El grupo aragonés de música tradicional “La Ronda de Boltaña” ha representado durante toda su trayectoria la adhesión y la defensa contra el desarraigo de la población, y la lucha contra los pantanos. Una de sus canciones -“Habanera triste”- cuenta la historia de Jánovas. Muestran como emotivo símbolo unos párrafos de la misma:
“Un barco de piedra en el valle, / anclado hace siglos a orillas del Ara, / frente a la isla de La Velilla / y entre las costas de Fiscal y Boltaña.
Quien me iba a decir a mí / que soñaba con el mar / que en un maldito pantano / mi casa iba a naufragar.
A Jánovas digo adiós, / a Lavelilla y Lacort, / adiós barquitos hundidos, adiós; / mi pobre país adiós”.

Cartel de Jánovas en una casa despoblada de dicho pueblo. Retulo de Chanobas en una casa de dito lucar
Al final, el proyecto de Jánovas fue descartado. No hubo pantano ni pinar, pero nadie volvió después a restituir las casas que dinamitaron, ni pidieron perdón a sus habitantes.
En febrero de 2001, al hacerse público el estudio que derogaba la construcción del pantano, Emilio Garcés y Francisca Castillo declaraban: “Nos hemos hecho viejos esperando esta noticia y, ¿cómo volvemos allí?, después de la forma en que lo han dejado todo”.

La vegetación sube por la fachada de una casa del despoblado Jánovas. A bechetazión puya por a frontera d'un casal de l'espoblato Chanobas
El proyecto de construcción del pantano de Jánovas fue una tragedia humana. Les cambió la vida y perdieron la identidad colectiva y tradicional, las costumbres, la lengua y su patrimonio histórico de estas gentes. Aunque se reconstruyesen las casas ya no sería lo mismo, porque tradiciones de siglos se han visto truncadas en beneficio del “interés general” y el “progreso”.
Francisca manifestaba con esta frase toda la amarga experiencia que le tocó vivir:
“El problema es que la gente no vale nada”.

La vegetación dentro del hueco de una ventana de una casa hundida de Jánovas. A bechetazión imple ro forato d'a finiastra d'un casal espaldato de Chanobas
A día de hoy, todavía no se ha desechado definitivamente la realización del embalse, ni han restituido todas las propiedades arrebatadas, ni les han dado disculpas oficiales y públicas de Iberdrola y el Estado por la inmoralidad y daños cometidos contra toda una comarca; ¡¡parece mentira que se esté ya en el siglo XXI!!.
Ojalá más pronto que tarde se haga justicia. !!. Mientras tanto, continúan luchando por reconquistar su dignidad.
Quieren concluir estos comentarios sobre Jánovas anunciando que, desde hace unos años, los antiguos vecinos y sus descendientes desean emprender un nuevo Jánovas, habiendo recuperado las fiestas que se celebran el día 29 del presente mes, para San Miguel.
El programa de este año es el siguiente:
A las 11 pregón y chupinazo con la Ronda de Boltaña.
A las 12 misa baturra y jotas.
A las 15 horas jotas.
A las 16 horas baile para todas las edades con la Orquesta Sobrarbe.

Torreón de la iglesia del pueblo abandonado de Lavelilla. Torreyón de ra ilesia de ro lucar albandonato de A Bilella
Saliendo de Jánovas –enfrente de la carretera- se encuentran los restos del también abandonado pueblo de Lavelilla (diminutivo de “villa”) en el que queda solamente su iglesia románica –derruida- y una torre defensiva del siglo XVI como referente.
A los de Lavelilla les decían “carrasquizos” y “coscollinos”. Este primer mote aparece en un dicho, o jota, de varios pueblos vecinos:
“En Jánovas son langostos,
Lavelilla carrasquizos,
en Lacort son cagaberzas
y zapos son en Planillo”.
Salen directos al último destino del día: el pueblo de Torla a unos 30 km., por la N-260, 29 km., y 1 km. y un poco más por la carretera comarcal A-135.
En Torla les espera Alfredo Barberán, el amigo de M. Martín, que les va a acompañar en la excursión de mañana. Cenan juntos y se acuestan enseguida, que mañana tendrán que madrugar bastante.
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