25. Monasterio de Obarra

31-5-2009. Salen de Laspaúles por la N-260 con destino al Monasterio de Obarra. Se desvían por la carretera A-1605 a la altura de Castarnés y pasan por Bonansa, hasta llegar a la entrada del congosto de Obarra. Por estos alrededores se conocen unos manantiales en ambas riberas del Isábena, cuyas aguas fueron aprovechadas en tiempos de los romanos y además han encontrado una inscripción romana del siglo I d.C.

Mapa de la zona incluyendo el Monasterio de Obarra. Mapa de la redoltada, lo Monestir d´Ubarra i é incllús.

El Congosto de Obarra (voz vascona que significa: “hondura entre rocas“ o “roca quebrada”; o relacionada con la forma OBIRRIÓN que aparece en alguna lápida de Aquitania) es un estrecho desfiladero de grandes paredes verticales, que por sus fondos discurre el Isábena. A su salida, a la izquierda del río, está el Monasterio de Obarra.

Vista de la iglesia del Monasterio de Obarra con los ábsides. Bista de la llesia del Monestir d´Ubarra.

El Monasterio de Obarra se encuentra a 1.000 mts. de altitud y pertenece al municipio de Veracruz, nombre inventado que surgió de la unión de los pueblos vecinos de Beranuy y Calvera, elegido arbitrariamente por un funcionario, y así se ha quedado…hasta el año 2011 que pasa a ser Beranuy.

Vista de la iglesia del Monasterio de Obarra. Bista de la llesia del Monestir d´Ubarra.

Aparcan el coche cerca del Monasterio; en un paseo de pocos minutos llegan al puente construido en 1975 -copia muy lograda parecida al antiguo, gótico, que fue arrasado por una riada en 1963-. Acceden al Monasterio a través del puente.

Puente sobre el Isábena. Pont sobre la Isabana.

En medio de este agreste paisaje están los edificios del monasterio: la iglesia abacial, la ermita de San Pablo, los restos del palacio abacial y el antiguo molino reconvertido en albergue. De todo ello, lo más importante es la iglesia abacial, dedicada a Santa María.

M. Pérez delante del Monasterio de Obarra y otros edificios. Migalánchel Pérez debán del Monestir d´Ubarra y altres edifisis.

El Monasterio de Obarra es una joya románica lombarda fundada por los condes de Tolosa en el año 874. Va a ser el centro de la vida religiosa de Ribagorza, antes de establecerse la sede episcopal de Roda de Isábena y llegó a estar vinculada a la casa del nuevo Condado de Ribagorza, surgido en el año 930, después de la división del condado Pallars-Ribagorza por Ramón I. El conde de Ribagorza Bernat I va a impulsar la vida monástica, además de hacer muchas donaciones. El castillo Ripacurza -donde vivía parte de la familia condal- estaba situado en las rocas de la Croqueta, por encima del Monasterio.

Ábsides de la iglesia, el del centro con nichos en el muro. Absids de la llesia, lo sentral en níchols a´l mur.

El monasterio fue utilizado como panteón de la casa condal ribagorzana, aquí fueron enterrados el conde Bernardo Unifredo de Ribagorza y su mujer Toda Galíndez de la casa condal de Aragón.

Cementerio junto al antiguo Palacio. Fosal chunt l´antic Palau.

La actual iglesia de Santa María de Obarra fue construida bajo el mandato de su abad Galindo, tras ser devastado el territorio y monasterios por Abd al-Malik -el nieto de Almanzor- en 1006. Después de morir el abad, este monasterio se convirtió en 1076, por voluntad del rey Sancho Ramírez, en priorato dependiente del monasterio de San Victorián. El primer prior al frente de la comunidad –integrada por dos monjes, cuatros capellanes y un subdiácono- se llamaba Berenguer. Poco a poco fue decayendo –igual que el Condado- hasta su abandono a mediados del siglo XIX. En la segunda mitad del siglo XX se restauró la iglesia.

La iglesia del monasterio de Obarra. La llesia del monestir d´Ubarra.

La iglesia tiene tres largas naves con sus respectivos ábsides; el central está decorado con arcos que forman originales nichos en el muro. La portada la adornan dos capiteles grabados, muestra que queda de los maestros lombardos. Dentro está la Virgen de Obarra, del siglo XIV, no lo pueden ver porque está cerrado.

Portada de la iglesia del monasterio. Portalada de la llesia del monestir.

En la parte superior del monasterio se encuentran las ruinas del Palacio Abacial. El prior Pedro de Mur -de la baronía Mur de Pallaruelo protectora del monasterio- ordenó su construcción entre los años 1550 y 1557. Es de estilo gótico tardío, destacando las ventanas cuarteladas y la piedra armera del linaje del abad.

Ventanas del antiguo Palacio. Finestras de l´antic Palau.

Al sur está la ermita de San Pablo del siglo XII, es de planta rectangular con bóveda de cañón y con un ábside semicircular, destacando un crismón ubicado sobre la puerta. Seguramente la utilizaban los fieles que se acercaban, pues la iglesia de Santa María se reservaba para la comunidad monástica.

Ábside de la ermita de San Pablo. Absid de l´armita de Sen Paul.

En el monasterio de Obarra aún se celebra, cada 15 de agosto, la tradicional romería de la zona. Cuenta una leyenda que el Barón de Espés, Señor de Espés, que era un protector del monasterio de Obarra en el siglo XIII, fue enterrado aquí. Dicen que lo mataron los perros del monasterio cuando los aldeanos iban en su busca mientras cazaba por el bosque, como venganza por haber hecho un pacto con las brujas para poder aprovecharse de una mujer.

Ventana del derruído palacio abacial. Finestra de l´enrunat palau abasial.

Eduardo Vicente de Vera recoge en su libro “Calibos de Fogaril” esta versión recogida en el Valle de Benasque:

“El Barón d’Espés queriba aná a Ubarra. Baixán per la Croqueta, ba salire una bruixa y le ba dí”.

“Siñó, siñó d’Espés, / si a Ubarra bas / no i tornarás més.

Aná u no torná / yo a Ubarra boi a aná / en els gosos que porto / y en l’espingarda / yo a Ubarra boi aná”.

“A Ubarra sí que i-ba aná. Pero a Espés no i-ba a torná perque els mateixos gosos que portaba s’el ban menchá”.

Asimismo, el admirado músico y comediante Ángel Vergara ha compuesto para su disco-libro “Falordias de chuglars” (Ángel Vergara y Cia.), otra versión más amplia en benasqués y catalán de Aragón del “Señor de Espés”, recogida por él en Señíu y otros lugares.

M. Pérez y M. Martín delante de la iglesia del Monasterio de Obarra. Migalánchel Pérez y Migalánchel Martín debán de la llesia del Monestir d´Ubarra.

RESUMIENDO: Ha sido un viaje muy completo, han visitado casi todos los pueblos del Valle de Benasque y otros lugares y paisajes muy tranquilos e interesantes, constatando el rico patrimonio artístico, histórico, lingüístico y cultural de la Alta Ribagorza. Además, les ha hecho buen tiempo en las atractivas excursiones realizadas. ¡Qué más se podía pedir!

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