3. Origen de la batalla

El Papa Inocencio III -como cabeza de la Iglesia- repudia las críticas planteadas por los cátaros, que crecen por varios sitios de la Cristiandad, y especialmente en los vizcondados de Carcasona, Albi, Beziers y Narbona y los condados de Foix y Tolosa. Inocencio III aprovecha como justificación el asesinato de su legado, Pèire de Castelnou, el 1208, dictando una bula en la que convoca una Cruzada contra los cátaros para poder extirpar la herejía y de congregación de la Iglesia occitana, facilitan la negociación, pero incitando la conquista de la tierra de los herejes.

Mapa histórico de las Cruzadas. Mapa estorico d'as Cruzatas.

Mapa histórico de las Cruzadas. Mapa estorico d'as Cruzatas.

La Cruzada se hace en nombre del Papa, alentada por el rey de Francia y controlada religiosamente por el abad de Cîteaux Arnaut Amalric, antiguo prior del monasterio de Poblet. Con este prelado, el ejército cruzado entra el 1209 en dominios de protectores de los cátaros, los Trencavel, vizcondes de Carcasona y Beziers. Inocencio III ofrece las tierras y bienes de éstos, y el cielo a quien muera en la lucha, pero cuando van a repartir, ninguno de los grandes señores se apropia de las tierras conquistadas; los espíritus feudales no ven bien quedarse con esas posesiones.

Para encabezar la Cruzada es elegido entre los nobles cruzados a Simón de Monfort, conde de Leicester, estratega militar de gran experiencia y fiel a la Iglesia; perfecto, para atacar el territorio de los condes de Tolosa y Foix.

A comienzos de 1211 Pedro II intenta mediar en el litigio varias ocasiones, con el compromiso del casamiento de su hijo, Jaime de Aragón -de 3 años de edad- con la hija de Simón, Amiçie de Montfort; incluso lo deja en tutela a Monfort hasta su mayoría de edad, pero el rey de Aragón empieza a darse cuenta que, al final, la diplomacia con él no va a servir de nada.

Muret. Mureth.

Muret. Mureth.

En abril de 1211 el rey de Aragón reafirma su alianza con Raimon VI, conde de Tolosa, mediante el matrimonio de su tercera hermana -Sancha de Aragón- con el hijo del conde, Raimondet de Tolosa.

Según la versión aragonesa de la “Crónica de San Juan de la Peña”:

“Et la terçera (hermana) Sancha dio al fillo del dito compte de Tolosa e procreó della una filla, la quoal fue muller de Alfonso, compte de Pitheus, hermano de Lodevic, rey de Francia”.

La guerra avanza y Simón de Montfort va hacia Tolosa, así que en septiembre de 1212 el conde Raimon VI, acompañado por otros nobles occitanos, parten hacia la Corte del rey de Aragón para pedirle ayuda. El flamante éxito de Pedro el Católico en la batalla de las Navas de Tolosa genera la condición apropiada para una nueva intervención y desde el punto de vista personal, político, monárquico y familiar, todavía más. Con estas premisas, en la Europa de comienzos del siglo XIII, el rey de Aragón es el único que parece poder resolver el enredo.

Poema histórico en lengua provenzal que relata los hechos de la Cruzada Albigense. Poyema estorico en probenzal que rezenta es feitos d´a Cruzata Albichesa.

Poema histórico en languedocian antiguo que relata los hechos de la Cruzada Albigense. Poyema estorico en languedozián antigo que rezenta es feitos d´a Cruzata Albichesa.

Según la “Cançon de la Crotzada” compuesta entre 1212 y 1219 por Guillén de Tudela y por su continuador anónimo:

“Lo reis Peyr’ d’Arago una seror doná / Al comte de Tolosa, e puis s’en maridá / Un’ autra a so filh, malgrat d’aquels de sa. / Er s’es mes en la guerra e si ditz que vindra / Ab be mil cavaliers, que totz pagatz les a; / E si los crozatz troba, ab lor se combatra. / E nos si tant vivem veirem cals vencera, / E metrem en estoria so que nos membrara, / E escriurem encara so que nos sovindra, / Aitant cant la materia ad enant durara / Tro la guerra er finea”. (Aquí acaba la parte de Guillén de Tudela)

Pedro II, mediante embajadores enviados a Roma, propone a Inocencio III un plan de paz muy razonable para la cuestión occitana. El Papa se muestra tan predispuesto que en pocos días da la conformidad y suspende la Cruzada Albigense.

Inocencio III escribe a Simón de Montfort el 15 de enero de 1213 diciéndole:

“El ilustre rey de Aragón nos advierte… que no has tenido bastante con perseguir herejes, aún has conducido las armas de los cruzados contra poblaciones católicas; que has derramado la sangre de unos inocentes e invadido con perjuicio las tierras de los condes de Foix y de Cominges y de Gastón de Verán, vasallos de él, aunque los pueblos de esas tierras no fuesen en modo algunos sospechosos de herejía… así pues, no deseando privarle (al rey) de sus derechos ni apartarle de sus loables designios, te ordenamos que devuelvas a él y a sus vasallos todos las señoríos que has invadido contra ellos, no sea que, reteniéndolos injustamente, no se diga que trabajas en beneficio propio y no por la causa de la Fe…”.

Simón de Montfort y Arnau Amalric continúan combatiendo y se niegan a aceptar las órdenes de Inocencio III, y Simón sin obedecer a su señor feudal, el rey de Aragón. Los dirigentes de la Cruzada hacen reunir un Concilio en Lavaur, donde deciden insistir en la contraofensiva diplomática de convencimiento de la voluntad papal.

Territorios del rey Pedro II de Aragón. Territorios d´o rai Pietro II d´Aragón.

Territorios del rey Pedro II de Aragón. Territorios d´o rai Pietro II d´Aragón.

Pedro II traslada su Corte a Tolosa a finales de enero. El día 27 las principales fuerzas políticas Mediodía juran homenaje y fidelidad al rey de Aragón –los denominados “Juramentos de Tolosa”-; recibe el vasallaje del conde de Tolosa y de su heredero, del de Foix e Hijo, del de Comminges y primogénito, del vizconde de Verán y del conde de Bigorra, convirtiendo legalmente una situación de hecho y manifestando un compromiso de futuro. Estos Juramentos representan la expansión de su autoridad feudal sobre la mayor parte del Mediodía. La expresión propuesta por el prestigioso historiador Martín Alvira Cabrer para denominar este conjunto de territorios históricos vinculados al rey de Aragón por parentesco, feudalidad y sangre es: “la Gran Corona de Aragón”.

El 21 de mayo de 1213 todo cambia. Inocencio III hace anular la orden de detener la Cruzada que había tomado en el mes de enero, comunicando al rey de Aragón y a los jefes de la Cruzada su decisión, contraria a negociar con la nobleza occitana encubridora de los herejes. Simón de Monfort, vizconde de Beziers y Carcasona y, además, vasallo del rey de Aragón –ahora que se siente legitimado- rompe el vasallaje y reta a Pedro II. El rey aragonés, no lo duda, declara la guerra a la Cruzada y confía en la batalla como juicio divino y como solución directa hacia la paz.

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