4. Itinerario al Castillo de Loarre. Visita

EXCURSIÓN A LA VILLA Y CASTILLO DE LOARRE EL 31 DE MARZO DE 1985

Base: Villa de Loarre, 774 m. de altitud

Destino: Castillo de Loarre, 1.070 m. de altitud

Horario: 1 hora (ida)

Dificultad: Pequeña

Desde la parte superior del pueblo de Loarre, se sale por la calle de las Eras en dirección hacia el Puchilibro (el pico más alto de la Sierra). La calle que sigue se convierte en camino ancho, o pista de tierra y piedras. A mitad de camino hay que cruzar la carretera de subida hacia el castillo y, mirando de frente siempre, continuar por la misma pista hasta llegar al castillo.

Claustro de la capilla del Castillo de Loarre. Claustro d´a capiella d´o Castiello de Lobarre

Salen de Loarre por un camino ancho y agradable y van subiendo poco a poco entre almendros, plantas aromáticas y abundantes bojes. Mientras cogen altura, escuchan a la vez el constante sonido de jilgueros y mirlos revoloteando cuando pasan junto a ellos. La cuesta se hace dura pero al final, en poco más de 1 hora llegan al imponente castillo, en donde -observan por encima de sus torres- el vuelo de una águila culebrera.

Lo primero que les llama la atención del castillo es la gran muralla con torreones. El castillo se apoya en un promontorio de roca caliza. La puerta a la entrada de la muralla está defendida por dos torreones semicirculares, uno para cada lado.

Migalánchel Mart�n asomado en una torre del Castillo de Loarre.  Migalánchel Mart�n acucutando por una torre d\'o Castiello de Lobarre

Una vez dentro, una rampa lleva a la entrada del castillo y enseguida suben por unas escaleras hacia la capilla Real –construida en dos plantas- y dedicada a San Pedro. Aquí se dan cuenta de la buenísima acústica del sitio, por eso Migalánchel Martín se anima a canturrear alguna jota que se le ocurre de pronto y después continúa con la albada del Grupo folclórico de la Val d’Echo “Enta lo mon”, que comienza así:

“Devantate, mesacha,

que i- plega l’ alba…..”

y enta lo mon me’n vó

con la cabaña”.

Bajando las escaleras, por debajo de la capilla, se encuentran un pequeño campanal con sus campanicas, y les apetece tocarlas al son de la conocida melodía chesa “La esquillada”. La primera estrofa dice así:

“Marcha ascape corriendo,

vete’nta casa

y traye coberteras,

puchés y cazas,

esquillóns y calderetas

-viellas u rancias-

pregona por lo lugar…

que bi-ha esquillada!

Miguel Ángel Pérez encima de una de las torres del Castillo de Loarre. Migalánchel denzima d\'una d\'as torres d\'o Castiello de Lobarre

Después visitan la torre de la Reina y la iglesia de Santa María, las dos con huellas mozárabes. Terminan la visita con el Mirador de la Reina. Hacen fotos desde las dos torres y contemplan asombrados toda la Hoya de Huesca. El castillo se encuentra en un buen estado.

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