7. Despedida – Basílica – Luisón de Fierro

14-9-1985. Los Zerrigüeltaires siguen juntos toda la mañana pero por cuestiones de trabajo, M. Martín tiene que regresar a Zaragoza, y –por mucho que les pene- M. Pérez intentará aprovechar la estancia lo más alto posible. Pasean por la villa, hablan con vecinos, y uno de estos- Luisón de Fierro, poeta en grausino- les dice que tiene en casa la letra de una versión antigua de la más famosa Albada de Graus, pero como se les hace tarde, quedan en que ya se acercará después M. Pérez a casa Fierro para escucharla y grabarla.

Después de comer, se despiden en el autobús de línea que va a Barbastro.

La Bas�lica de la Virgen de la Peña y Graus camino de la Peña del Morral. M. Pérez en el claustro externo de la Bas�lica de la Virgen de la Peña.

Enseguida, M. Pérez hace una pequeña excursión a la basílica de la Virgen de la Peña y a la Peña del Morral, de 565 m. de altitud. El camino lo inicia en lo alto de la plaza Coreche por el callejón de la Virgen, donde la pendiente va subiendo cada vez más, continúa por una pista -empedrada en sus últimos metros- que finaliza en la entrada de un pasillo porticado. Aquí en medio, se encuentra el púlpito de San Vicente Ferrer. Girando a la derecha se pasa a un claustro exterior, que hace de recibidor de la entrada de la basílica;. Ha sido un paseo de veinte minutos, muy majo.

El templo datado en 1543 es de piedra de sillería y construido encima de una primitiva capilla del año 1200. El interior fue devastado en la guerra civil. Desde aquí contempla unas vistas magníficas de los ríos Ésera e Isábena, uniendo sus aguas en Graus.

M. Pérez en el claustro externo de la Bas�lica de la Virgen de la Peña. M. Pérez n´el cllaustro esterió de la basilica de la Birchen de la Peña

Frente a la escalinata de la entrada está el punto de inicio de la subida a la Peña del Morral. Para acceder hasta ella pasa junto a un aljibe; seguidamente, el camino se introduce en plena pared, a través de escalones y revueltas. Después continúa por terreno llano al borde del acantilado por el que –anda 15 minutos- llegando al Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en un mirador con una preciosísima vista sobre Graus.

La tonadilla de la Llegá (Amadrugan) se baila por parejas al son de una polca en las fiestas patronales. Los miembros de las parejas se dividen en dos grupos: Los “verdes” y los “volantes”, estos últimos iban vestidos de mujer aún siendo varones, ahora ya son mujeres.

La letra de la tonadilla que muestran seguidamente es una versión antigua de Graus, cantada por Luisón de Fierro y recopilada por tradición familiar, según su abuelo, en 1865.

Amadrugan

“A llebantá-se que biene l’aurora,

que los muixóns ya están rebolotián,

ya sale’l sol dán brincos por las Forcas

y ya rebota’n la Peña el Morral.

Amadrugan, drugan, drugan

los conejos en Soláns,

a baixá las baixadetas

camino de los Botalls.

Amadruga, druga, druga

amadruga repatán,

a buscá a la repatana

que la fiesta ya ba a empezá.

Tra-liro-lán, que las ubas son berdes

y que muy pronto ya madurarán

liróls y figas, almendras y nuezes

tiene mi agüelo en la biña d’Esguarz.

Amadrugan, drugan, drugan

amadrugan los zagáls,

a cogé-sen las zirezas

que maduran pa San Juan.

Amadruga, druga, druga

amadruga el sacristán,

que dispués del rosario l’Aurora

tiene que ísene a bendimiá.”

(Grabazión manetofoníca, feita por os Zerrigüeltaires a Luis Aguilar Cristóbal, en Graus, setiembre 1985) y publicada posteriormente en Orache, Rebista Literaria y d’opinión n’aragonés nº 6, pág. 10. Edita: Ligallo de Fablans de L’Aragonés, Zaragoza, 1986.

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