5. Jánovas (I)

Jánovas junto al rio Ara. Chanobas chunto a l'Ara

Jánovas junto al río Ara. Chanobas chunto a l’Ara

Para entrar al pueblo se desvían por una pista que en unos 400 metros les deja muy cerca de un puente colgante de madera del año 1882, por el que cruzan el río Ara. Continúan después 300 mts. por un camino hasta Jánovas.

El puente colgante de madera del año 1882, por el que cruzan el r�o Ara camino de Jánovas. M. Mart�n en o puen colgán de tiara de l\'año 1.882, por o que cruzian l\'Ara cam�n ta Chanobas

El puente colgante de madera del año 1882, por el que cruzan el río Ara camino de Jánovas. M. Martn en o puen colgán de tiara de l’año 1.882, por o que cruzian l’Ara camín ta Chanobas

Jánovas significa: a) de ETXA BERRI, con traducción del segundo vocable BERRI por “NOVAS”. “CASAS NUEVAS”, o b) del latín JANUA: “puerta, entrada al valle. Es un pueblo abandonado de la ribera del Ara desde 1984, perteneciente al ayuntamiento de Fiscal, a 681 metros de altitud y a 122 km. de Huesca capital. Su origen es medieval con 20 fuegos en 1495. Antes de empezar las expropiaciones Jánovas tenía 42 casas abiertas, con 260 vecinos.

A los de Jánovas les decían “bufaplumas” y sobre todo, langostos”. Ya lo señala este dicho de varios pueblos próximos:

“En Javierre letachíns,

en Ligüerre cenizosos,

en Lardiés los floreaus

y en Jánovas los langostos”.

M. Pérez en el puente colgante de madera del año 1882, por el que cruzan el r�o Ara camino de Jánovas. M. Pérez en o puen colgán de tiara de l\'año 1.882, por o que cruzian l\'Ara cam�n ta Chanobas

El puente colgante de madera del año 1882, por el que cruzan el río Ara camino de Jánovas. M. Martn en o puen colgán de tiara de l’año 1.882, por o que cruzian l’Ara camín ta Chanobas

Agradecen al amigo Chesús Casaus que les haya suministrado la información recopilada por él respecto a los nombres de las casas de Jánovas, y que son:

Sarrate y Chaquis (las dos primeras casas que dinamitaron, a los 8 días de irse a Barcelona), Pallars, Casterán, Pepe l’ Errero, Rufas, Xalle, Puyuelo, Ramón, Pablo, Nasarra, Orús (la mujer de 70 años la sacaron arrastras la Guardia Civil), Sastre, Chiral, Maza, Puyolé, Tichidor, Martín, Bizente, Piquero, Soldadé, Lanau (casa de Emilio Garcés), Pedro, A Escuela, O Conzello, Antonia, Floirán, Carpintero, Arsegot, Zelipé, Francho, Castillo (Casa de Francisca, la mujer de Emilio Garcés), A Roseta, Pedro Maza, Purnas, Pedro Culler, Juaquina, Dolores, Frechín, Maistro, Agustín, Catalina, Manuel, Carpintero d’ Abaxo, O Mesón de Frechín, O Mesón d’ Usebio, O Mesón de Latre, O Correo y Biturián.

En una pared, la pizarra de la escuela derrumbada de Jánovas. En una parete, ra pizarra d'a Escuela espaldata de Chanobas

En una pared, la pizarra de la escuela derrumbada de Jánovas. En una parete, ra pizarra d’a Escuela espaldata de Chanobas

Pasean por las calles observando con rabia y perplejidad sus casas hundidas, aunque todavía se conserva algún elemento de arquitectura tradicional e, incluso, ven en una pared la pizarra de la escuela derrumbada. Es terriblemente emocionante ver el evitable desastre de un pueblo muerto por la dictadura del progreso.

Una cruz puesta en el cementerio en memoria de todos los que no hab�an podido ser enterrado con los suyos. Una cruz plantificata en o fosal en alcordanza de toz os que no eban puesto sier enterrecatos con os suyos.

Una cruz puesta en el cementerio en memoria de todos los que no hab�an podido ser enterrado con los suyos. Una cruz plantificata en o fosal en alcordanza de toz os que no eban puesto sier enterrecatos con os suyos.

En la parte alta del pueblo -aisladas de las casas- están la torre, el arreglado cementerio en el que observan una cruz puesta en memoria de todos los que no habían podido ser enterrado con los suyos, y la iglesia de San Miguel del siglo XVI, sin puerta y con nave y ábside plano, conservado en mejor estado que la población, cuya portada románica del siglo XII fue desmontada y trasladada a los aledaños de la parroquia de Fiscal.

La iglesia de San Miguel del siglo XVI de Jánovas, sin puerta, cuya portada románica del siglo XII fue desmontada y trasladada al lado de la parroquia de Fiscal. A ilesia de San Migal de ro sieglo XVI de Chanobas, sin puarta, que ra portalada romanica suya en estió esparata y tresladata a\'l canto ra parroquial de Fiscal

La iglesia de San Miguel del siglo XVI de Jánovas, sin puerta, cuya portada románica del siglo XII fue desmontada y trasladada al lado de la parroquia de Fiscal. A ilesia de San Migal de ro sieglo XVI de Chanobas, sin puarta, que ra portalada romanica suya en estió esparata y tresladata a’l canto ra parroquial de Fiscal

Tiene en su interior pinturas murales de tradición bizantina, utilizadas en 2001 en la película “Guerreros” de Daniel Calparsoro, que transformó el lugar en una aldea balcánica.

Pinturas murales de tradición bizantina en la iglesia de San Miguel de Jánovas. Pinturas murals de tradizión bizantina en a ilesia de San Migal de Chanobas

Pinturas murales de tradición bizantina en la iglesia de San Miguel de Jánovas. Pinturas murals de tradizión bizantina en a ilesia de San Migal de Chanobas

En 1951 se aprobó la “Declaración de Utilidad Pública” del pantano de Jánovas, y en 1960 se emprendió poco a poco el desalojo de sus habitantes, con los de Lavelilla y Lacort.

Durante todo este proceso de expropiación, a los vecinos de Jánovas les dañaron las cosechas, les engañaron con las tierras que les daban a cambio de que se fueran, con la complicidad de autoridades y Guardia Civil, que favorecían a la empresa concesionaria Iberduero, después denominada Iberdrola y ahora Endesa que, a través de sus empleados e ingenieros, con métodos de acoso y crueldad dignos de mafiosos, dinamitaron las casas para obligar a los vecinos a abandonar el lugar e impedir su vuelta.

En 1965, el “güelo Allué” que era el más viejo del pueblo con 90 años, decía lo siguiente:

“¡Qué no! ¡Que no me’n boi d’aquí! Ya pueden benir con mandangas, que os esfurio á toz. Que se’n baigan a fer puñetas. Aquí he naxiu y aquí me muero… Mos han amolau os incheniers… ¡Que me’n baiga…! No me’n fue con os fillos ta Balbastro fa bente añadas y quieren que me’n baxe agora, cuan estoi con un piet en l’atro barrio… Pos que asperen, si quieren lebar-se-me d’aquí.

¡Mos han amolau! Me muero aquí, an naxié, an naxión os míos pais y os pais d’os pais, an murió a muller y os dos zagals que no plegón a mozos… ¡Mos han amolau! Que baixen as compuertas y que m’afoguen; m’afogaré con os muertos. Toz se’n son ius, pero yo no me muebo…

¡Que no! He dito que no me muebo d’a mía casa, si biene a Guardia Zebil m’alcontrarán en a mesma cama que me parió a mía mai, en a mesma en a cuala enchendré os míos fillos y an son naxius. No podrán chitar-me-ne. Y si m’enruenan d’augua, será con augua d’o mío río. Qué se me da estar tapau d’augua u de tierra si ye aquí. ¡Mos han amolau!”

Güelo Allué, siguió en Jánovas. Al poco tiempo, como ya presentía, falleció en su casa.

En 1984, consiguieron que “los últimos de Jánovas”, el matrimonio formado por Emilio Garcés (“zapatero” de oficio) y Francisca Castillo, dejaran su casa y se fueran a vivir al vecino pueblo deshabitado de Campodarbe ( a 15 km.); donde se encontraron “la nueva” casa destrozada, las tierras prometidas alquiladas y el agua del pozo envenenada; increíble, pero cierto. Al día siguiente quisieron volver a su casa de Jánovas, pero los “operarios” no habían perdido el tiempo: la habían derruido:

Sr. Garcés –años después- comentaba respecto al embargo:

“Fue una salvajada. La expropiación se hizo de una forma miserable”. “La hacienda de Severino Sierra Buesa, la más rica de la localidad lograda tras treinta años de trabajo, fue expropiada por 823.000 pts”.

La última persona que falleció en Jánovas, Antonio Buisán Lacort (cartero) no estuvo enterrado en el cementerio porque Iberduero ya lo había expropiado. Fue enterrado en Boltaña, en unos nichos que Iberduero había comprado en previsión.

Francisca quedó tan afectada que, hace poco tiempo, declaraba con rabia e impotencia:

“Si mañana me dijeran que podía volver y morirme en Jánovas, mañana me volvería; descalza, me volvería”.

A la vez, bien cerca de aquí, personal del “Patrimonio Forestal del Estado” expropiaron los pueblos de la Solana –más de 15 pueblos y 700 personas- para plantar pinos, con la intención de retener el terreno y evitar sedimentos a los torrentes afluentes del río Ara, en la zona ocupada por la futura presa, destinada a la producción hidroeléctrica. Según contó alguno de los perjudicados, los que se resistieron fueron engañados o amenazados y atemorizados con diversos procedimientos, hasta que no les quedó más salida que abandonar sus casas.

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