4. Preparativos de la batalla

Pedro II vuelve a Aragón, empeña las rentas del Reino y prepara un ejército de aragoneses y catalanes para defender sus derechos y los de sus vasallos occitanos.

Monfort va ocupando las villas cercanas a Tolosa, entre ellas Muret. La situación estratégica -al estar situada entre los ríos Garona y Louge- la hace ideal como base de operaciones y Simón de Monfort deja una guarnición de entre 30 y 60 caballeros y 700 peones de infantería. Para el rey de Aragón, Muret es el lugar idóneo para librar la batalla campal.

Muret en la Edad Media con el Castillo de Comminges, desde la otra orilla del Garona. Mureth en a Edá Meya con o castiello de Cominches, dende l´atra marguin d´a Garona.

Muret en la Edad Media con el Castillo de Comminges, desde la otra orilla del Garona. Mureth en a Edá Meya con o castiello de Cominches, dende l´atra marguin d´a Garona.

Pedro II está el verano en tierras aragonesas: el 3 de julio está en Monzón, el 4 se reúne en el Monasterio de Sigena con Bernardo IV de Comminges, el 19 está en Zaragoza y el 26 en Ariza. Los preparativos finales de la expedición se desenvuelven en Huesca entre el 15 y el 23 de agosto. Pedro el Católico, con el grueso de la caballería pesada, toma la antigua vía Huesca-Tolosa por el valle del Garona, a través del condado gascón de Comminges. Llega el 25 de agosto a Lascuarre, desde aquí pasa por Graus y Roda de Isábena para continuar por el valle de Benasque junto al Ésera y acampan en las praderas cercanas al pie de la Maladeta (Llanos del Hospital). Atraviesa los Pirineos por el Puerto Viejo o Puerto de la Glera (2.367 m.), más cómodo para los caballos que el de Benasque (2.444 m.).

El descenso lo hacen por los valles de los ríos Pique y Luchon, atravesando Bagnères de Luchon y siguiendo la margen izquierda del Garona hasta alcanzar Valcabrère. Aquí, en las praderas situadas al pie de la colegiata de Saint-Bertrand de Comminges, la cancillería real emite el último documento del reinado de Pedro II; está fechado el 5 de septiembre del 1213, una semana antes de la batalla. El ejército real continua por Montréjeau y la antigua vía romana de Saint-Gaudens y Tolosa hasta alcanzar Muret.

Una parte del equipo pudo ser transportada en carros como se dice en la “Cançon de la Crotzada”. Este grupo sale antes que las tropas del rey por una ruta más larga pero más cómoda: la que va de Huesca a Jaca junto al río Gállego, después a Canfranc y Somport (1.632 m.) para seguir luego por Olorón, Pau y Tarbes hasta llegar a Saint-Gaudens, donde se juntarán con el ejército principal.

Según la “Cançon de la Crotzada”:

“Que’l bos reis d’Arago, desus son mialsoldor, / Es vengutz a Murel e pauza i l’auriflor; / E a l’asetjat ab mot ric valvassor, / Que’ls i a amenatz e traits de lor honor; / De cels de Catalonha i amenet la flor, / E de lai d’Arago trop ric combatedor. /…….Ab tant cornan la ost li cornador cortes / C’ades n’iesquen trastuit ab trastotz lors arnes, / Tot dreit ent a Murel, que’l reis d’Arago i es. / E eison per les pons cavaer e borzes / E’l pobles de la vila; viatz e endemes, / Son vengud a Murel on laiseron l’arnes / E trop bos garnimens e trop ome cortes; / De que fon grans pecatz, si m’ajut Dieus ni fes, / En valg mens totz lo mons”.

Muret. Mureth.

Muret. Mureth.

El 10 de septiembre las tropas de Pedro II se incorporan a las de los aliados occitanos y montan 2 campamentos en el llano de la ribera izquierda del Garona, a unos 3 km. del castillo de Muret; en total entre 2.000 y 3.000 caballeros y unos 5.000 peones de a pie. Los caballeros están divididos en tres grupos: el primero dirigido por Raimundo Rotger I, conde de Foix, con unos 400 caballeros y vasallos propios y unos 200 catalanes. Pèire de Durban porta el estandarte del condado; el segundo -formado por unos 700 aragoneses- (rex Arragonum… multi Aragonenses… in secunda acie se posuerat), dirigido por el propio monarca, Pedro II, con la señera real de los 4 palos de gules sobre campo de oro, portada seguramente por el Mayordomo Real aragonés Miguel de Luesia, en tanto que el tercer y último grupo, de unos 900 hombres, está dirigido por Raimundo VI de Tolosa y Bernardo IV de Comminges.

Monumentos que recuerdan la batalla de Muret. Molimens remeraders d´a baralla de Mureth.

Monumentos que recuerdan la batalla de Muret. Molimens remeraders d´a baralla de Mureth.

Según la “Cançon de la Crotzada”:

“Ab tant es us mesatges escontra’l rei anatz: <Senher reis d’Arago, de vertat sapïatz / Que l’ome de Tolosa son d’aitant avantatz / Que a preza la vila, si vos o autrejatz, / E trencatz los solers e’ls albercs barrejatz; / E an si los Frances de maneira encausatz / Que e’l cap del castel se son tuit amagatz>”.

El ejército del rey de Aragón está falto de una voz importante, la del alférez real García Romeu, hombre de total confianza de Pedro II que dirigió con gran éxito las operaciones militares en la batalla de las Navas; había fallecido en el mes de marzo en el monasterio de San Pedro de Siresa. También faltan las tropas catalanas encabezadas por Nuño Sánchez -señor de Rosellón, Conflent y Cerdaña y primo del rey-, el noble Guillem de Montcada y el vizconde de Bearn que no les da tiempo de llegar a la batalla, y las tropas eclesiásticas, al ser una campaña contra cruzados y –por eso- prohibida por el Papa.

El río Garona. L´arriu Garona.

El río Garona. L´arriu Garona.

El 10 de septiembre Simón de Montfort sale de Fanjeaux; reúne los cruzados de Carcassés, con unos 1.000 caballeros y 700 soldados de a pie (llamados también “sirvents”) y pasa por la abadía de Boulbonne, donde consagra su espada.

La noche del 11 -ya de madrugada- Simón de Monfort escucha misa y comulga en la capilla del castillo de Muret. Mientras, el rey de Aragón vela sus armas con una dama.

A primera hora del día 12 las negociaciones de paz continúan con el rey y con la mediación de los obispos, pero Pedro II ya lo había decidido.

Al poco rato, en el Consejo de guerra, el rey comenta lo siguiente, según la “Cançon de la Crotzada”:

“Senhors, so lor a dit, aujatz que’us vulh monstrar: <Simos es lai vengutz e no pot escapar; / Mas pero eu vos vulh d’aitant asabentar / Que la batalha er abans del avesprar. / E vos autres siats adreit per capdelar; / Sapiatz los grans colps e ferir e donar; / Que si eran detz tans, si’ils farem trastornar!>”.

El Conde Raimón VI de Tolosa propone al rey de Aragón no presentar batalla, sino esperar a que los cruzados ataquen los campamentos aragonesoccitanos:

“Senher reis d’Arago, si’m voletz escoutar, Eu vo’n diré mo sen ni que n’er bo per far: / Fassam entorn las tendas las barreiras dressar, / Que nulhs om a caval dins non puesca intrar; E si veno ilh Frances que vulhan asautar, / E nos ab las balestas les farem totz nafrar, / Can auran les cabs voutz, podem los encausar, / E poirem los trastotz aisi desbaratar”.

Monolito levantado por occitanistas en recuerdo de la batalla de Muret. Peirón quillato por oczitanistas en remeranza d´a baralla de Mureth.

Monolito levantado por occitanistas en recuerdo de la batalla de Muret. Peirón quillato por oczitanistas en remeranza d´a baralla de Mureth.

Pedro el Católico rechaza el consejo por considerarlo poco caballeroso y de poco honor. Al rey de Aragón le hace falta la batalla y derrotar a la Cruzada con toda legalidad, justicia, claridad y cumpliendo las reglas formales de la guerra entre caballeros.

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