5. Alcañiz

Llegan a Alcañiz; pasean un rato por sus calles y hacen unas cuantas fotos.

Alcañiz (en árabe “al-Qannis” significa “cañizo” o “las cañas”) es una ciudad en lo alto del Puy Pinós (Pueyo pinoso) a 381 metros de altitud y a orillas del Guadalupe (en árabe “río del lobo”), se encuentra a 160 km. de Teruel capital en la comarca del Bajo Aragón turolense y tiene unos 12.000 habitantes. Es una ciudad centrada en el sector servicios. Las fiestas patronales son del 8 al 13 de septiembre a (“la Virgen de los Pueyos y Santo Ángel Custodio”), y la fiesta más famosa es la Semana Santa incluida en la Ruta del Tambor y del Bombo, con el momento más importante el Sábado Santo, en la procesión del Sellado del Sepulcro.

Plaza del Ayuntamiento de Alcañiz con el Ayuntamiento y la Lonja. Plaza de l´Achuntamién d´Alcañiz con l´Achuntamién y a Lonxa.

Alcañiz tiene un importante conjunto artístico, siendo declarados monumentos nacionales: la Lonja, de estilo bajo medieval del siglo XV; el Ayuntamiento, renacentista del siglo XVI y el Castillo, de origen musulmán e incluso en los dominios del Cid Campeador –aliado de los musulmanes- alrededor de 1091. En 1179 el castillo pasará a la orden militar de Calatrava durante varios siglos. Después de muchos avatares históricos se reconvertirá, ya en nuestros tiempos, “Parador Nacional de Turismo”.

M. Pérez delante de la Portada de Sta. Mª La Mayor de la Colegiata de Alcañiz. M. Pérez debán d´a portalada de Sta. Mara La Mayor d´Alcañiz.

Son también dignas de destacar sus iglesias parroquiales, como la del Carmen del siglo XVII, la de San Francisco de Asís, del siglo XVIII, la de Santo Domingo del siglo XVI y, sobre todo, la Colegiata de Santa María la Mayor de 1407, de la que se ha conservado una notable torre gótica. También se resalta la fuente “de los setenta y dos caños”.

Torre de la Iglesia del Carmen de Alcañiz. Torre d´a ilesia d´o Carmen d´Alcañiz.

A los de Alcañiz les dicen “judietes”, “notarios” y “semoletes”, y tienen varios dichos:

“Valdealgorfa con sus fuentes

y con su ferrocarril

nos cagamos en La Estanca

y los tontos de Alcañiz”.

“Alcañiz, manzanetas y pan”.

“La mujer y la perdiz, de Alcañiz”

“De Alcañiz, ni conejo ni perdiz, y si puede ser, ni hombre ni mujer”.

“De Alcañiz, ni gallina ni perdiz, y mierda hasta la nariz”.

“¿Con qué usted es de Alcañiz?, en lo bruto se lo conocí”.

“Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón”.

Respecto a restos de aragonés, M. Martín –en otro viaje en Chuan Chusé Bielsa- recoge algunas palabras que le dicen unos viejos: José Alejo Marco “de los Pepineros” y Manuel Salafranca “de los Marujos”: chiqueta, chiquer (antes chiqued,), lo iban hecho, caibar, m’en boi, fablar (con el significado de “hablar el dialecto local antiguo”) y terminaciones de palabras en –ER y -ETA.

De aquí se acercan a Híjar, que se encuentra a 32 km. al noroeste por la carretera N-232.

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