10. Carcassonne

11-5-2006. Nada más desayunar, inician el camino hacia la entrada principal de la ciudad medieval. La ciudad de Carcassonne –estratégicamente situada se distribuye entre la Bastida de St. Louis y la “cité” (ciudadela medieval).

La Bastida de St. Louis -la ciudad baja- está ubicada en la orilla izquierda del Aude y cuenta con 45.000 habitantes. Se construyó según un plano cuadrangular por el rey St. Louis en el año 1260 y se benefició plenamente de su situación de arrabal -fuera de las murallas- para desarrollar actividades de intercambio. La Bastida se convertirá en una ciudad de industrias textiles. En el siglo XIX la vida cultural es muy rica y la ciudad gana en prosperidad gracias al desarrollo del cultivo de vides.

M. Pérez junto al foso del castillo condal del siglo XII de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez chunto a lo fueso d\'una tor e sayeteras de lo castiello contal d´o sieglo XII de Carcassona (Oczitania)

M. Pérez junto al foso del castillo condal del siglo XII de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez chunto a lo fueso d'una tor e sayeteras de lo castiello contal d´o sieglo XII de Carcassona (Oczitania)

La ciudad medieval –la alta, y de mayor atracción- está situada en un alto de una colina, en la orilla derecha del río Aude, tiene dos recintos fortificados constituidos por cincuenta y dos torres y barbacanas, y tres km. de murallas, en total. Está considerada una obra maestra monumental de la arquitectura militar -restaurada en el siglo XIX por Viollet-le-Duc, y está incluida desde 1997 en el patrimonio mundial de la humanidad de la Unesco.


Por los alrededores de la entrada a la ciudad medieval se encuentran numerosos turistas. Al lado, hay un pilar y una efigie de la Dama Carcass -emblema de la ciudad- con la inscripción latina del siglo XVI “Sum Carcas” (Soy Carcass). Sobre ella, existe una leyenda que dice así:

M. Pérez junto a un pilar y una efigie de la “Dama Carcass” emblema de la ciudad de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez chunto a una pilona con la efichie de la "Dama Carcás", emblema d´a zidá de Carcassona (Oczitania)

M. Pérez junto a un pilar y una efigie de la “Dama Carcass” emblema de la ciudad de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez chunto a una pilona con la efichie de la "Dama Carcás", emblema d´a zidá de Carcassona (Oczitania)

“Los sarracenos llevaban casi 25 años reinando en Carcassonne. La ciudad, asediada por los francos, era dominada por los árabes. El rey moro murió en el combate y los víveres escaseaban. Doña Carcass, la esposa del difunto rey, hizo vestir muñecos de paja con las ropas de los muertos y los apostó como vigías en las murallas, y ordenó lanzar al pie de ellas una cerda atracada de trigo, haciendo creer a los francos que la ciudad tenía todavía sólidas reservas. La Dama Carcass hizo un buen trato, consiguiendo mantener la ciudad y sus tierras.”

Otra variante de la leyenda dice que Doña Carcass -para llamar la atención de de los asistentes- hizo sonar las trompas de la ciudad, y Carlomagno al oírlas dijo: “Carcass sona”. Lo cual fue la causa de la denominación actual.

El emperador, intrigado por el sonido de las trompas, se vuelve hacia Carcassona y, en llegar nuevamente delante de las murallas de la ciudad, sus torres –por maravilla- se acercaron hacia Carlomagno en señal de homenaje; así lo cuentan las variantes de la leyenda “Dama Carcàs” de Joan-Claudi Pertuzé (ver bibliografía) y “las torres saludadoras” en la Cançon de la Crotzada”, laisse 24, pp. 66-68.

“La gaita fan fors faire dels cavaliers armatz

Trastost entorn la vila, que es mot fortz asatz ;

Que Karles l’emperaire, le fortz reis coronatz,

Les tenc plus de set ans, so dizon, asetjatz,

Qu’anc no los poc conquerre les invhers ni ls estatz;

Las tors li soplejero, can il s’en fo anatz,

Per que pois la comquis, can lai fo retornatz;

Si la gesta no men, aiso fo veritatz,

Qu’estiers no la pendreitz”.

Los Tocayos en la puerta Narbonesa de Carcassonne (Francia). Los Tocayos en la puerta Narbonesa de Carcassona (Oczitania)

Los Tocayos en la puerta Narbonesa de Carcassonne (Francia). Los Tocayos en la puerta Narbonesa de Carcassona (Oczitania)

Entran en la ciudad por la puerta Narbonesa- entrada principal y única para los carros- a través de una pasarela levadiza construida sobre el puente que atraviesa el foso, por delante de las dos torres que les dicen “narbonesas”. De día les impresiona mucho más. La inmensidad de la doble muralla y los grandes torreones les parece extraordinario; todo el conjunto es grandioso.

Dentro del recinto –está prohibido circular automóviles- viven fijos unos 120 habitantes, y muchos más trabajando temporalmente del turismo con granvariedad de tiendas, restaurantes y algún hotel que otro. La ciudad -según observan- conserva su aspecto medieval con callejuelas estrechas y en pendiente, fachadas con entramados de vigas y plazas abiertas alrededor de un pozo.

En la fortaleza hay otra fortaleza: el castillo condal del siglo XII modificado durante la Edad Media, es una enorme construcción rectangular rodeada por un foso seco, cinco torres y galerías defensivas de madera. Desde aquí y desde las murallas se ofrece una vista única sobre la llanura de vides del Aude, los Corbières y los Pirineos; aunque hoy no se ve claramente.

 M. Pérez delante de la Basilica de St. Nazaire del siglo XIV de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez debán d´a basilica de St. Nazaire de lo sieglo XIV de Carcassona (Oczitania)

M. Pérez delante de la Basílica de St. Nazaire del siglo XIV de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez debán d´a basilica de St. Nazaire de lo sieglo XIV de Carcassona (Oczitania)

Paseando por las calles llegan a las puertas de la Basílica de St. Nazaire. Se empezó a construir a finales del siglo XI, aunque tardaron a terminarla a mediados del siglo XIV. La nave románica es la parte más antigua del edificio, tiene bóveda románica y presbiterio gótico, pero lo que más les ha gustado es la variedad de los colores en las vidrieras y rosetones del crucero.

Compran galletas en una pastelería y postales en una librería.

M. Martín decide comer en la habitación del hotel, mientras M. Pérez se aproxima a pasar por el puente viejo que cruza el río Aude para hacer una foto panorámica de la vieja Carcassonne y comer al aire libre.

M. Pérez junto al puente viejo que cruza el rio Aude, al fondo la ciudad medieval de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez a lo canto lo puen biello que cruzia l´arriu Aude, enta lo fundo la zidadela de Carcassona (Oczitania)

M. Pérez junto al puente viejo que cruza el río Aude, al fondo la ciudad medieval de Carcassonne (Francia). Migalánchel Pérez a lo canto lo puen biello que cruzia l´arriu Aude, enta lo fundo la zidadela de Carcassona (Oczitania)

No habían conocido ninguna ciudad tan monumental y, aunque es una ciudad-fortaleza llena de tiendas de recuerdos, Carcassonne les ha fascinado.

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