Monreal hasta Pancrudo (1.122-1.128). Seguramente por esas fechas data la primera fortificación cristiana de la loma del castillo pancrudino, sin que se pueda decir nada respecto a una anterior musulmana.

Pancrudo, la vega del río y la carretera a Rillo desde el Castillo. Pancrudo, la bega de l´arriu y la carretera ta Riello dende lo Castiello

Parece ser que en estas campañas militares de 1.120 hacia delante la participación de navarros fue especialmente numerosa e importante. Esto marcará una tendencia migradora y repobladora –que se alargará durante toda la Reconquista-desde la “Gran Navarra” (incluida la Riojay zonas de Burgos) hacia las sierras ibéricas, tanto de Castilla como de Aragón y llegando hasta el Sureste peninsular. Precisamente, la política castellana de Alfonso el Batallador le había permitido recuperar a partir de 1.110 los territorios de la GranNavarrade Sancho Garcés el Mayor; esto es significativo para el posible origen de la denominación de Pancrudo, pues los únicos topónimos homónimos en la península se encuentran en territorios pertenecientes a la GranNavarraen los siglos XI-XII: puerto de Pancrudo en la frontera Burgos-Alava (Valle del Losa) y pico Pancrudo, de más de 2.000 mts., enla Sierra dela Demanda (La Rioja), junto al monasterio de Valvarena y cerquica de San Millán dela Cogolla (pasa por ser la “cuna del castellano”, aunque sus Glosas Emilianenses son los más antiguos textos conocidos en vasco y navarroaragonés).

Barranco y fozinico de Las Calderetas y, debajo, El Prau. Barranco y fozinico de Las Calderetas y, debaxo, El Prau

Además de la gran abundancia de apellidos de origen navarro por estas comarcas de la “Tierra Nueva” aragonesa, tenemos en el mismo Pancrudola PeñaNavarra(frontera de términos entre Alpeñés, Portalrubio y Pancrudo). Así que, si el topónimo Pancrudo no existía ya durante la dominación musulmana –que en ese caso se trataría posiblemente de un nombre mozárabe-, es muy probable que provenga de esos primeros momentos de la reconquista, y haya sido bautizado así por los primeros soldados pobladores de origen navarro-riojano.

Amplia vista de Pancrudo, con el río, Cazinarro, El Collau y Las Lomas, desde el Castillo. Ampla ambiesta de Pancrudo, con l´arriu, Cazinarro, El Collau y Las Lomas, dende lo Castiello

Cuando Navarra se separa de Aragón, a la muerte de Alfonso I, probará de mantener una “Extremadura” propia que le permita continuar la extensión territorial del reino hacia el Sur, pero los pactos entre los reyes de Castilla y Aragón le cerrarán esa posibilidad. Por eso después del Pacto de Sahagún (1.170) las tenencias y señoríos navarros en la “Tierra Nueva” –el más señalado fue el de Albarracín- irán acoplándose poco a poco a los respectivos reinos de Castilla y Aragón. (En el caso de Albarracín pasará a Aragón en el siglo XIII). Esta “corriente navarra”, reconquistadora y repobladora, explicaría algunas peculiaridades léxicas existentes en una faja centrooriental peninsular que baja desde la Riberanavarro-riojana por comarcas fronterizas de Castilla y Aragón, La Mancha, interior del País Valenciano y provincias de Jaén, Málaga y Granada; según la teoría expresada por Diego Catalán y Gregorio Salvador y de la que se hacen eco Antonio Llorente y Francho Nagore (veásela Bibliografía). Pues bueno, Pancrudo se encontraría en la misma frontera o encrucijada de esta área con otras más “aragonesizantes” (hacía el río Martín y el Bajo Aragón) y “mozarabizantes” o “prearagonesizantes” (valle del Alfambra, Gúdar…).

Una vez consolidadas y fortificadas las posiciones en el Jiloca, Alfonso I preparó una expedición hacia Levante. Como dice Diego Catalán en “De Nájera a Salobreña” (veáse la Bibliografía): “….En setiembre de 1.125 el rey, acompañado de un enorme ejército, parte camino de Valencia (20-oct.), Murcia y Guadix (18-nov.), dispuesto a someter Granada (a cuya vista se encuentra el 7-en.-1.126). Esta gran expedición (que concluyó en jun.-1.126) no consiguió su principal objetivo, pero puso de manifiesto la voluntad del rey “celtíbero” de no reconocer otras fronteras para su reino en expansión que las costas de Motril, Salobreña y Vélez-Málaga (de ahí que tomase simbólica posesión del Mediterráneo embarcándose y comiéndose un pez)”.

Hay que añadir que esta expedición volvió a Aragón con unos 10.000 mozárabes (cristianos que vivían en los territorios musulmanes, especialmente amenazados en esos momentos por el dominio de los fanáticos almorávides) que contribuyeron notoriamente a la repoblación de las tierras del valle del Ebro recién conquistadas.

También hay que mencionar la otra obsesión “mediterránea” del rey Batallador: su sueño de llegar a participar en las Cruzadas de Tierra Santa.

A la muerte de Alfonso I (1.134) los problemas causados por su testamento hacen que las Órdenes Militares abandonen la “Tierra Nueva”. Ésta queda administrada por el emperador castellano Alfonso VII durante 3 años, hasta que se hace el reparto definitivo (las fronteras de Navarra, Castilla y Aragón ya no cambiarán jamás) después de algunos momentos de indefinición (recuerdan que la misma Zaragoza perteneció entonces por un año a Castilla-León –de aquí proviene el escudo de la ciudad- y su tenente fue el nuevo rey de Navarra, antes de que pasara la tenencia y posterior dominio al nuevo rey de Aragón, Ramiro el Monje). Hasta 1.142, cuando Ramón Berenguer IV otorga el Fuero de Daroca,la Extremaduraaragonesa quedará casi despoblada, como “tierra de nadie” entre las zonas cristiana y musulmana. Con el Fuero de Teruel (1.177) y la creación de su Comunidad, la mitad meridional del territorio asignado a Daroca en 1.142 pasará a Teruel: es la nueva Extremadura. Pancrudo queda en territorio de Daroca, fronterizo con el de Teruel.

Pancrudo, carretera a Cervera, Los Mases y El Cazinarro desde el Castillo. Pancrudo, carretera ta Zerbera, Los Mases y El Cazinarro dende lo Castiello

La siguiente mención de Pancrudo –ya claramente como aldea- en documentación histórica aparece en la “Disposición del obispo de Zaragoza, Ramón de Castrocol, por la que otorga diversas rentas y diezmos a las iglesias de Daroca”, documento en latín fechado el 27 de febrero de 1.205 en Zaragoza, en el que se otorgan los diezmos recaudados en “Panecrudo” para la iglesia de “San Martín, San Lorenzo y San Valero” de Daroca.

El siguiente cambio importante sucederá en 1.248: después de un siglo de “señorío” absoluto de la villa de Daroca sobre sus aldeas, éstas consiguen “la autonomía” estableciendo su propia administración. Nace la “Comunidad de Aldeas”, evolución lógica de unos territorios que ya no son de Extremadura y que reafirman su progreso poblacional en el desarrollo económico agropecuario.

El amplio territorio dela Comunidadqueda dividido en 5 “sesmas”, Pancrudo quedará integrado enla Sesmade Barrachina. Las sesmas se convertirán en unidades administrativas, judiciales y fiscales de gran importancia para la organización territorial del Sur de Aragón y los monarcas intervendrán para regularlas convenientemente, por ejemplo Jaime II en 1.298.

El adelanto demográfico y económico hace crecer las desavenencias y litigios sobre fronteras, derechos de pastos, pasos y abrevaderos para los rebaños… Cuando estos problemas afectaban a lugares de diferentes Comunidades era corriente hacer “Juntas de buenos ombres”, como las que solían hacer en Pancrudo –como pueblo fronterizo que era- entre representantes de las Comunidades de Daroca y Teruel, sobre “prendas” de ganado (1.291), o sobre pastizales y abrevaderos (1.394).

El tío Miguel con las ovejas en 1997. El ganado, fundamento económico rural desde antiguo. O tío Miguel con as obellas en 1997. Lo ganau, alizaz economico rural dende antis más.

Es también importante la mención en documentos de 1.344 del Castillo de Pancrudo, que era servido y mantenido por los mismos habitantes de la aldea, igual que muchos otros castillos dela Comunidad.

Primer plano de la subida al Morteruelo, desde el Castillo. Primer plan d´a puyada ta lo Morteruelo, dende lo Castiello

La PesteNegra(1.348) y la “guerra de los dos Pedros” (Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón) –invasión castellana de 1.363)- supusieron gran mortandad a la población de esta zona.

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