21. Albi (datos históricos). Museo Toulouse-Lautrec

4-7-2008. El origen de Albi; “Alba” dehesa, “Alp” prefijo celta con significado de sitio escarpado, o bien “Albius” nombre de un notable romano; después se le llamó Albia, Albiga; es capital del departamento del Tarn desde 1797, en la región Midi-Pyrenées, tiene casi 50.000 habitantes y está situada a 174 m. de altitud en los márgenes del río Tarn.

Preciosa vista de Albi sobre el río Tarn. Politisma ambiesta d´Albi e l´arriu Tarn.

Preciosa vista de Albi sobre el río Tarn. Politisma ambiesta d´Albi e l´arriu Tarn.

Casi en tiempos del Imperio Romano -el 51 a. C.- la ciudad se convierte en “Civitas Albigensium”, territorio de albigenses.

Torreones y contrafuertes de la Catedral. Torreyons e petrils muratos d´a catedral.

Torreones y contrafuertes de la Catedral. Torreyons e petrils muratos d´a catedral.

Desde el siglo X el poder feudal crece en manos de los influyentes vizcondes Trencavel, señores también de los vizcondados de Béziers y Carcassonne, de los que comentarán más adelante.

El río Tarn bajo el puente antiguo y vista de la ciudad. Torreones y contrafuertes de la Catedral. Torreyons e petrils muratos d´a catedral.

El río Tarn bajo el puente antiguo y vista de la ciudad. L´arriu Tarn baxo lo Pont Vièlh y ambiesta dá zidá.

En 1040 Albi se expansionará con la construcción del Puente Viejo y la ciudad se enriquece gracias al comercio y al peaje cobrado en ese puente.

El río Tarn bajo el puente antiguo y vista al fondo de la catedral. L´arriu Tarn baxo lo Pont Vièlh y ambiesta ,enta lo fundo, d´a catedral.

El río Tarn bajo el puente antiguo y vista al fondo de la catedral. L´arriu Tarn baxo lo Pont Vièlh y ambiesta, enta lo fundo, d´a catedral.

La doctrina herética de los albigenses desarrollada en el Languedoc en los siglos XII-XIII toma su nombre de esta ciudad.

Una fachada de la catedral desde el arco camino del Palacio Episcopal de la Berbie. Una frontera d´a catedral dende l´arcada, camín d´o Palaz Bispal de la Berbie.

Una fachada de la catedral desde el arco camino del Palacio Episcopal de la Berbie. Una frontera d´a catedral dende l´arcada, camín d´o Palaz Bispal de la Berbie.

Albigense es el nombre elegido por el Concilio de Tours en 1163 al aplicar a todos los herejes del Mediodía, contra los que les va a legislar. También les dicen cátaros, aunque sólo eran una rama del movimiento catarística europea. El primer obispo cátaroconocido residía en Albi.

Vista del jardín del obispado y de una zona de Albi. Ambiesta d´o chardín de lo bispato y d´un bico d´Albi.

Vista del jardín del obispado y de una zona de Albi. Ambiesta d´o chardín de lo bispato y d´un bico d´Albi.

Los cátaros o albigenses eran cristianos predicadores del retorno a la tradición pura de la Iglesia; que se propagó por Europa Occidental a mediados del siglo X, logrando asentarse hacia el siglo XIII en tierras de Occitania, donde contaba con la protección de algunos señores feudales vasallos de la Corona de Aragón.

El Palacio episcopal de la Berbie. Lo Palaz Bispal de la Berbie.

El Palacio episcopal de la Berbie. Lo Palaz Bispal de la Berbie.

Los albigenses no reconocían la autoridad religiosa. La base de ellos era la dualidad entre el bien y el mal, lo espiritual y lo material. Tampoco creían en los milagros, ni en la resurrección de la carne y no adoraban la Cruz porque, la consideraban símbolo de venganza. Los grandes principios de la vida de un cátaro eran: No poseer nada, no matar a nadie, no comer carne y vivir humildemente.

Espectacular vista de Albi. Espeitacular ambiesta d´Albi.

Espectacular vista de Albi. Espeitacular ambiesta d´Albi.

Dieron lugar a una Cruzada contra ellos por iniciativa del Papa Inocencio III con el apoyo del rey francés Felipe Augusto. Aquí es donde continuan el comentario antes mencionado de los vizcondes Trencavel, que desde 1179 rendían homenaje a la Corona de Aragón. Uno de los protagonistas de la cruzada albigense fue Ramón Roger Trencavel, Vizconde de Albi, Carcasona, Béziers y Limoux, nacido en Albi el 1185, y cuñado de Pedro II de Aragón. El vizconde se opondrá continuamente al terrible Simón de Montfort, hasta que este último lo derrotó y confiscó todas sus tierras.

El río Tarn, el palacio episcopal de la Berbie y la catedral de Sainte-Cécile. L´arriu Tarn, lo palaz bispal de la Berbie y la catedral de Santa-Cecília.

El río Tarn, el palacio episcopal de la Berbie y la catedral de Sainte-Cécile. L´arriu Tarn, lo palaz bispal de la Berbie y la catedral de Santa-Cecília.

Occitania compartía lengua y cultura con el reino de Aragón y el condado de Barcelona, llevándose mejor con Aragón que con los francos del norte, pero en la dichosa cruzada mueren miles de personas, y la posterior anexión a la corona francesa cambia el mapa europeo.

Atractiva vista, detrás el río Tarn y Albi. Retantadera ambiesta, dezaga lo Tarn y Albi.

Atractiva vista, detrás el río Tarn y Albi. Retantadera ambiesta, dezaga lo Tarn y Albi.

Tras el final de la cruzada el obispo Bernard de Combret inicia en 1265 la construcción del palacio episcopal de la Berbie (del occitano “berbia” o “bisbia”, obispado).

El monumental palacio episcopal de la Berbie. Lo molimental palaz bispal de la Berbie.

El monumental palacio episcopal de la Berbie. Lo molimental palaz bispal de la Berbie.

El obispo inquisidor Bernard de Castanet, continuará las obras, pensando en el palacio como fortaleza militar, con gran altura y espesor de los muros, haciendo de él una construcción imponente.

El paisaje lo dice todo. Lo paisax en i diz tot.

El paisaje lo dice todo. Lo paisax en i diz tot.

Entre la muralla y la parte principal del edificio se creó un hermoso jardín francés, bordeado por estatuas de mármol del siglo XVIII que representan a Baco y las estaciones, y que invitan a un incomparable paseo con terrazas y jardines con vistas sobre el Tarn.

Estatua de Baco del siglo XVIII en el paseo sobre el Tarn. Estatua de Baco d´o sieglo XVIII en o paseyo sopre lo Tarn.

Estatua de Baco del siglo XVIII en el paseo sobre el Tarn. Estatua de Baco d´o sieglo XVIII en o paseyo sopre lo Tarn.

El antiguo y monumental palacio arzobispal alberga en su interior, desde 1922, el museo del pintor nacido en Albi el 1864, Henry de Toulouse-Lautrec.

Postal. La Chaine Simpson. Museo Toulouse-Lautrec. Postaleta. La Chaine Simpson. Museyo Toulouse-Lautrec.

Postal. La Chaine Simpson. Museo Toulouse-Lautrec. Postaleta. La Chaine Simpson. Museyo Toulouse-Lautrec.

Gracias a la donación de la familia del pintor a la ciudad de Albi, se conservan más de 1000 obras entre pinturas dibujos, litografías y carteles.

Postal. L'Anglaise du Star du Havre 1899. Museo Toulouse-Lautrec. Postaleta. L'Anglaise du Star du Havre 1899. Museyo Toulouse-Lautrec.

Postal. L'Anglaise du Star du Havre 1899. Museo Toulouse-Lautrec. Postaleta. L'Anglaise du Star du Havre 1899. Museyo Toulouse-Lautrec.

Desde los cuadros de juventud hasta las escenas del mundo del espectáculo, cabaret y teatro en París; es la colección más importante del mundo dedicada a Toulouse-Lautrec.

Postal. Reine de Joie. Museo Toulouse-Lautrec. Postaleta. Reine de Joie. Museyo Toulouse-Lautrec

Postal. Reine de Joie. Museo Toulouse-Lautrec. Postaleta. Reine de Joie. Museyo Toulouse-Lautrec

M. Martín estuvo el año pasado durante unas horas en Albi, y uno de los sitios que visitó fue el museo Toulouse-Lautrec, que ha sido lo primero que M. Pérez ha visto –sin mucho entusiasmo- antes de recorrer los dos juntos con más detalle la ciudad de Albi.

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