12. Toulouse. Exploración matinal

Van a visitar la ciudad a pie. Empezarán acercándose a la inmensa plaza donde se encuentra el Ayuntamiento, conocido como “Le Capitole”.

M. Pérez y M. Martín en la plaza Le Capitole, detrás el Ayuntamiento. Migalánchel Pérez y Migalánchel Martín en a plaza Lo Capitòli; dezaga Lo Capitòli.

M. Pérez y M. Martín en la plaza Le Capitole, detrás el Ayuntamiento. Migalánchel Pérez y Migalánchel Martín en a plaza Lo Capitòli; dezaga Lo Capitòli.

Su nombre proviene de “los capitouls” (veáse capítulo anterior), los consejeros municipales que se reunían en asamblea para discutir sobre los asuntos del gobierno de la ciudad. Es un edificio neoclásico de arquitectura de piedra y ladrillo de mitad del siglo XVIII, ornamentado con ocho columnas jónicas de mármol que simbolizan los ocho “capitouls” que gobernaban Toulouse.

Portada de entrada al Ayuntamiento. Portalada dentradera ta Lo Capitòli.

Portada de entrada al Ayuntamiento. Portalada dentradera ta Lo Capitòli.

Acceden a él por una portada que conduce a un patio llamado Enrique IV.

Pórtico renacentista con la estatua del rey Enrique IV. Porche renaxentista con a estatua d´o rai Henry IV.

Pórtico renacentista con la estatua del rey Enrique IV. Porche renaxentista con a estatua d´o rai Henry IV.

Continúan por un pórtico renacentista muy decorado, que remata en la zona alta con una estatua del rey mencionado y que tiene salida a una coqueta plaza con mucha vegetación, árboles, jardín, fuente y una preciosa escultura negra.

Escultura a la salida del pórtico. Escultura en a ixita d´o porche.

Escultura a la salida del pórtico. Escultura en a ixita d´o porche.

En esta plaza se halla el espléndido torreón de la oficina de turismo, denominado “Torre de los Archivos Capitulares”, edificado en 1525 y restaurado con torrecillas y almenas añadidas por Viollet-Le-Duc en el siglo XIX.

La torre del homenaje o de los archivos capitulares. La tor de l´omenax, u dels Archius Capitolars.

La torre del homenaje o de los archivos capitulares. La tor de l´omenax, u dels Archius Capitolars.

Cogen unos folletos y hacen fotos por la plaza.

Torre del Hotel Boysson, renacentista (1468). Tor de l´Ostal Boysson, renaxentista (1.468).

Torre del Hotel Boysson, renacentista (1468). Tor de l´Ostal Boysson, renaxentista (1.468).

Continúan el recorrido por Toulouse, pasan por calles con grandes casonas, y llegan a la pequeña calle Malcousinat, donde se encuentra la Maison de L’Occitanie, situada en los palacios renacentistas de Boisson y de Cheverry, colectivo creado a iniciativa del Ayuntamiento de Toulouse y de 40 asociaciones occitanas de la ciudad, a fin de hacer promover la cultura occitana en Tolosa y región, en los campos de la lengua, música, teatro, historia arqueología, filosofía….

Junto a la entrada hay una placa con dos frases de sendos poetas en occitano:

“Tota lenga pòt far mervelha” (Pèire Godolin) y “Qu’un pòble tombe esclau, se ten sa lenga ten la clau que de sas cadenas lo desliura” (Frederic Mistral).

M. Martín y M. Pérez debajo de la bandera de Occitania en la Maison de L'Occitanie. Migalánchel Martín y Migalánchel Pérez debaxo d´a siñera d´Oczitania en l´Ostal d´Occitania.

M. Martín y M. Pérez debajo de la bandera de Occitania en la Maison de L'Occitanie. Migalánchel Martín y Migalánchel Pérez debaxo d´a siñera d´Oczitania en l´Ostal d´Occitania.

Se hacen una foto con una gran bandera occitana. Este símbolo cristiano lo toman las tierras occitanas de Provenza y Languedoc, donde ya aparecía en muchas sepulturas precristianas aparecía. Está asociado con el mundo solar y con los doce símbolos del horóscopo occidental. Tolosa lo adopta como parte de su escudo heráldico desde el siglo XIII.

Mapa de Occitania. Mapa d´Oczitania.

Mapa de Occitania. Mapa d´Oczitania.

En los edificios hay tienda, salas de exposiciones, de ensayos, oficina de Estudios Occitanos… hablan con Cécile Chadeuil, joven y entusiasta mujer encargada de proyectos del Institut d’Estudis Occitans y con otro joven, los dos colaboran con el Colectivo. Les atienden muy bien, hablan del momento actual del occitano, mientras M. Martín explica claramente la situación del aragonés. Muy loable el trabajo de esta gente luchadores por el futuro y por el constante florecimiento de la cultura occitana y en la enseñanza y en la sociedad.

Anda...anda. Rótulo en francés y occitano. Anda,anda.... con l´Andana d´es Chustos d´as Nazions. (Cuasi-cuasi chusto como n´aragonés).

Anda...anda. Rótulo en francés y occitano. Anda,anda.... con l´Andana d´es Chustos d´as Nazions. (Cuasi-cuasi chusto como n´aragonés).

La lengua occitana, derivada del latín como el castellano, el aragonés y demás románicas, se habla en Francia, en el sur; en España, en la val de Arán; y en Italia, en once valles del Piamonte, pero su supervivencia está amenazada por todo.

El occitano se divide en tres grandes dialectos: septentrional (hablado en Limousin, Auvernia y los Alpes provenzales), el occitano medio (languedociano y provenzal) y el gascón (hablado en la antigua Aquitania).

La calle del Taur desde un bar. Tor de Pèire de Sarta d´o sieglo XVI.

La calle del Taur desde un bar. La carrera dó Taur dende una tabierna-restorán.

Por un lado, algunas Cortes extranjeras -como en el Aragón medieval- empleaban el occitano, sobre todo, como lengua lírita de canciones y poesías. De otra, finalizada la Edad Media, el rey francés Francisco I lo denominaba “patois” y extendió este apodo a todas las lenguas regionales habladas en el reino. La Revolución Francesa confirmó esta tendencia, por eso no hay que extrañarse nada de que el estado actual del occitano en las grandes ciudades del Mediodía, se defina con esta frase: “Yo, no hablo occitano, ¡hablo patois!”. El aragonés no está mejor.

Torre de Pierre de Sarta del siglo XVI. Tor de Pèire de Sarta d´o sieglo XVI.

Torre de Pierre de Sarta del siglo XVI. Tor de Pèire de Sarta d´o sieglo XVI.

Continúan el camino por otras calles peatonales muy agradables, como la de Saint-Rome, cuando se topan con una casa típica y la torre Pierre de Sarta, fechada el 1525.

Torre Morand del siglo XIII en la calle del Taur. Tor Morand d´o sieglo XIII en a carrera d´o Taur.

Torre Morand del siglo XIII en la calle del Taur. Tor Morand d´o sieglo XIII en a carrera d´o Taur.

Se dirigen hacia la Basílica de Saint Sernin por la calle del Taur, donde admiran la torre Morand del siglo XIII y la iglesia de Notre-Dame du Taur, con fachada del siglo XIV y muro-campanario que formaba parte de la muralla de la ciudad.

Iglesia de Notre-Dame du Taur. Ilesia de Nòstra-Dama d´o Taur.

Iglesia de Notre-Dame du Taur. Ilesia de Nòstra-Dama d´o Taur.

Llegan a la impresionante y bellísima basílica de Saint-Sernin. Está dedicada al primer obispo y mártir de Toulouse, Saturnino, en la primera mitad del siglo III. En el 250, muere arrastrado por un toro delante de la actual plaza Esquirol, por eso se recuerda el suceso con el nombre de la calle Taur y de la Iglesia Notre-Dame de Taur. A finales del siglo IV ya existía un templo con los restos de San Saturnino.

Basílica de Saint Sernin, joya del románico europeo y la torre octogonal de los siglos XII y XIII. Basilica de Sant Sarnin, alfaya d´o romanico uropeyo y la tor güeitogonal d´es sieglos XII y XIII.

Basílica de Saint Sernin, joya del románico europeo y la torre octogonal de los siglos XII y XIII. Basilica de Sant Sarnin, alfaya d´o romanico uropeyo y la tor güeitogonal d´es sieglos XII y XIII.

La popularidad del obispo tolosano favorece la afluencia de los peregrinos; así que se construye en el siglo XI la actual basílica. Las obras durarán hasta el siglo XVI y a mitad del XIX Viollet-le-Duc realizará restauraciones. Hoy continuúa siendo la iglesia más grande de Occitania y la románica más grande del mundo. Con la expansión del peregrinaje hacia Compostela, Toulouse se convertirá en una etapa de la vía Tolosana.

Porte des Comtes y detrás  puerta Miégeville del siglo XII. Porta dels Comtes y dezaga Porta Mièjavila d´o sieglo XII.

Porte des Comtes y detrás puerta Miégeville del siglo XII. Porta dels Comtes y dezaga Porta Mièjavila d´o sieglo XII.

Entran a la basílica por la puerta Miégeville del siglo XII, después de cruzar por la puerta Renacimiento, único vestigio del recinto que antiguamente rodeaba la abadía.

Interior de la Basílica de Saint-Sernin, nave abovedada, la sillería del coro, renacentista del siglo XVII. Aintros d´a basilica de Sant Sarnin, nau agoltiada; o cadieramen d´o coro, renaxentista d´o sieglo XVII.

Interior de la Basílica de Saint-Sernin, nave abovedada, la sillería del coro, renacentista del siglo XVII. Aintros d´a basilica de Sant Sarnin, nau agoltiada; o cadieramen d´o coro, renaxentista d´o sieglo XVII.

La amplitud y belleza de la nave –entre el portal y el coro- les impresiona.

Cristo de madera esculpido en la Basílica de Saint Sernin. Cristo de fusta entretallato en a basilica de Sant Sarnin.

Cristo de madera esculpido en la Basílica de Saint Sernin. Cristo de fusta entretallato en a basilica de Sant Sarnin.

La cabecera es la parte más antigua del edificio; el recorrido muestra el importante conjunto de retablos, armarios y relicarios de madera pintados y dorados –el mayor número de toda Francia- y el maravilloso trabajo de escultores, pintores, orfebres y ebanistas.

Fachada de la Basílica de Saint-Sernin. Frontera d´a basilica de Santornil.

Fachada de la Basílica de Saint-Sernin. Frontera d´a basilica de Santornil.

Al salir se disponen a comer en un banco bajo la sombra de unos árboles, mientras disfrutan de una vista maravillosa.

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