10. Arcusa – Felisa Bara Albás y (III)

Referente a costumbres relacionadas con la boda:

D’antes no se’n casaba denguno a gusto porque as bodas no las hacían los novios. Las hacían familiares que les interesaba. Eso no son bodas. Os padres si no había tierra no les dejaban casar con solteros que no fueran herederos, miá si eran malos.

Felisa Bara Albás en su casa de Arcusa. Felisa Bara Albás en casa suya d\'Arcusa

Felisa Bara Albás en su casa de Arcusa. Felisa Bara Albás en casa suya d'Arcusa

Eligieron a mi marido más de 100 personas se púson pa fer-me creer cosas. No me querría acordar porque ¡vale más!

¿Ye un recuerdo malo? Ya pué contar. Así hacían as bodas antes, no las hacían los novios, no. Pus pa casár-sen se tienen que querer, ¿no?, cómo hay que hacer lo que mandan, sino ¡como se iba a casar uno! En cuanto te casas te hacen renunciar y ya no mandas allí. Penar toda la vida. Desde que entré, trebajar, dispués de morir-se l’amo, doble trabajo, aguantar la casa.

Para Dote, mucho comestible, d’antes el dinero no corría, no’n había. El ajustador era la vecina de esta casa y el novio, subían unos 8 días antes de la boda pa sacar un poco de o dote.

En las despedidas de solteros hacían un baile con buena cena en la casa de donde salía la doncella.

Ande que nace la mujer -yo en As Bellostas- se hacía la boda y la comida. Pa tornaboda igual íbanos con 30 mulos con güenas aparejadas a casa del novio -en Arcusa- ya pué contar lo bien arreglaus que íban”, aquí se hacía la cena y la comida del día siguiente.

Cuando me casé y bajé t’aquí, ví que feban comedias en las bodas. Recogían en o caldero, enrona, cortaban un ramal de cajigo, lo colgaban con todo y lo ponían en la puerta ilesia y no podían pasar por ningún lau y el cura no podía casar a los novios, ¡qué comeyas! En mi pueblo no’n hacían.

En As Bellostas sólo queda de mi familia un sobrino. ¡No me pongan ustedes algún romance!

Felisa Bara Albás en su casa de Arcusa, charrando con Migalánchel Pérez. Felisa Bara Albás en casa suya d'Arcusa, de parola con Migalánchel Pérez.

Felisa Bara Albás en su casa de Arcusa, charrando con Migalánchel Pérez. Felisa Bara Albás en casa suya d'Arcusa, de parola con Migalánchel Pérez.

Opina de la forma de ser de los aragoneses:

Los aragoneses semos muy seguros. No cambeamos, ¿y ustedes?

“También, también,” le responden. Ve claro que los aragoneses no suelen ser falsos, que les gusta decir lo que piensan.

De sus pequeños viajes:

En Cataluña, ya pué contar, a operar-me de os oídos, pero que fue tarde.

A Zaragoza, de visita.

Algaderas para transportar cántaros de agua que se colocaban sobre las caballer�as. Algaderas ta portiar cantaros d\'augua que les ne plantificaban a os abr�os

Algaderas para transportar cántaros de agua que se colocaban sobre las caballerías. Algaderas ta portiar cantaros d'augua que les ne plantificaban a os abríos

Concerniente a los trabajos:

Ande que soy nacida no faltaba de comer nunca porque era una casa bastante fuerte, y no porque les azese falta, pero os mayores mandaban. Estuve sirviendo 2 años en casa Coronas en la aldea de Paules de Sasa y otros 2 años en casa Castán de Almazorre. Aquí en Arcusa, de labradora.

Dice las casas de Almazorre y de Paules:

Almazorre: Castán, Castillo, Mata, Coloma, Olibera, Trallero, Güil, Escartín, Salamero y Escalera.

Paules: Coronas, Santolaria, Rufas, Román, Bizenta, Palazio, Subías, Herrero (Arcas).

Prefiere el pueblo a la ciudad:

Os mayores nos gustan más, más libertaus en los pueblos.

Nombra algunos topónimos de la zona:

Barranco Batachás, a fuen d’o Pochuelo, o Barranco a Billa, Barranco a Tricasa, Santa Marina (armita), Río Balzez, Tozal a Coroniacha, a Cueba Liena, Asba (no más l’he oído nombrar 2 veces), os Galachos, Cuellarcusa, (os picos d’arriba d’o puerto, ya les ne nombré, ¿no?) “Os Picos del Perineo”, “os Treserols”, ta par de San Cosme está Guara”, la Serol, Peña San Beturián, Peña Montañesa, lo río Ara y el pueblo de San Mitier.

Lo que piensa Felisa Bara de la vida y la muerte:

Pos si no cambia a jobentú, cada día peor. No pueden vivir 4 personas juntas y d’antes vivían 2 matrimonios en una casa y toz se llevaban bien.

D’antes, cuando era joven, nos bestibamos mucho, raro era a semana que no azesen baile 3 ó 4 veces a la semana, a jobentú estaba más unida.

Mejor morí-me cuanto antes, no estoy miaja apurada, que venga cuando quiera.

Felisa Bara junto a su casa de Arcusa. Felisa Bara chunto a casa suya d\'Arcusa

Felisa Bara junto a su casa de Arcusa. Felisa Bara chunto a casa suya d'Arcusa

Se despiden de ella deseándola que viva todavía algunos años, y ella les manifiesta lo siguiente: ¡eso ustedes que son jobenes!

Desde Arcusa se ponen de camino de regreso a Zaragoza.

RESUMIENDO: Han ido a algunos sitios pendientes de otros años, como Samitier y su famosa ermita, quedándose hechizados con los paisajes y las panorámicas; y el pueblo abandonado de Jánovas, impotente e inhumana historia de la que esperan que se repare enseguida semejante injusticia. Han caminado considerablemente por los alrededores de Góriz, cerca del Monte Perdido, en un día estupendo, en el que uno de los Zerrigüeltaires acompañados del robusto y bondadoso Alfredo Barberán –amigo de M. Martín, y de ahora en adelante, también de M. Pérez- consiguen subir el pico Marboré, aunque lo deseable hubiera sido subir todos juntos, pero no ha podido ser.

Terminan las diferentes excursiones con la segunda visita que le hacen a Felisa Bara -originaria de Las Bellostas- en Arcusa, para conversar con ella y grabar a esta cordial y cariñosa mujer que está a punto de cumplir los 91 años.

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