9. Ansó. Viajeros – Escritores – Artistas

Ansó ha suscitado siempre la curiosidad de viajeros, pintores, fotógrafos e intelectuales. Seguidamente, van a exponer lo que les reveló Ansó a ciertas personalidades que se acercaron a esta Villa.

01. Ansotanos en traje de fiesta. Foto de Alfonso Foradada. Año 1945. Ansotanos en traje de fiesta. Foto d´Alfonso Foradada (1945)

El fotógrafo catalán Alfonso Foradada captó los paisajes, la vida y las gentes de Ansó en los años 40. Asimismo, el también fotógrafo aragonés Ricardo Compairé realizó magníficas fotografías ansotanas. En estos capítulos sobre Ansó acompañan algunas fotos de estos insignes fotógrafos elegidas de varios libros-catálogos publicados porla Diputación Provincial de Huesca del fondo dela Fototeca Provincial (ver Bibliografía).

02 Carasol. Ansó, foto de Ricardo Compairé. Años 20. Fototeca Diputación Provincial Huesca. Solanera. Ansó, foto de Ricardo Compairé. Años 20. Fototeca D.P.H.

El geógrafo y viajero portugués que realizó el primer mapa de Aragón, Juan Bautista Labaña vino a Ansó el 21 de noviembre de 1610, y decía:

“De Fago fui a comer a Ansó, villa de 300 vecinos, asentada en un otero de un valle por el que pasa el río Veral a mano izquierda, con un puente de piedra… En este valle de Ansó no hay más que él y Fago, tiene buenas casas, es gente rica, de ganado y de trigo, que cogen mucho en esta sierra.”

03. Mapa de la comarca de la Jacetania. Mapa d´a Chazetania

El geógrafo y pirineista francés Edouard Wallon llegó en el verano de1879 a Ansó, y describió el ambiente que percibió y la indumentaria de las mujeres:

“Ansó está edificado en una pendiente, sobre una meseta que domina el valle entero. Desde el camino del puerto, fuera ya del pueblo, al norte, se divisa perfectamente el curso alto del río Veral. El ambiente se veía muy animado, sobre todo en las eras, pues era la época de la trilla…las calles se habían ido poblando…resultó de lo más curioso observar que la “basquiña”, que en Hecho va cayendo en desuso, en Ansó seguía en pleno auge.

03a. Aragonaises d'Ansó (con chiflo y salterio). Óleo de A. Antigna, de 1872 (Museo Bellas Artes de Orleans). Aragonaises d´Ansó (con chiflo y salterio). Olio de A. Antigna, de 1872 (Museo d´Artes Polidas d´Orlians)

Cualquier mujer, tuviera la edad que tuviera, fuera rica o pobre, la llevaba, con una variedad en la profusión de adornos que dependía de la edad y de la categoría social. El verde parecía ser el color preferido, con una amplia gama de tonos chillones”.

04. Tipos aragoneses. 1912. Museo Sorolla, Madrid. Tipos aragoneses (1912). Museo Sorolla, Madrí

El escritor e historiógrafo menorquín José María Quadrado, después de visitar Ansó, relataba en su obra “Recuerdos y Bellezas de España” de 1886, sobre el traje de las ansotanas:

Un monumento más duradero conservan aquellas quebraduras pobladas de hayas y abetos, surcadas por doquiera de torrentes, guarida de fieras y de venados y es la sencillez de sus habitantes, el antiguo sabor de sus usos y hasta la singularidad de sus trajes, rayos nacionales cuya conservación es más de admirar en semejante país por su proximidad y comunicación con Francia. Diríase que al abrigo del nevado muro que de ella les separa, se preservan del contagioso soplo de novedades que ejerce sus estragos más adentro de la península y a la corona de pelo trenzada en torno a la cabeza de las Ansotanas, que atan las solteras con cinta encarnada, y con cinta negra las esposas y viudas, y a la retorcida punta de sus gruesas abarcas confeccionadas en rígida piel, que al ir totalmente fruncidas presentan la punta delantera levantada y muy curvada; las usan tanto las mujeres como los hombres.


Curiosa diferenciación en el color de la cinta con que cubren las ansotanas los “churros” de su peinado, establecido dependiendo del estado social de la mujer. La idea más difundida hasta ahora es que el color encarnado para el pelo se disponía en los días festivos u ocasiones especiales como la boda y otras ceremonias, reservando los colores oscuros para uso diario. Sin duda, la realidad sería una conjunción de ambas circunstancias.”

05. Benito Pérez Galdós pintado por Joaquin Sorolla. Benito Pérez Galdós pintau por Joaquín Sorolla

El novelista Benito Pérez Galdós viajó hasta Ansó el 20 de julio de 1894 –los últimos2 km. los recorrió a pie al no estar terminada la carretera- con el fin de ambientarse para su obra teatral “Los condenados”. En sus memorias hacía una magnífica descripción:

 “Los días que pasé en Ansó fueron para mí muy gratos, y además grandemente instructivos…Yo no paraba en todo el día; de las calles sombrías pasaba al gozoso campo, donde entre variados cultivos predominaban las patatas y el lino. Noté que el trabajo campesino estaba en manos de mujeres, pues para el hombre se reservaban en aquel país las rudas fatigas y los peligros del contrabando.

Las casas de Ansó son de piedra y muy altas. En los pisos superiores, debajo de las tejas o de las pizarras, están las cocinas; a éstas siguen siempre de lo alto a lo bajo las habitaciones vivideras: alcoba, comedor, etc., y en lo más hondo, al nivel de la calle, los graneros y almacenes. Las ansotanas son tan trabajadoras en el campo y en la casa que no se las ve descansar ni un momento. Ellas lavan, planchan, hilan y traen agua de la fuente en grandes herradas. Algunas jovencillas vi cargando en la cabeza con prodigioso equilibrio dos herradas, una sobre otra, y avanzaban risueñas, cantando coplas y bromeando con los transeúntes.

Merecen las ansotanas un galardón nacional por el hecho inaudito de conservar su traje arcaico…Se visten por el patrón de los siglos XIV o XV. La basquiña verde es una prenda elegantísima, de largos pliegues, que dan al cuerpo cierta prestancia señoril…Para poder apreciar en todo su esplendor las bellezas ansotanas hay que verlas en día de gala, cuando adornan su seno con graciosos colgajos de filigranas de oro y ciñen su cabeza con pañuelos cuyo color y forma varían según edad y estado de las hembras. Según lo que vi en aquellos días, no lleva traza de terminar el uso de la vestimenta arcaica”.

 

“Los ansotanos son amigos de la justicia, de la dignidad humana, de la verdad, del valor sin bravuconerías y de la tenacidad”.

06. Postal del cuadro Ansotanas de Carlos Vázquez a principios de 1900. Postal d´o cuadro "Ansotanas" de Carlos Vázquez, a primers de 1900

El pintor manchego Carlos Vázquez Ubeda, pinta en 1904 “Una boda en el valle de Ansó”, obteniendo la medalla de bronce en el salón de artistas franceses de París. En 1905 el Museo de México adquiere la obra. Su otro cuadro relacionado es “Luna de miel en el valle de Ansó”, obteniendo la medalla de oro en 1913 en el Salón de París y adquiriéndolo en  1914la Hispanic Society of America de Nueva York.

07. Tipos de Aragón pintado por Sorolla. "Tipos de Aragón", pintau por Sorolla

El reconocido pintor valenciano Joaquín Sorolla, visitó Ansó durante una semana del año 1912, hospedándose en Fonda Aisa, y pintará varios cuadros con la temática de los trajes ansotanos.

08. Postal. Ansotanas, anciana invidente y lazarilla cuando iban a vender té a Madrid. Joaquin Sorolla 1912. Postal. Ansotanas, biella ziega y guidadera, a lo qu´iban a bendé té enta Madrí. Joaquín Sorolla (1912)

Dos años después residirá en Jaca para pintar, entre otros,  el cuadro de costumbres encargado parala Hispanic Society of America de Nueva York. “Aragón. La jota”, bailada por parejas con trajes ansotanos.

09. Joaquín Sorolla, La jota, 1914. Hispanic Society of America, Nueva York. baile de jota por un grupo de ansotanos. Joaquín Sorolla, "La Jota", 1914. Hispanic Society of America, Nueba York; baile de jota por una colla d´ansotanos

Sorolla hablaba de Ansó y de la jota:

“Ansó es admirable para pintar figuras”. ”La encarnación máxima y más universal del espíritu aragonés se manifiesta en la jota.”

10. Aragón de Sorolla. "Aragón" de Sorolla.

El periodista y novelista aragonés José García Mercadal en 1923 presenció en Ansó el baile en la plaza. En uno de los capítulos de su libro “Del llano a las cumbres”, describe  lo que ve de los ansotanos en esa noche de verano de 1923:

“Al ruido de la música iban desembocando en la plaza los ansotanos. Ellas con sus amplios vestidos y sin dejar sus pañuelos, deslizándose con un empaque de abadesas mitradas; ellos, graves y serios, de calzón corto los más…Era una entrada severa, reposada y majestuosa… nada que demostrase incultura, tosquedad de costumbres, rudeza de formas”.

En otro de los capítulos dice del espíritu equitativo y sentido solidario de los ansotanos:

“…en este paraíso donde el Ayuntamiento sabe cuidar con tanto desvelo a sus administrados, que les proporciona gratis, maestros, médico, farmacéutico, veterinario y hasta barbero, que rasura a domicilio y sin necesidad de pagarle un cuarto”.

11. Ayuntamiento de Ansó. Casa d´a Billa (Ansó). Ramón y Cajal, pintau por Sorolla

El historiador Ricardo del Arco, señalaba en 1930:

“que la mayoría de los ansotanos vestían su traje tradicional.”

El etnógrafo y folklorista catalán Violant i Simorra, en los años 40 comentaba:

“que tras la guerra civil, en Ansó la mitad de la población aún vestía el traje ansotano.”

Por esta misma época y durante unos días, Santiago Ramón y Cajal  acompañó al mencionado pastor y escritor Jorge Puyó a recorrer caminando el valle de Zuriza, en el término municipal de Ansó.

12. Ramón y Cajal pintado por Sorolla. Ramón y Cajal, pintau por Sorolla

El pedagogo y escritor aragonés Pedro Arnal Cavero en el libro “Aragón de las Tierras Altas” de 1955, comenta del ansotano Jorge Puyó:

“Borreguero en las cumbres del silencio, guardián y conductor de sus propios rebaños, hombre señor, persona selecta y culta, amador de toda espiritualidad, escritor y didáctico sin aspavientos”.

13. M. Martín con Jorge Puyó de Ansó en 1988. M. Martín con Jorge Puyó (Ansó, 1988)

El periodista y viajero Tico Medina estuvo en el año 1968 en Ansó. Al poco tiempo, publicó el libro de relatos “Crónica del Pirineo de Huesca”, en una de esas crónicas que titula “En Ansó no cuenta el tiempo. Modesto homenaje a un pueblo de pastores”, escribe sobre Jorge Puyó y resalta el carácter ansotano:

“Jorge Puyó va vestido a la usanza ansotana legítima, la de verdad, lleva puestas medias, calzas, peducos, zarragüelles, valón, faja morada, chaleco, camisa, cachirulo y sombrero. En su casa de piedra antigua tiene una biblioteca espléndida, escribe como los ángeles y tiene cuanto hizo y no publicó –a veces manda a los periódicos-  y sus artes de pastor, porque lo es, y de los mejores.”

“Los ansotanos, a lo pronto son secos, adustos, me atrevería a decir que antipáticos. Acostumbrados a los largos silencios, callan mucho y desconfían, como es natural. Pero luego les sale el corazón a los ojos y son los más leales amigos entre los amigos de buena ley, de lo que puedo dar fe.”

14. M. Pérez con Jorge Puyó de Ansó en 1988. M. Pérez con Jorge Puyó (Ansó, 1988)

El eminente filólogo, profesor y escritor aragonés Tomás Buesa Oliver enla Revista “Jacetania” de Febrero de 1982, describe de esta manera a los ansotanos:

“Los ansotanos suelen ser graves, serios y muy formales, amables y serviciales sin adulación, así como muy sinceros…ejemplo de nobleza, de dignidad y de buenos sentimientos.”

15. Postal de una casa típica ansotana, delante José Aznárez. Postal d´una casa tradizional ansotana; por debán, José Aznárez

Los datos de Juan Bautista Labaña, Edouard Wallon y Benito Pérez Galdós han sido escogidos del libro de María Elisa Sánchez Sanz “De viajes y de viajeros. El Alto Aragón como camino”, edición Diario del Alto Aragón, del año 2006.

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