14. Almudévar. Historia – Costumbres

Se han hallado en Almudévar restos de construcciones neolíticas cercanas al barranco de Villanueva y por la cabañera que se dirige al Somport. También se han encontrado piezas de obras prerromanas en el lomo de Torre Lierta y romanas en Valduesca.

01. Portada del programa de fiestas de 1984. Tapa d´o pograma de fiestas de 1984

A la zona entre Almudévar y Zuera que es toda llana, se le denomina “la Violada” (“La Via Lata” o “La Via Lada”: camino ancho), paso importante desde la época de los romanos, porque por aquí pasaba el camino de carros que iba de Zaragoza hasta el Bearn pasando por el puerto del Palo en Hecho. Asimismo, salía un ramal que comunicaba Huesca con Zaragoza. El actual núcleo urbano tiene su origen en la mansión romana de “Bortina” situada en esta Vía.

Hay un dicho referente al plano de la Violada:

“Al Plano de la Violada qui con forca, qui con pala”.

Almudévar aparece mencionado por primera vez en 1083 con el nombre de “Almodebar”, cuando el rey aragonés Sancho Ramirez dio al Monasterio de San Juan de la Peñalas parias (impuestos) de Almudévar, según el profesor Antonio Ubieto Arteta en la colección diplomática de Pedro I.

En sus orígenes contó con un poderoso castillo musulmán que tenía jurisdicción en una serie de Almunias (granjas agrícolas) como las de Abariés, Baibén, Torres de Vialada, Acuch, Santipuch, Tardienta, Torralba y Aunés.

La población mora –la que se salvó- marchó al avanzar la conquista cristiana. Según el historiador y gran cronista de Aragón del siglo XVI, Jerónimo Zurita:

“…Estando aún en Castilla Alfonso I (el Batallador), mandó venir de Francia para esta empresa (conquista de Zaragoza), muchas tropas, de las partes de Bearn y Gascuña (Gastón de Bearn y su cuñado Céntulo de Bigorre)… Este ejército mediado el mes de mayo de 1118 en la laguna que llaman de Ayerve, y de allí partieron para el lugar de Almudévar, que tenían los moros muy defendido y fuerte, en su asiento parece aver sido en los tiempos antiguos población romana, y ser el que se llamó Burtina en los pueblos ilergetes, y descubre bien señales de su antigüedad”.

Unos años más tarde, en 1170, el rey Alfonso II dio una carta puebla para repoblarla como villa de derecho real. Además de fijar los términos, los vecinos recibieron el castillo y la corona donde se asienta para que edificaran allí la iglesia, abadía y casas, y otras concesiones, como la autorización de un mercado semanal y que pudieran obtener madera, leña y pastos para sus ganados en los bosques y montes, de tal modo que cualquier hombre que intentase impedírselo fuera castigado con mil maravedís de multa.

“Os doy y concedo todos los términos de Almudévar, yermos y poblados, con montes y pastos, con sus entradas y salidas íntegramente y con todas las pertenencias…tal y como mejor los tuvo en tiempo de los sarracenos y de los cristianos, para que todo ello lo tengáis completamente, lo poseáis, lo labréis y los explotéis, vosotros y toda vuestra descendencia, como heredad propia vuestra, para hacer allí vuestra voluntad en cualquier tiempo. Os concedo que tengáis los mismos fueros que tienen los hombres de Zaragoza y que no deis ni paguéis ninguna cosa a hombre alguno, excepto las primicias y los diezmos a Dios… Os otorgo también que el camino de Violada que va de Huesca a Zaragoza en el futuro y para siempre pase por Almudévar, y mando que todos los hombres y mujeres vayan por él seguros, bajo la citada pena de mil sueldos… ”.

Los pobladores llegados de las montañas, levantaron un templo cisterciense sobre las ruinas de la fortaleza árabe. El proceso de repoblación de Almudévar tuvo tal éxito que al no haber espacio en el castillo para albergar a la villa, nació lo que en documentos medievales se le denominó Villanova de Almudévar. En 1184 habitaban 300 pobladores, equivalentes a 1.200 ó 1.500 personas.

Dice la tradición que la localización primitiva de la villa se hallaba en el paraje de “Almudévar o Viejo”, donde se encuentrala Fuentede Tres Caños, antes de que por una mayor seguridad, cambiaran el lugar del emplazamiento junto al castillo.

El acontecimiento histórico más importante que han acogido los muros del Castillo fue en 1364, durante la llamada guerra de los Dos Pedros, cuando se entrevistaron en él, Carlos II de Navarra y Enrique de Trastámara con la reina de Aragón, esposa de Pedro IV, Leonor de Sicilia,  para tratar de derrocar al rey castellano Pedro I el Cruel.

En el siglo XV el Concejo de Almudévar contaba con casa comunal, cárcel, almudí, pozo de la nieve (pozo chelo), carnicería, pescadería y pardina.

Como curiosidades, en el libro de Resoluciones del Concejo de 1746, está registrado que las dos tabernas de Almudévar debían disponer de hielo que les proporcionaba el arrendador del pozo, quien pagaba anualmente60 librasjaquesas por su explotación y por abastecerles de vino, y en 1747 sucedió, que como la moral individual era objeto de atención y vigilancia, en el Concejo se tomó la decisión de prohibir al casado Joseph de Grassa que entrase en la casa de la soltera Rita Sarasa para evitar murmuraciones.

En el siglo XIX aparecerán grandes propiedades que se forman tras la desamortización de las tierras comunales.

El aragonés meridional se hablaba en Almudévar hasta mitad del siglo XX. Incluso hoy es posible recoger algo más que vocabulario; los artículos determinados, formas verbales y diversos aspectos morfológicos y sintácticos. Ejemplo sería el “Dance de Almudévar” que se ejecuta en la procesión dela Virgen dela Corona. Los danzantes avanzan con golpes de palos suaves durante medio km. mientras, los rosarieros cantan la salve ala Virgen y donde se pueden oír estas frases en la despedida del Repatán:

“¡Afuera, que falto yo, / o repatán en a fiesta!; ¡Y cómo estiran o cuello / pa sentirme, ixas mocetas!; qué milagro que nos falte / o trigo en a sementera; emplean ixas mocetas / de trigo muitas fanegas.”

 

02. Los Danzantes de Almudévar. (Foto página web del ayuntamiento). Os Danzantes d´Almudébar (afoto d´a pachina güeb d´o Conzello)

Para cerrrar una ronda se cantaba esta jota:

“Que tu madre nació en Huesca / y tu padre en Almudévar, / por eso tu eres baturra / de los pies a la cabeza”.

Otra jota sería:

“La Corona es mi Patrona, / San Lorenzo es mi Patrón, / es que Huesca y Almudévar / son de un mismo corazón”.

A los de Almudévar les dicen “saputos”, por “El Sabio de Almudévar, Pedro Zaputo”,

y tienen varios dichos, algunos de ellos se relacionan a continuación:

“Zaragoza, la moza, / quien tiene la mantiene / Los carros de Almudévar / que van y vienen.”

“Si en Almudévar te casas / tendrás una gran fortuna: irás por agua a la balsa / a caballo de una burra.”

“Tardienta, la corcosuta / y Torralba, la apiazada, / Sangarrén, lugar de puercos / y Almudévar, la granada.”

“Almudévar, zaputos / en Lupiñén, legañosos / en Mormesa, son pelaus / y en Alcalá, buenos mozos.”

03. Portada del programa de fiestas de 1985. Tapa d´o pograma de fiestas de 1985

Pablo Atarés Zandundo escribe en el libro “A chustizia d’Almudébar”, de 2001, sobre el baile de los danzantes en las fiestas de la patrona “La Virgen dela Corona”, en el que acompañan el 7 de septiembre la romería desde la ermita a la iglesia (Bajada dela Virgen) y el día12, a la inversa (Subida dela Virgen):

“La procesión comienza con los danzantes que abren el camino a la Virgen de la Corona, realizando las danzas: “Cuatro campanas había” o “Bajada de la Virgen”, “A Cardelina”, “Mariquita”, “O Franzés”, “Luenga pulida”, “El Villano” o “Subida a la Virgen”, “A Palanca” o de las Cintas” y “O Degollau”.”

 

04. Nuestra Señora de la Corona. Almudévar. (foto de la página web del Ayuntamiento). Nuestra Siñora d´A Corona. Almudébar (afoto d´a pachina güeb d´o Conzello)

Juan Domínguez Lasierra en su libro “Pedro Saputo en la villa de Almudévar”, cuenta la costumbre que se realizaba  en el día de Sábado Santo: “Terminado el santo oficio, en el que se bendecían el agua y el fuego, tenía lugar la misa de Gloria, la conmemoración de la resurrección del Señor. En el momento de alzar, se echaban las campanas al vuelo, en señal de júbilo, lo que hacían, con el brío que era menester, los mozos del pueblo. Y en ese preciso momento del volteo, era costumbre que las amas de casa, armadas con un palo de escoba, y ante los colchones de la casa, doblados encima de las camas, empezaran con ellos a palos, al mismo tiempo que repetían enérgicamente:

“Sale chinche d’o chinchato

que Cristo ha resucitato.”

una y otra vez, hasta que acababa el tañido de las campanas.”

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