6. Excursión a los Ibones

Para la excursión de hoy al Ibón de la Sierra han contado con la valiosa ayuda de algunos amigos naturales del país, lo cual demuestra nuevamente lo importante que es contactar con las gentes de las zonas visitadas, que son los que realmente conocen y trabajan los sitios interesantes para recorrer, incluso muchas veces contribuyen decisivamente a crear los paisajes locales con sus actividades agroganaderas, respetando la naturaleza y el medio ambiente de mejores formas que los más sofisticados planes gubernamentales.

La vaca les da la espalda camino del Ibón de la Sierra. A baca s´ha chirato de culos, cam�n de l´ibón de ra Siarra.

La vaca les da la espalda camino del Ibón de la Sierra. A baca s´ha chirato de culos, camín de l´ibón de ra Siarra.

Han tenido esa suerte y han podido acceder en vehículo hasta la Mallata de Acumuer, aunque por el camino se han parado un rato en el atractivo Ibón embalsado de Tramacastilla, y han hecho unas fotos.

Ibón de la Sierra, al fondo Sierra Tendeñera. Ibón de Ra Siarra y, enta ro fundo, Tendenera.

Ibón de la Sierra, al fondo Sierra Tendeñera. Ibón de Ra Siarra y, enta ro fundo, Tendenera.

Un poco más adelante de la Mallata de Acumuer se encuentran con un pastor de Tramacastilla y conversan con él; en éstas aparece un coche de ruedas altas conducido por Eduardo Urieta de Casa Chicoy, primo de las hermanas Otín de Sallent y conocido por Migalánchel Martín de verle tocar la bandurria con el grupo folklórico de Sallent de Gállego. Hablan con él unos minutos, y ya que están, les indica el atajo hacia el sendero que se dirige al Ibón de la Sierra, avisándoles que a mitad de camino han de pasar por debajo de un pastor eléctrico.

Ibón de la Sierra, al fondo la Sierra de la Partacua. Ibón de Ra Siarra, enta ro fundo, Ra Partacua.

Ibón de la Sierra, al fondo la Sierra de la Partacua. Ibón de Ra Siarra, enta ro fundo, Ra Partacua.

Conforme van caminando, se encuentran con más vacas. El camino va subiendo pero es cómodo, agradable, aunque a veces viene el frío aire francés. Van haciendo fotos por el camino, y si miran hacia atrás, ven el ibón de Tramacastilla cada vez más pequeño.

El Ibón de la Sierra, al fondo Punta a Ralla. L´ibón de Ra Siarra, enta ro fundo ra Punda d´a Ralla.

El Ibón de la Sierra, al fondo Punta a Ralla. L´ibón de Ra Siarra, enta ro fundo ra Punda d´a Ralla.

Después llegan al “pastor eléctrico”: unos alambres horizontales en forma de barrera para impedir el paso a las vacas, porque si lo tocan reciben una pequeña descarga eléctrica. Los Zerrigüeltaires tiran las mochilas por alto y después pasan por debajo, rodando por el suelo.

Los Zerrigüeltaires delante del Ibón de la Sierra. Os Zerrigualdaires debán de l´ibón de Ra Siarra.

Los Zerrigüeltaires delante del Ibón de la Sierra. Os Zerrigualdaires debán de l´ibón de Ra Siarra.

Enseguida, a 1.880 mts. de altitud, atraviesan un barranco con mucho desnivel y muchas piedras, que baja del ibón de la Sierra, el agua que lleva no es muy abundante, pero no deja de hacer saltos, pozos y pequeños riachuelos.

Migalánchel Pérez bajando del Ibón de la Sierra. Migalánchel Pérez baxando de l´ibón de Ra Siarra.

Migalánchel Pérez bajando del Ibón de la Sierra. Migalánchel Pérez baxando de l´ibón de Ra Siarra.

Migalánchel Pérez bajando del Ibón de la Sierra. Migalánchel Pérez baxando de l´ibón de Ra Siarra.

Migalánchel Pérez bajando del Ibón de la Sierra. Migalánchel Pérez baxando de l´ibón de Ra Siarra.

Continúan subiendo por terreno más y más pedregoso y en media hora llegan al ibón. El Ibón de la Sierra es muy bonito, situado a 2.026 mts. de altitud. Les gusta porque no es demasiado grande y tiene excelentes vistas hacia la Sierra de la Partacua, con Peña Telera (2.764 mts.), al Collado de Izas (2.223 mts.) ( por cierto, que ven un grupo de montañeros caminando por allí), la Punta de la Aguila (2.697 mts.) y, ya más lejos, el macizo de Infiernos (3.076 mts.) y el Pico Moros (3.151 mts.).

Vista del rincón de Balsera. Ambiasta de l´Arracón de ra Basera.

Vista del rincón de Balsera. Ambiasta de l´Arracón de ra Basera.

Hacen fotos, comen, dan la vuelta al Ibón y emprenden el camino de vuelta. Por el camino ensayan la “jota de los Zerrigüeltaires” que Migalánchel Martín ha discurrido (confían que -Dios mediante- más adelante se podrá escuchar en esta web, quien sabe si también con otras canciones). Hacen el retorno lento y muy agradable.

El coche de Migalánchel Martín se ha visto invadido por un ataque cariñoso de vacas, con besos, lamidos y ciertas caricias con cuernos; con el resultado de pequeñicos bollos, ralladuras y vestigios de mucosidad…¡Qué le vamos a hacer!

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